De acuerdo con la información proporcionada por miembros de ese partido político, el deceso del secretario ejecutivo porista ocurrió a las 06.44, en su domicilio de Achumani.
Un día antes había caído en estado de coma. La tarde de este domingo comenzó a ser velado con la presencia de los dirigentes de la trotskista Unión Revolucionaria de Maestros (URMA) y líderes del POR.
La mañana de hoy sus familiares darán una conferencia de prensa en la Casa Social del Maestro (calle Genaro Sanjinés esquina Ingavi) para oficializar que el cuerpo de Lora, por petición de él, será cremado, y que, por ello, no habrá ningún oficio religioso ni entierro.
La trayectoria
Lora nació en la población minera de Uncía (Potosí) en 1922.
En 1942 ingresó en el POR, organización política fundada en 1935 por José Aguirre Gainsborg, nieto del escritor Nataniel Aguirre, autor de Juan de la Rosa.
En ese partido militó también el intelectual Tristán Marof (Gustavo Navarro). En el Congreso de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) de 1956, Lora propuso, a través de la delegación de Llallagua, la Tesis de Pulacayo, que tomaba como base el concepto de la “revolución permanente”, de León Trotsky, bajo el liderazgo de los obreros bolivianos.
Este documento proponía la nacionalización de la minería y la estatización de la explotación de los hidrocarburos, además de la distribución de la tierra de los hacendados a los indígenas en una reforma agraria conducida por un Estado social.
La Tesis de Pulacayo fue estudiada desde entonces por expertos bolivianos y extranjeros tanto por su contenido ideológico como por la radicalidad que requería para su cumplimiento.
La Revolución del 9 de abril cumplió parcialmente esos objetivos al transferir a dominio estatal las minas de los barones del estaño (31 de octubre de 1952), la Reforma Agraria en el occidente del país (2 de agosto de 1953), la Reforma Educativa (1953) y el voto universal.
Debido a su postura radical, Lora fue perseguido tanto por los gobiernos de la oligarquía minero-feudal, anteriores a 1952, como por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y las dictaduras militares posteriores a 1964. Su hermano, César, murió violentamente en 1967.
La obra completa de Guillermo Lora está reunida en 67 tomos, de más 500 páginas cada uno, y representa uno de los aportes intelectuales más valiosos de Bolivia al pensamiento obrero y revolucionario de la izquierda latinoamericana y mundial. Entre sus trabajos figura la monumental Historia del Movimiento Obrero Boliviano, Revolución y foquismo, Acerca de la novela boliviana, La revolución india y Sobre la Perestroika.
Lora también fue uno de los impulsores de la Asamblea Popular de 1971, que precedió al golpe militar del coronel Hugo Banzer, y que representa la única experiencia de su género en la historia de Bolivia.
El dirigente trotskista del magisterio urbano de La Paz José Luis Álvarez dijo que su partido continuará en la lucha, pese a la pérdida de su secretario ejecutivo, y mantendrá los postulados políticos propuestos desde hace más de 70 años.
Los datos
En noviembre de 1946, el Congreso extraordinario de Mineros, reunido en Pulacayo para discutir la orientación de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), aprueba por unanimidad las tesis que luego se conocerían como Tesis de Pulacayo, que fue escrita por Guillermo Lora (El Universal).
En 1947, fue impulsor del Bloque Minero Parlamentario, un acuerdo con los dirigentes obreros de la FSTMB, que logró varias diputaciones, entre ellas la de Lora, y dos senaturías.
Lora integra el “frente revolucionario antiimperialista” en 1971, año en el que todavía gobernaba Bolivia el general socialista Juan José Torres.
A mediados de ese mismo año se organiza, con el impulso del POR y otros partidos de la izquierda radical, la Asamblea del Pueblo, que es disuelta por el golpe del coronel Hugo Banzer.
Para el líder trotskista, el inicio del periodo neoliberal en agosto de 1985 fue la expresión de la larga crisis del modo de producción capitalista.
Sobre los hechos de octubre de 2003, Lora no veía aún una etapa prerrevolucionaria porque la dirección de las movilizaciones no estaba en manos obreras.
Fue un crítico agudo del Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) y de sus aliados sociales.