Luego intensos tiroteos y decenas de supuestos criminales huyendo hacia las montañas fueron captados en directo por la television brasileña.
Otro operativo desarrollado en paralelo, en la favela de Jacarezinho dejó 7 muertos. Tras cinco días de violencia en toda la ciudad se contabilizan 30 muertos, la mayoría de ellos presuntos narcotraficantes, pero también algunos civiles inocentes.
Unas 180 personas fueron detenidas y una cifra estimada de 55 vehículos incendiados. Los operativos seguirán ante la posiblidad de que los criminales aprovechen la situación para intentar recuperar sus antiguas zonas de tráfico.