www.diariocritico.com

La importancia de ser mujer y periodista

jueves 08 de noviembre de 2007, 12:59h
Actualizado: 12 de noviembre de 2007, 10:40h
Nuestros queridos colegas  hombres, han heredado, generación tras generación, un mundo descompensado: ellos mandaban, ellas obedecían. En el periodismo ha pasado lo mismo. Aún hoy son ellos los que mandan a base de bien y esto, en periodismo, significa, sobre todo, el poder decidir qué es y qué no es noticia, qué es y qué no es actualidad”.
Con estas sugerentes palabras inicia Margarita Rivère el prólogo que ha dedicado al libro que acaba de publicar la periodista Inés García-Albi, Nosotras que contamos, mujeres periodistas en España (Plaza y Janés). No voy a hacer un alegato feminista aprovechando que sale este libro al mercado pero tampoco voy a pasar por alto la importancia que tiene que se sigan produciendo gestos como este para conseguir de manera gradual un mundo cada vez más igualitario, es decir, más justo.

El mundo del periodismo, efectivamente como bien dice Margarita Rivière en el prólogo no dista demasiado del resto del mundo empresarial y sólo hace falta echar un leve vistazo a los altos cargos de periódicos, revistas y medios de comunicación en general para darse cuenta de este hecho tan obvio. Es más, suele ser noticia que sea nombrada mujer en un alto cargo dentro de un medio de comunicación. El día que esto deje de ser portada, estaremos a la par. Mientras, necesitamos libros como éste, leyes más paritarias (sí, todavía más) y una educación desde los inicios dónde no se repitan frases como las que la propia María Teresa Fernández de la Vega confesaba el otro día que escuchaba siendo adolescente en casa en una magnifica entrevista en el EPS, “haz la cama de tu hermano”.

Mujeres en España periodistas hay muchas. Y cada vez más. Cuando yo fui a la facultad ya éramos mayoría en clase y, por cierto, sacábamos mejores notas y por qué no decirlo también, sacábamos las castañas del fuego a muchos compañeros de clase cuando teníamos que hacer trabajos en grupo. Pero a lo que iba, no todas las periodistas son iguales y, desde luego, no todas las que son mujeres son magníficas por el hecho de ser de este sexo. Inés García-Albi lo sabe y recoge en el libro a las más destacadas. Empezando  por la pionera, Carmen de Burgos (1867-1932) al que Augusto Figueroa le brindó la oportunidad de entrar como redactora en el Diario Universal. Pero hay más, están Pilar Narvión, Pura Ramos, que compaginó su labor profesional con criar ocho hijos, Pilar Urbano, la gran Pilar Cernuda, Soledad Álvarez-Coto, la inmejorable Rosa Montero, Julia Navarro, Rosa Villacastín, María Antonia Iglesias, Soledad Gallego-Díaz, Ángeles Afuera, Nativel Preciado, Gemma Nierga, Ángels Barceló y tantas otras.

Por cierto me ha sorprendido enormemente un comentario de ésta última en el libro: “A las presentadoras de televisión se las busca por el físico, no importa que los chicos no den bien en cámara porque se les supone su inteligencia. Pero las chicas tienen que ser guapas”. A muchos esto les parecerá una obviedad. A mí, que estoy acostumbrada a que las que presentan las noticias sean monas, no me deja de parecer una aberración. Es que puestos a elucubrar me hago la pregunta de si es comparable la mesa de presentación de unos informativos a la barra de un bar dónde sí puedo llegar a entender que la señorita que sirva las copas sea maja, mona y si es posible que sepa tirar las cañas más o menos bien. Y ya si encima lleva un buen escote, ni te cuento. Pero, insisto, una cosa es una barra y otra muy diferente unos informativos en prime time y va siendo hora de aprender a diferenciarlo.

En cualquier caso, felicidades a la autora y a la editorial por apoyar este proyecto.

PVP: 17,50
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios