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EEUU derribará satélite espía tras la vuelta del Atlantis

El Departamento de Defensa derribará el satélite espía L-21 tras el aterrizaje del transbordador espacial Atlantis, que se producirá el próximo miércoles, dijo este viernes el director adjunto de operaciones de la Junta de Jefes de Estado Mayor de EEUU, el general Carter Ham.

El período a partir del cual se derribará el satélite espía mediante un misil táctico "se abrirá el miércoles y una vez que el transbordador haya aterrizado", dijo Ham.

El Pentágono anunció que derribará el satélite espía L-21 antes de que entre en la atmósfera terrestre, indicó el subjefe del Estado Mayor Conjunto, general James Cartwright.

Cartwright anunció que la orden de que se derribe fue dada por el presidente estadounidense, George W. Bush.

El Pentágono explicó el jueves que se había tomado dicha decisión por "el daño potencial que representa para los ciudadanos el combustible del cohete que lleva el satélite".

A su vez, Cartwright indicó que en el peor caso posible el combustible puede ser peligroso al ser inhalado.

El Departamento de Defensa tiene previsto derribar el satélite espía L-21 de Estados Unidos mediante un misil táctico lanzado desde un barco de la Marina estadounidense antes de que entre en la atmósfera terrestre y desviarlo sobre aguas marítimas.

"Todos aquellos que tienen interés en este asunto, podrán, tras el miércoles, aplicar su mejor criterio y calcular cuándo es la mejor oportunidad para interceptar el satélite", agregó hoy Ham.

El Atlantis tiene previsto aterrizar el próximo miércoles en el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, a las 09.06 hora local (14.06 GMT).

En otra conferencia de prensa Curt Sheirman, subdirector de vuelos a la Estación Espacial Internacional, subrayó que el derribo de dicho satélite no representa ningún problema y que el complejo espacial "no recibirá impactos resultantes de la explosión del mismo".

"No estamos preocupados", dijo Sheirman.

La caída se producirá en la primera semana de marzo, según el viceasesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, James Jeffries, también presente en la conferencia de prensa, aunque no especificó fechas.

Desde hace 50 años han reingresado en la atmósfera terrestre alrededor de 17.000 objetos fabricados por el hombre y ninguno de ellos ha causado algún problema grave, según las autoridades estadounidenses.

Ocasionalmente han logrado pasar la atmósfera los restos de naves mucho más grandes, como el tanque de combustible de un cohete Delta II de 255 kilogramos que cayó en 1997 en una granja de Texas en 1997.

"Lo que convierte este caso en diferente es que pueda desprender hydrazine (sustancia tóxica que puede ser peligrosa). Había el riesgo suficiente como para que el presidente considerara oportuno derribarlo", subrayó Jeffries.

El satélite fue lanzado en diciembre de 2006, pero perdió fuerza poco después de su salida por lo que se descontroló. 

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