Es lo que tiene: quien echa un pulso al Gobierno, lo pierde. Y el ‘pulso’ de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) bajo el mandato casi colérico de Perpinyà –con su famosa frase “ahora mando yo más que un general de la Guardia Civil”- ha traído como consecuencia que el Ejecutivo se enroque.
Por lo pronto, ya hay una primera señal: se ha ‘enfriado’ el entusiasmo inicial en el Gobierno por estudiar un carné profesional conjunto para el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y la Guardia Civil, que, como se sabe, ahora son distintos.
La ‘movida’ de Perpignyà parece que va a tener consecuencias muy, pero que muy negativas para el Cuerpo.