El candidato a presidir la Reserva Federal defendió en el Congreso que la estabilidad de precios se alcanza cuando la inflación deja de preocupar a ciudadanos y empresas, insistiendo en la independencia del banco central frente a las presiones del presidente de Estados Unidos. No obstante, el contexto actual lo complica: la inflación sigue elevada por la crisis energética y las expectativas de los consumidores han aumentado. Aunque planteó reformas como mejorar la medición de datos, reducir el balance y anticipar políticas, los mercados dudan de recortes de tipos a corto plazo. Esto generará tensiones con la Casa Blanca y escepticismo entre analistas, que ven difícil lograr estabilidad rápidamente sin afectar la credibilidad institucional, especialmente en un entorno de elevada incertidumbre económica.
Por otro lado, la Comisión Europea propuso medidas para mitigar el impacto energético de la guerra en Irán, como reducir impuestos a la electricidad y coordinar reservas de gas, evitando por ahora intervenciones más agresivas. El comisario europeo de Energía advirtió que los precios del gas seguirán elevados durante años, lo que refuerza la necesidad de acelerar la transición hacia energías limpias. Aunque no se descartan impuestos a beneficios extraordinarios, la UE prioriza medidas fiscales y coordinación entre países. A largo plazo, el objetivo es reducir la dependencia de combustibles fósiles mediante renovables y energía nuclear, fortaleciendo así la resiliencia energética del bloque ante futuras crisis.