El plan también incluía el asesinato de más de 100 personas de raza negra
Dos neonazis preparaban un plan para asesinar a Obama
lunes 27 de octubre de 2008, 21:55h
Actualizado: 28 de octubre de 2008, 21:44h
La actualidad ha devuelto este lunes a la mente de los electores estadounidenses las amenazas a las que se enfrenta el candidato demócrata Barack Obama. Las autoridades federales de Estados Unidos han desbaratado un plan de dos grupos neonazis para asesinar en Tenessee al que ya es el primer afroamericano que opta a la Presidencia y para quitar la vida también a 102 niños de raza negra en el estado de Mississippi.
Los peores fantasmas del pasado han revivido así en un país que parece dispuesto, según las últimas encuestas, a que un negro se convierta por primera vez en el inquilino de la Casa Blanca, si es que antes no hay quien acabe con su vida. La Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) ha dado a conocer unos documentos judiciales en los que se reconoce que el pasado miércoles se detuvo a dos integrantes de dos grupos neonazis que pretendían seguir adelante con esa 'tradición magnicida' que en Estados Unidos acabó con la vida del presidente John Fitzerald Kennedy, su hermano Robert Kennedy y Martin Luther King.
Mucho se ha hablado públicamente sobre si la salud del republicano John McCain le permitiría acabar su primer mandato como Presidente si ganara las próximas elecciones, pero de lo que se ha hablado poco o mal es sobre la posibilidad de que se atente contra Obama, aunque es algo que, desde el inicio de las primarias, circula por el imaginario estadounidense.
Según se ha sabido este lunes, dos miembros de los grupos neonazis denominados 'skin heads' o 'cabezas rapadas' querían atacar una escuela cuyos alumnos son mayoritariamente negros y robar una tienda de armas de fuego en el estado de Tennessee para conseguir las armas con las que atentarían contra Obama. Algunos medios afirman que los individuos fueron detenidos mientras conducían un automóvil en el que portaban varios tipos de armas.
Por el momento, se desconocen las identidades de los dos detenidos y se espera que en las próximas horas salgan a la luz más detalles sobre el plan que querían perpetrar y que, según varios medios locales, incluía matar a 88 afroamericanos y decapitar a otros 14, unas cifras que ocupan un lugar predominante en la simbología de los supremacistas blancos que siguen en activo en algunas zonas de EEUU.
No es la primera vez que la policía actúa ante una amenaza contra Obama, que, desde que empezaran las primarias demócratas, cuenta con un amplio dispositivo de seguridad. En agosto, durante la Convención Demócrata en Denver, la policía detuvo a cuatro personas que, supuestamente, planeaban un atentado durante el multitudinario acto final del evento en un estadio.
Ahora falta ver cuál es el efecto que noticias como éstas tienen sobre el electorado estadounidense y si, como algunos analistas vaticinan, jugarán aún más en favor de Obama ante McCain para consolidar la ventaja que muchas encuestas le aseguran.