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Llegan el verano y los incendios forestales, que se pueden evitar con 'Cerillas... que salvan bosques'

Llega el verano y llegan los incendios forestales, pero se pueden evitar con 'Cerillas... que salvan bosques'

viernes 17 de junio de 2016, 08:55h

Los incendios forestales, tan propios y desgraciadamente noticiosos todos los veranos, añaden, como mínimo, un daño colateral y casi eterno: la desertificación. De ahí que, precisamente este viernes en que se celebra el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, la veterana asociación sin ánimo de lucro Reforesta -que se ocupa y preocupa por muchos otros asuntos- ha lanzado una original campaña que lleva el paradójico título de 'Cerillas que salvan bosques'.

El verano y los incendios parecen un binomio indisoluble; al menos eso es lo que nos cuentan las 116.000 hectáreas quemadas anualmente entre 2000 y 2015, la mayoría de ellas, en verano. (Esta superficie quemada equivale aproximadamente a la de los municipios de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, La Coruña, Bilbao y Granada juntos).

Se estima que más del 80% de los incendios forestales tienen al ser humano y su actividad como origen. Sólo el 4% pueden ser atribuibles a causas naturales, como la caída de un rayo. Más de la mitad de los siniestros se consideran intencionados. En torno al 30% son debidos a descuidos o negligencias, como una quema de rastrojos, un cigarrillo mal apagado, hogueras encendidas por excursionistas, trabajos en el monte, etc. El resto corresponde a incendios de causas desconocidas, es decir, aquellos en los que las causas que originaron el fuego no llegan a determinarse con claridad.

Si pensamos que la pérdida de cubierta forestal debida a los incendios es una de las siete causas de la desertificación en España, está clara la necesidad de una actuación decidida para proteger nuestros bosques y detener la degradación del suelo. Un dato revelador es que el 37 % del suelo en España está en riesgo de desertificación. Tres cuartas partes del territorio español se clasifica como árido, semiárido o subhúmedo seco y, por tanto, está expuesto a la desertificación.

Según el Plan de Acción Nacional contra la Desertificación (PAND), elaborado por el Gobierno en 2008, más del 13% de la superficie del país sufre un riesgo de desertificación alto o muy alto, concentrándose especialmente en la mitad sur y en la zona mediterránea, así como en las islas Canarias.

La situación se agrava en el arco mediterráneo, cuyas condiciones naturales le hacen de por sí vulnerable, debido al progresivo aumento de la población y de la actividad económica en esa zona, que han incrementado la ocupación y transformación del suelo y la demanda de agua. Junto con el noroeste peninsular, ésta es la región más afectada por los incendios y donde éstos pueden acentuar más la desertificación a medio y largo plazo.

Campaña 'Cerillas que salvan bosques'

En este contexto, Reforesta presenta la campaña “Cerillas que salvan bosques. Enciende tu conciencia, evita los incendios forestales”. Con este eslogan y la creación de un objeto simbólico, consistente en unas cerillas donde el fósforo es sustituido por una semilla, incurre en un aparente contrasentido para llamar la atención sobre la estrecha vinculación entre los incendios forestales y la degradación del suelo, que es la antesala de la desertificación. Las semillas son de mostajo (Sorbus latifolia), una especie autóctona que habita principalmente en el norte de la península.

Uno de los objetivos de Reforesta es luchar contra la desertificación, una de cuyas principales causas es el fuego. Y para luchar contra él más vale prevenir, ya que un porcentaje muy alto de incendios son consecuencia de imprudencias humanas. La acción se ha iniciado con voluntarios de Reforesta repartiendo información y estas cerillas de forma gratuita en diferentes lugares de la Sierra de Guadarrama (Camping La Fresneda, zonas colindantes al Centro de Visitantes del Parque Nacional en Cotos, área de las Presillas de Rascafría y Puerto de Canencia).

Según Miguel Ángel Ortega, presidente de Reforesta, “La prevención, en la que la educación y cambios de hábitos tienen un papel fundamental, debería ser el motor de la lucha contra los incendios forestales y la desertificación, lo cual no quiere decir que los recursos dedicados a las tareas de extinción deban eliminarse. Se trata de un re equilibrio que redundaría en beneficio de todos”.

La iniciativa continúa animando a la participación, pues a través de la web de Reforesta se ha habilitado un espacio en el que se puede registrar aquel monte o terreno que haya sido objeto de incendio forestal y aún no haya sido restaurado. Reforesta quiere recoger esta información y buscar la colaboración privada y pública para contribuir a su restauración.

Reforesta

Reforesta es una asociación sin ánimo de lucro, declarada de utilidad pública, que desarrolla su actividad en los ámbitos de la educación ambiental, la integración de personas en riesgo de exclusión en actividades ambientales, la restauración del medio natural, la promoción de la agroecología y la lucha contra el cambio climático. En los últimos seis años ha plantado más de 9.000 árboles autóctonos, con la colaboración de miles de voluntarios, de empresas y de las administraciones de Madrid y Andalucía. Una parte de ellos ha sido plantada en zonas de difícil acceso deforestadas, entre otras causas, por múltiples incendios sufridos a lo largo de la historia.
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