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Juan Torres, economista: "Podemos no se viene abajo por cambio en el relato, sino porque lo que dice ya no es creíble"

Juan Torres, economista: 'Podemos no se viene abajo por cambio en el relato, sino porque lo que dice ya no es creíble'
(Foto: EP)
lunes 23 de noviembre de 2015, 09:00h

Es uno de los intelectuales más volcados y comprometidos con la sociedad en la que vive. Desde su ópitca, claro. Juan Torres (Granada, 1954) es un economista español, miembro del Consejo Científico de Attac España y catedrático de Economía aplicada en la Universidad de Sevilla. Mantiene la página web 'Ganas de Escribir' y aparte de sus muchos libros, es colaborador de varios medios de comunicación, entre ellos Diariocrítico. Recientemente anunció que dejaba de asesorar a Podemos.


- ¿Cuáles son las razones de su marcha como asesor de Podemos?

Me llamaron y acudí como he hecho siempre cuando alguien me ha pedido colaboración o ayuda pero la experiencia fue frustrante. No conseguí tener ni una sola reunión ni antes ni después de hacer el documento. A pesar de eso, le insistí a Pablo Iglesias que debería de rodearse de un buen equipo de economistas. No me hizo caso y no volvieron a contar conmigo. En las andaluzas, ya al final, me pidió ayuda Teresa Rodríguez y le pasé algunos documentos pero ni siquiera llegué a ver el programa que presentaron. En el verano, Alberto Montero me escribió un mail pidiéndome que me incorporase a un grupo de expertos pero lo que había pasado antes y la naturaleza de lo que estaba montando me llevaron a declinar la oferta

- ¿No cree que el giro al centro de este grupo le desconecta de sus inicios tan ilusionantes?

Yo no creo que haya sido un giro al centro, sino que no han tenido ni inteligencia ni capacidad ni generosidad suficientes para rodearse de quienes podrían haber dado solvencia, credibilidad y pulsión ciudadana al proyecto. Podemos no se viene abajo por cambio en el relato, sino porque lo que dice, sea lo que sea, ya no es creible. Eso es lo que yo creo que lo ha convertido tan rápidamente en un sujeto político fallido.

-¿En qué sentido dice que es fallido?

Podemos nació, y de ahí su enorme éxito y el miedo que despertó, no como un partido más con nombre y proyecto exclusivo sino como una bocanada de aire, buscando de un modo muy natural representar un sentimiento ciudadano muy plural de rechazo, de indignación y de demanda de regeneración social, política y económica. Podemos era el clamor de la gente en forma de un nuevo tipo de sujeto político (lo que no quiso ser el 15M) que se ajustaba como un guante a lo que pedía una grandísima parte de la sociedad española. Pero al consolidarse de forma imprevista en su seno una segunda alma se tuvo que convertir demasiado pronto en aparato. El grupo de Pablo Iglesias se encerró en sí mismo y logró el control pero a costa de perder frescura, compañía ciudadana y, en consecuencia, credibilidad. Basta cotejar la trayectoria de quienes forman sus órganos directivos para comprobar que ahí no está la gente “normal y corriente” que está sacando al país adelante día a día.

- Siempre se le ha considerado a ustedla izquierda del PSOE, ¿le gusta más el programa de IU?

A veces he tenido la sensación de que algunas izquierdas son como esos niños que jugaban a ver quién hacía pis más lejos. En este caso, a ver quién es más radical en sus propuestas o quién se propone acabar con el sistema antes que el otro. Yo no creo en que la letra de los programas sea lo decisivo. Naturalmente, me importa el qué hacer pero no a la hora de escribir la carta a los Reyes Magos. Lo importante es cómo se llega a la gente, cómo se hace que la ciudadanía esté informada, que tome conciencia, se movilice y asuma que tiene un proyecto y que lo que le ocurra depende de lo que ella misma haga.

- El problema, como en Grecia, es que no te puedes apartar de la ortodoxia liberal que manda en la UE y por tanto en España, ¿no?

No es fácil porque el capital ha acumulado un poder endiablado y cruel. La historia está ahí para recordarnos que quien se sale de la frontera marcada lo paga. A quienes lo intentamos nos consideran antisistemas y extremistas a pesar de que hacemos demandas más moderadas que nunca. Pero cuando por pedir que el voto de la gente sirva para algo, que la democracia llegue a la economía, que haya una fiscalidad justa y que todos paguen impuestos, que se acabe con los paraísos fiscales o que disminuya la desigualdad nos llaman antisistema lo que en realidad se está reconociendo es que el sistema que defienden está podrido y que es simplemente una maraña de injusticias e inmoralidades.

- Lo que significa que la democracia no es real y hay poderes económicos por encima que deciden, ¿hay soluciones para esta tragedia?

Así es pero eso no significa que nada se pueda cambiar. Claro que hay soluciones. No ha habido algo tan inhumano, tan injusto y cruel y basado en un poder tan omnímodo y criminal como la esclavitud y se acabó con ella. De hecho, es raro el rincón del planeta en donde no hay una experiencia alternativa en materia económica o de organización o participación política diferente. Y hay un nuevo tipo de sociedad que ya se ha abierto paso entre nosotros en forma de sanidad, educación o pensiones públicas (“a cada uno según su necesidad y de cada uno según su capacidad”), de cooperación, de economía de la generosidad y del don, del bien común… Es lógico que se oculte, se silencie y se combata día a día, pero está ahí. Yo creo que fortalecer todo eso e involucrar en ello a cada vez más ciudadanía es lo verdaderamente importante y a lo que temen, no a la radicalidad en los programas.

- ¿Se explica que, pese a todos los recortes y escándalos, siga siendo el PP quien lidera las encuestas?

Sí porque tiene una base social muy amplia. Desde la extrema derecha al centro derecha no ha habido otra opción electoral con posibilidades. La banca y las grandes empresas, las pesonas y grupos que siempre actuaron y actúan como si España fuese suya (es lo que creen) aprendieron bien la lección de UCD y Alianza Popular. Lo que ocurre es que le han dado tantos privilegios a los urdidores de todo eso que han sucumbido en los excrementos de su corrupción.

- ¿Es Ciudadanos la tapadera derechosa del PP y apoyada por los poderes fácticos?

Los poderes fácticos van a tratar de utilizar a Ciudadanos para lo mismo que ha servido el PP, es decir, para tomar las decisiones que demanda la oligarquía española (a ver si de una vez llamamos a las cosas por su nombre). Pero, al mismo tiempo que digo esto, creo que se equivoca quien considere que Ciudadanos es un simple trasunto del PP. Ahí hay mucho del pensamiento conservador “de toda la vida” pero también un deseo muy potente (y en mucha gente también muy sincero) de regeneración y eso a mí me parece positivo.

Este Pablo, éste Por Francisco Muro de Iscar

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