Esta vez le tocó el turno a la empresa china Hutchinson y de su subsidiaria Terminales Internacional del Ecuador, TIDE. encargadas, mediante concesión, del puerto internacional de transferencia de carga y de una terminal pesquera en el puerto de Manta.
Según el Gobierno la empresa incumplió y se registran "retraso en el inicio de las obras e incumplimientos injustificados en el tráfico de carga, contemplado en el plan de negocios" del proyecto.
El presidente Rafael Correa anunció que si Hutchinson se quiere ir: "sí, que se vaya nomás, que le vaya bonito". Cuestionó al gerente de TIDE, Paul Gallie, a quien calificó de "prepotente borrachoso". Y resaltó que a TIDE no se le devolverá ni dos reales" de lo que invirtió y que aplicarán las garantías impuestas.