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Crítica de la obra 'Ana, también a nosotros nos llevará el olvido': el eterno y doloroso camino hacia la libertad de la mujer
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Crítica de la obra 'Ana, también a nosotros nos llevará el olvido': el eterno y doloroso camino hacia la libertad de la mujer

jueves 22 de octubre de 2020, 19:15h

Dentro del Año Galdós llega a la Sala Guirau del Teatro Fernán Gómez de Madrid, solo por unos días, ‘Ana, también a nosotros nos llegará el olvido’, un montaje que viene precedido de la obtención en 2019 de cuatro candidaturas a los Premios Max y cinco Premios Réplica del Teatro Canario: mejor Espectáculo, Mejor Dirección, Mejor Interpretación, Mejor Escenografía y Mejor Iluminación. Sus artífices son Irma Correa, la autora del texto, y Mario Vega, director del montaje y diseñador del original y brillante espacio escénico.

Irma Correa ha escrito un texto que sitúa la acción en la España de los años 60 del siglo pasado, inspirado al tiempo en la Tristana de Pérez Galdós y la Nora de Ibsen. Fruto de ambas surge el personaje de Ana, interpretado con verdadera pasión y verdad por Marta Viera. Ana es una mujer aparentemente feliz, casada con Lope a quién da vida Rubén Darío-, un abogado en ascenso que va a ocupar un importante puesto en un ministerio. El éxito profesional del marido provoca aún más en Ana la insatisfacción, el hastío, la conciencia plena de que esa vida anodina sustentada únicamente por las apariencias, la asfixia, la paraliza.

La resignación parece ser el único camino posible para Ana hasta que un día se cruza en su camino Vivian, fotógrafa francesa, un papel que borda María de Vigo junto al de Sátur, una graciosísima peluquera gallega amiga y consejera de la atormentada ama de casa. Ana admira el genio artístico de Vivian y acaba enamorándose de ella, aunque la propuesta de la fotógrafa de huir juntas a América la sumirá en una profunda y desasosegante zozobra interior que únicamente se atreve a compartir con SáturLope, por su parte, está dispuesto a hacer uso de la entonces vigente Ley de Vagos y Maleantes de 1954 que ponía las cosas muy difíciles a las mujeres españolas de la época que se dejasen llevar por veleidades de libertad e independencia.

Por último, Ruth Sánchez interpreta a la hija de Ana que, 20 o 30 años después, rememora con tanto dolor como admiración y nostalgia la decisión final de su madre de hacer frente con valentía y determinación a las amenazas legales y físicas del marido.

El hermoso espacio escénico creado por Mario Vega constituye un sexto personaje del drama. Se trata de un muro móvil en donde domina el color blanco que marca tres niveles, y es por donde discurre no solo la acción de los personajes sino también sus estados de ánimo, especialmente el de Ana. En él se proyectan también las fotos de Vivian, que han abierto los ojos y el espíritu de la otra mujer que esconde Ana: mujeres cuidando niños, mujeres cosiendo, mujeres planchando, pero también mujeres en bikini, parejas bailando alegremente, Brigitte Bardot

Un escenario que, en una de las escenas finales, se tiñe de rojo y llena de belleza espacio y personajes sumergidos a lo largo de los 75 minutos de duración del montaje en la música de los 60 (entre otros temas, suenan La bhoheme de Charles Aznavour, el Ne me quite pas de Jacques Brel o La vida sigue igual, de Julio Iglesias). Me gustaría poder citar aquí a los autores de tan bella iluminación, video-escena y espacio sonoro pero la ausencia del programa de mano en los teatros en esta mal llamada nueva normalidad por el dichoso coronavirus, o el simple lapsus en la información por parte de la compañía o el teatro, nos impiden enunciar sus nombres con todo merecimiento.

La historia deAna, también a nosotros nos llevará el olvido’, desgraciadamente, no es hoy solo un cuento de la abuelita. Ni siquiera la pandemia que estamos viviendo puede ocultar la violencia doméstica permanente que a diario viven muchas mujeres españolas dentro de sus casas. Varias docenas de mujeres muertas año tras año son la dolorosa prueba de que hay muchas Anas que viven su esclavitud, su opresión y su falta de futuro en el más absoluto silencio y desgarro.

‘Ana, también a nosotros nos llevará el olvido’

Texto: Irma Correa

Dirección y espacio escénico: Mario Vega

Con Marta Viera, María de Vigo, Rubén Darío y Ruth Sánchez

Producción: UNAHORAMENOS PRODUCCIONES

Teatro Fernán Gómez, Madrid

Del 21 al 25 de octubre de 2020

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