Ayer la atención volvió a concentrarse en Estados Unidos, donde el debate sobre tipos se mezcló con ruido institucional en torno a la Reserva Federal. El presidente estadounidense afirmó que no planea destituir al presidente del banco central pese a una investigación del Departamento de Justicia por sobrecostes en la reforma de la sede, aunque dejó abierta la puerta a decisiones futuras y apuntó posibles sustitutos. En paralelo, los indicadores mantuvieron el foco en la fortaleza cíclica: las peticiones semanales de subsidio al desempleo sorprendieron a la baja, y los precios de importación repuntaron, con un avance del 0,4% en los dos meses finalizados en noviembre y del 0,1% interanual. Estos datos sugieren que el margen para bajadas de tipos seguirá condicionado por la evolución de inflación y empleo.
En Europa,
Alemania registró en 2025 un crecimiento del PIB del 0,2%, el primero tras dos años de contracción. La mejora se apoyó en consumo y gasto público, mientras la inversión siguió retrocediendo y el sector exterior se mantuvo débil, con exportaciones a la baja y una reducción significativa del superávit comercial. El estímulo fiscal anunciado, centrado en infraestructuras y defensa, apunta a sostener el ciclo, aunque persisten fricciones estructurales. En Europa del Este,
Polonia confirmó una inflación del 2,4% en diciembre, dentro del rango objetivo, y el Banco Central polaco mantuvo el tipo en el 4,0% con un mensaje de prudencia. El gobernador señaló que existe margen para recortes, aunque limitado, con ajustes previsiblemente de 25 pb y dependientes de los datos.