Madrid visto de cara
lunes 26 de mayo de 2008, 10:09h
Actualizado: 28 de mayo de 2008, 16:46h
Desde que Alfonso colgó la cámara, (el día en el que fue llamado por Dios, porque en otro caso seguiría, centenario, sacando instantáneas de mieleros, paveras y conductores de coches de punto), Madrid no había vuelto a apostar por el retrato cotidiano. Es verdad que en la capital se hacen muchas fotos oficiales, pero escasas son las que reflejan la vida transitada. Será que Madrid, de tanto ser sede oficial, ha olvidado que también es gente, calle, coches, problemas, caras, pies, manos y parques.
Francisco Javier Arcenillas, fotógrafo, (contador de cosas con licencia para retratar), ha logrado el I Premio de Fotografía Periodística FotoCAM 2008. Excelente es su foto pero también lo es la iniciativa oficial de rescatar el ruido de Madrid para convertirlo en un concurso de imágenes. Esta ciudad es de locos y como tal aparecemos retratados; en una de ellas una chica increpa a un guardia que le ha multado, en otra, dos mujeres con burka bajan una escalera mecánica portando el cochecito de un niño. Todos esos “ismos” es Madrid al que Ramón escribió pie de foto con mil greguerías pero hasta ahora nadie les había puesto un marco.
Ante una buena foto uno siente el vértigo de las chimeneas, el que te lleva a contemplar muchas veces la misma imagen. La de Arcenillas es de un grupo de niños que miran a cámara, distintos de piel, distintos de carácter sin duda, pero todos hijos de esta ciudad que pasó de caserón manchego a capital europea de la diversidad y el humo negro.
Esas fotos nos cuentan tal y como somos. Nos han robado la mirada para situarla en el punto del disparador. Tienen algo de poesía urgente, de verso improvisado, de romancero canalla y de postal de hoy. Alfonso Sánchez Portela, el fotógrafo, de haber vivido se habría empapado las bases de la convocatoria. Y, hasta es posible que hubiera descolgado alguna de las que tenía en su estudio en la Gran Vía.