Las personas con discapacidad denuncian ser víctimas colaterales de los vándalos que causan desperfectos en el material relacionado con la accesibilidad. Los afectados reclaman a Metro de Madrid mayor celeridad para arreglarlos.
Pavimento de 'botones' arrancado de cuajo, megafonías que no funcionan, ascensores estropeados... Numerosas estaciones del suburbano madrileño están perfectamente equipadas para facilitar el acceso de los discapacitados (un 45 por ciento del total tienen accesibilidad universal y otro buen número cuenta con ascensores u otros elementos adaptados), pero el mantenimiento ya es otro cantar.
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Así lo asegura Javier Font, presidente del Comité de Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunidad de Madrid (Cermi-Madrid), que lamentó el "estado que presentan las instalaciones en algunas estaciones". Por ejemplo, las bandas de 'botones' que permiten a los ciegos ubicar el borde del andén aparecen arrancadas en paradas tan frecuentadas como Goya o Príncipe de Vergara.
"La dejadez en el mantenimiento desluce los logros que ha alcanzado Metro en accesibilidad", apuntó. Y esto sucede de forma que "llega a ponerse en peligro la integridad física de estos usuarios". "El mantenimiento debería llevarse a cabo con más celeridad", añadió Teodoro Piñuelas desde UGT.
Fuentes de Metro de Madrid indicaron a
Madridiario que "en cuanto se detecta una anomalía, se soluciona de inmediato", y recordaron que la red posee casi 5000 ascensores, "el 99 por ciento de los cuales está disponible en hora punta".
Rampas "inútiles"
Font también denunció que las pestañas de los trenes nuevos que permiten salvar la distancia entre coche y andén, "divulgadas en la actualidad en el sitio web oficial de Metro como prestación de accesibilidad para todos los pasajeros, no se encuentran en funcionamiento, derivando graves perjuicios a los ciudadanos con movilidad reducida".
Según explicaron fuentes de CCOO a
Madridiario, el motivo radica en que su activación crearía nuevos problemas, ya que no se ajustan a las características de todas las estaciones, sobre todo las que presentan curvas. "Sería peor el remedio que la enfermedad", aseguran desde el sindicato.
Desde Metro corroboran que, para que estas rampas sean efectivas, necesitan que los andenes también estén adaptados, como ocurre en las estaciones de nueva construcción. "Además, se están realizando obras en las líneas 3 y 7 para adaptarlos", indicaron las mismas fuentes, "y se hará de forma progresiva en las infraestructuras más antiguas".