Los turistas seguirán viaje de regreso en los próximos días
Culmina el rescate de los náufragos en la Antártica
domingo 25 de noviembre de 2007, 22:52h
Actualizado: 27 de noviembre de 2007, 14:45h
El Hércules de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) aterrizó en Punta Arenas minutos después de las 13.10 horas (16.10 GMT) con los náufragos, entre los que están los 54 tripulantes del "Explorer", que yace a 1.100 metros de profundidad en el estrecho de Bransfield, a unos 76 kilómetros al este de la isla 25 de Mayo (Rey Jorge).
En esa isla, la principal de las Shetland del Sur, se encontraban los náufragos desde las últimas horas del viernes, tras ser rescatados del mar por el crucero noruego "Nord Norge".
Un primer grupo de 77 náufragos había sido evacuado este sábado desde la base antártica "Presidente Frei" de la isla por el Hércules de la FACH, que hoy repitió el operativo, que tardó siete horas, para recoger a los restantes.
Fuentes de la institución señalaron que los integrantes del segundo grupo están en buenas condiciones de salud y de buen ánimo, lo mismo que los evacuados el sábado. Por instrucciones de la empresa GAP Adventures, propietaria del barco, los tripulantes no hicieron declaraciones a la prensa, mientras una fuente de la compañía aseguró que los pasajeros recibirán una compensación.
Al ocurrir el accidente, viajaban en el "Explorer" 54 tripulantes suecos, filipinos, suecos, argentinos y un colombiano, y cien turistas, principalmente ingleses, australianos, canadienses, norteamericanos, como también chinos, daneses, japoneses, búlgaros, belgas e irlandeses.
En tanto, la Marina chilena informó que fuertes marejadas y vientos en el estrecho de Bransfield han dispersado el petróleo diesel emanado desde el barco naufragado.
La situación es vigilada por la tripulación del rompehielos Viel, que advirtió tras el hundimiento del "Explorer" de una mancha de combustible de 80 por 20 metros en el área.
El "Explorer" yace a 1.100 metros de profundidad, dijeron las autoridades de la Marina en la zona, que desestimaron un problema grave de contaminación, debido a que se trata de un diesel que se diluye muy rápido, a lo que en este caso ha contribuido el mal tiempo imperante en la zona.