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Urdangarín culpa a Diego Torres y exculpa a la infanta

Urdangarín culpa a Diego Torres y exculpa a la infanta

domingo 26 de febrero de 2012, 12:36h
Como el sábado, también este domingo, a las nueve y media, el duque de Palma llegaba a los juzgados a para seguir explicando su relación con las empresas investigadas en el caso Nóos, sobre la que dio al juez suculentas informaciones. Su abogado Pasqual Vives, aseguró a los medios que no está preocupado por la primera declaración, de casi nueve horas, y que Iñaki Urdangarin tiene ganas de "seguir explicando". En cambio, afirma La Gaceta que la defensa del Duque teme su imputación olor delito fiscal y blanqueo de capitales... ¿Qué es lo más llamativo de esas primeras nueve horas de explicaciones al juez Castro?

Sin duda, que culpó a su socio Diego Torres de la trama de empresas por las que obtenía dinero público, como ponen de relieve  los diarios de este domingo: Urdangarín culpa a su socio, señala el gran titular de El Mundo, que destaca también que la trama para apoderarse de fondos públicos con facturas falsas y defraudar, la creó y ejecutó Torres. Urdangarín, dice a su vez El País, intenta descargar la responsabilidad en su socio. El duque sostiene que sólo desempeñó un papel representativo. O en ABC: Urdangarín culpa a su socio y a los políticos... O en La Vanguardia: Urdangarín atribuye a su socio la gestión de los negocios. Sostuvo ante el juez que él impulsaba proyectos, pero no los ejecutaba. También en La Razón: Urdangarín exculpa a la infanta y declara que su socio tomaba las decisiones... Pero eso le exculpa muy escasamente de su responsabilidad en los negocios. Es conocido que su ex socio, Diego Torres, se negó a declarar en la primera jornada de interrogatorios, un silencio que, según explica El País, se leyó como una estrategia de Torres, que esperó así a oír primero qué decía el duque. Al final, el yerno del Rey sí habló y acusó directamente a su ex socio de ser el artífice del montaje de sociedades instrumentales que se llevó a cabo para sacar el dinero del Instituto Nóos y se desvinculó a él mismo por completo de la gestión de estas empresas. Dijo que él no tomaba las decisiones porque era el socio y no el administrador.

En cambio, y ésta es otra de las "novedades" de sus declaraciones, el duque de Palma exculpó a su esposa, la infanta Cristina y aseguró que su papel era "testimonial". Según su versión, al frente del Instituto Nóos desempeñó siempre un papel institucional, ajeno a las actividades bajo sospecha. A lo largo del minucioso interrogatorio al que lo somete el juez Castro, el esposo de la infanta Cristina repitió decenas de veces una respuesta evasiva: él no participaba en las gestiones concretas de la administración de fondos, o las desconocía. "Eso debía controlarlo Diego Torres", dijo varias veces. Y añadió: "Yo no pasaba facturas". También negó tener poderes al frente de las empresas bajo sospecha que lograron millonarios contratos públicos y aportaciones de empresas privadas. En la comparecencia, el juez José Castro anunció al duque un posible careo con Diego Torres y reveló que investiga una nueva trama empresarial en el extranjero. Con esta sorpresa no se contaba: saltó al desvelarse en la causa una vía de investigación sobre una posible nueva red exterior de empresas vinculadas a la trama de Nóos. Una red que la fiscalía denomina segunda estructura fiduciaria opaca en el extranjero por parte de Urdangarin y Diego Torres, y que habría estado activa al menos cinco meses. Se trata de un grupo de sociedades aparentemente opacas al fisco en España. La fiscalía sospecha que el duque de Palma pudo operar a través de esa novedosa malla para efectuar cobros de sus negocios personales fuera del país. Se analizan ingresos del duque de Palma por importe de 500.000 euros, de los cuales 200.000 procederían de Telefónica y 300.000 de Global.

Es evidente el deseo del "yernísimo" de culpar de todo a su exsocio, así como también su esfuerzo en desvincular a la infanta de toda responsabilidad..., salvo que doña Cristina aparece en cargos de las empresas del grupo Noos. Urdangarin también reconoció que metió al secretario de las infantas, García Revenga, en Nóos para tener una persona de su confianza que le asesorase, aunque negó que éste fuera un "conseguidor de contratos". Urdangarin fue preguntado por una segunda trama de empresas mediante las cuales también habría obtenido dinero público. Es decir, además de las empresas destapadas hasta ahora, habría varias más por las que el Duque de Palma habría cobrado (al menos) 300.000 euros.

Una de dichas empresas es una tapadera con sede en Wyoming, la sociedad (Global Corporate), que fue adquirida por los cuñados de Diego Torres en 2003. La Fiscalía también ha descubierto una nueva sociedad bautizada como Vikram, adquirida por el ex socio del duque, y que se encuentra radicada en Belice. El testaferro que la gestiona es el mismo que el de De Goes Center, el panameño Gustavo Alberto Newton Herrera. También se coincide en destacar en los diarios de este domingo que, durante su comparecencia, Urdangarin reconoció que el Rey le pidió en marzo de 2006 que se apartara de sus negocios. Pero que no hizo el menor caso a la recomendación del Jefe del Estado, su yerno... Urdangarin habló incluso de sus hijos, los nietos del Rey de España, y explicó por qué puso a sus dos niños mayores, cuando éstos tenían 3 y 4 años, como socios de la empresa Namaste. Lo hizo porque quería que fuera una empresa familiar" y para que sus hijos "tuvieran su parte". O sea, que veía futuro en esas actuaciones...

Luego se refirió a su relación con los políticos que aportaron dinero a Noos. El Duque de Palma contó cómo tras reunirse con Rita Barberà y Francisco Camps, en la Generalitat Valenciana, le dieron un contrato en tres días. Su ex socio Diego Torres ya llevó los proyectos hechos a la reunión y que fue él, Torres, quien llevó las cuestiones económicas. Así se desmarca de cualquier sobreprecio y de los costes de aquellas jornadas organizadas por su Fundación, y bautizadas como Valencia Summit. Francisco Camps y a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, le concedieron un contrato de 3,7 millones, pero negó que la firma que aparece en una propuesta de concurso fuera suya, y tachó de falso el documento. En cuanto al patrocinio del equipo ciclista Illes Balears, se fraguó en Marivent, en septiembre de 2003, tras una partida de pádel que jugó con Jaume Matas y Pepote Ballester. Matas y él abordaron el patrocinio-venta, por 18 millones, del equipo ciclista Illes Balears y más tarde los Fórum Illes Balears por 2,3 millones.

Urdangarin reconoció que la fundación para niños enfermos con la que se desviaba dinero a Belice la montó con dinero público del instituto Nóos, una entidad, oficialmente sin ánimo de lucro, que ingresó 10 millones de euros en cinco años; y que, más de la mitad del dinero (5,8 millones) lo recibió de los Gobiernos de Baleares de Jaume Matas y de la Comunidad Valenciana de Francisco Camps, ambos del PP, entre 2004 y 2007.  Al ser interrogado por el cobro de una primera partida-sueldo de 300.000 euros por los contratos con el Gobierno de Baleares, dijo que fue, otra vez, Diego Torres quien fijó el salario. El abogado de Torres, aludido repetidamente por la descarga de la culpa, señaló más de un error en las explicaciones que daba Urdangarin en esa estrategia para no verse implicado. El examen minucioso de los contratos de Nóos con las Administraciones de Matas en Baleares y de Francisco Camps en Valencia ocupó gran parte del interrogatorio. El juez indagó por qué no se presupuestaron los eventos ni se justificaron los gastos con fondos públicos.

El duque de Palma negó haber sido administrador de Nóos Consultoría, hijuela comercial del teóricamente altruista Instituto Nóos. Pero el letrado del socio aseguró que el duque tenía un poder notarial de Nóos Consultoría. Ese defensor recordó que otros implicados y empleados declararon que las empresas eran administradas a la par y en un mismo plano por Urdangarin y Torres. El yerno del Rey y su ex mano derecha en la maquinaria empresarial manejaron una gran parte de los 10 millones en la trama de Nóos. A su vez consta en la causa que facturaron cientos de miles de euros a través de sus propias compañías familiares a la caja común de Nóos. Los cargos se justificaron en supuestas actuaciones profesionales, servicios y gestiones cuyo precio los investigadores consideran totalmente desproporcionado.

Es evidente que las nueve horas deslavado no eran suficientes para aclarar toda la maraña de empresas y de responsabilidades. Sobre todo, porque a las preguntas del juez podrán añadirse las que hagan los abogados de otras partes del caso Palma Arenas, del que el Caso Urdangarín-Noos es sólo una pieza suelta. Incluso es dudoso que baste con las dos jornadas del fin de semana. Ya se ha anunciado un careo Urdangarín-Diego Torres, para aclarar algunas cosas...
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