El piloto italiano Kimi Antonelli ha logrado en Suzuka su segunda victoria consecutiva y se ha convertido en el nuevo líder del Mundial de Fórmula 1.
Aunque salía desde la 'pole', el piloto de Mercedes se ha impuesto por el cambio de estrategias que causó el accidente de Oliver Bearman antes del ecuador de la prueba.
Ese accidente y el posterior 'safety car' permitieron a Antonelli, que fue el más rápido del fin de semana, ganar la primera posición al retardar su paso por boxes más que sus rivales de McLaren y Ferrari. Oscar Piastri (McLaren) y del monegasco Charles Leclerc (Ferrari) fueron segundo y tercero, respectivamente.
El inglés George Russell (Mercedes), que pierde el primer puesto de la general, terminó cuarto, por delante de sus compatriotas Lando Norris (McLaren) y Lewis Hamilton (Ferrari), sexto en meta. Pierre Gasly (Alpine) terminó la carrera en séptima posición, una por delante del cuádruple campeón mundial, el neerlandés Max Verstappen (Red Bull).
Accidente del Bearman y 'safety car'
La victoria de Kimi Antonelli no ha sido tan sorpresiva sabiendo que venía de ganar el último Gran Premio y de hacer la 'pole' en Suzuka, pero sí que lo ha sido teniendo encuenta la mala salida de los Mercedes ante el semáforo verde.
Antonelli perdió la opción de los primeros puestos, en los que circulaban los McLaren y los Ferrari, optando por arriesgar y entrar más tarde a 'boxes' que sus rivales.
Su estrategia se vio claramente favorecida por el accidente de Bearman, que dio entrada al coche de seguridad. En ese momento Antonelli rodaba primero y pudo hacer su cambio de neumáticos sin tener que perder puestos.
El italiano es con esta segunda victoria el líder más joven de la historia, lidera el Mundial con 72 puntos, 9 más que Russell y con 23 de ventaja sobre Leclerc.
El Aston Martin de Alonso acaba su primera carrera pero sigue el calvario
Respecto a los 2 pilotos españoles, Carlos Sainz (Williams) acabó el decimoquinto mientras que Fernando Alonso ha terminado decimoctavo.
Es el primer gran premio en la temporada que el Aston Martin de Alonso consigue terminar una carrera y ver la bandera a cuadros de meta, pero su posición vuelve a ser un jarro de agua fría con respecto a las expectativas levantadas en la pretemporada.