www.diariocritico.com

La Monarquía, traída y llevada

jueves 20 de septiembre de 2007, 09:16h
Hagamos hoy el ensayo de un editorial continuado en el tiempo. Decíamos ayer:

“Que la Monarquía se someta a las tradiciones es condición obligada. Pero que las costumbres no se adapten a los tiempos que corren es contraproducente. La Infanta Sofía, segunda y última hija de los Príncipes de Asturias, ha desfilado a sus cinco meses de edad por la Real Basílica de Nuestra Señora de Atocha para cumplir con la ocurrencia de su antecesora Isabel II y el cardenal Rouco Varela ha oficiado el rito.

Ni entramos ni salimos en las creencias de cada cual; los habrá católicos de una parte de la Conferencia Episcopal, otros de la otra… Habrá monárquicos que adoren estas tradiciones que no lo son tanto, y monárquicos críticos a quienes estas ceremonias les parezcan algo más bien retrógrado.

Lo que no es seguro, más bien al contrario, es que los ciudadanos españoles, que son los que tendrán, en su momento, que refrendar una Monarquía que ha de mantenerse día a día en virtud de sus obras, pidan a sus príncipes que expresen públicamente sus creencias, en la basílica que sea y con el cardenal-arzobispo que fuere. Ha llegado la hora en la que los reyes han de reinar sobre los españoles de todas las creencias religiosas, de todas las sensibilidades.

La Monarquía, a pesar de ser una institución de siglos, ha de modernizarse cada día en una sociedad que quiere preservarla; pero un sector de la Iglesia se estanca, y no queremos ver al heredero de la Corona y su esposa sometidos a ceremonias que más deberían encuadrarse en la intimidad de las creencias religiosas de los Príncipes de Asturias (si las tuvieren) que en el boato acartonado de un acto se empeña en ser lo más rancio posible.

No es esta la nueva imagen que pensamos debería dar la Monarquía de un país moderno, en evolución, que se cuestiona todo”.


Este comentario no era, contra lo que algún lector bienintencionado nos indicó, un ataque a la Monarquía. Todo lo contrario. No queremos ver a nuestros Príncipes en actos o ceremonias que pensamos que son inconvenientes para su imagen, que de hecho no se corresponden con su imagen. Pensamos que la Monarquía y quienes la encarnan no deben ser objeto de controversia. Y menos, por cierto, en el Parlamento. Que el PP haga oposición a cuenta de cómo trata o deja de tratar el Gobierno a la Corona (máxime tras los tiempos de José María Aznar, que no olvidamos), nos parece altamente inconveniente. Este Gobierno, pese a la imprudencia con la que Zapatero reitera su admiración (¿) por la II República, mantiene un trato impecable con la Corona. Como no podría ser de otra forma.

Por favor, dejen esta cuestión, que con tantos nubarrones se presenta ante un futuro de referéndum que será un plebiscito, al margen de las sesiones de control parlamentario. Se lo agradeceremos todos a Sus Señorías, que bastantes cosas tienen de qué ocuparse.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios