Los sabotajes se registraron en Caño Verde, aldea rural de Arauquita, población que se quedó sin el servicio junto a la capital regional, la homónima Arauca, y la localidad de Cravo Norte, lo mismo que el área de explotación de crudo de Caño Limón.
La Empresa de Energía del Arauca informó en esa ciudad que unas 100.000 personas están afectadas por el corte en el suministro de electricidad.
Según un corresponsal de la cadena Caracol Radio en Arauca, la compañía gestiona con Venezuela un suministro de fluido de emergencia para la capital, que está en la línea limítrofe.
Las autoridades militares locales atribuyeron el atentado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).