Carlos Alcaraz se ha impuesto al legendario Novak Djokovic en la final del Open de Australia en 4 sets (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5) y con esta victoria se convierte en el jugador más joven de la historia que ha ganado todos los Grand Slam, Roland Garros, Wimbledon, el Open de EEUU y ahora Australia.
El partido era una especie de duelo entre el jugador más laureado de la historia de este deporte contra el hombre que lucha por batir todos sus récords, o lo que es lo mismo, el serbio Novak Djokovic, ganador de 24 Grand Slams, contra Carlos Alcaraz, que buscaba convertirse en el jugador más joven en ganar los 4 Grand Slams,
El partido comenzó frío, con un Djokovic demostrando toda su clase y buscando desde el principio que el partido no se fuera muy largo. Alcaraz se vio desbordado por el juego del serbio y no consiguió entrara en en partido hasta el segundo set, 2-6 para el serbio.
En ese segundo set se cambiaron las tornas y fue Alcaraz el que salió como un ciclón sin encontrar oposición en un Djokovic que tampoco encontró respuestas para el juego del murciano.
El tercer y el cuarto set fueron una lección de tenis
Todo cambió durante el tercer set, a pesar de que el marcador fue de 6 a 3 a favor del español, el set fue mucho más igualado y se fue casi hasta la hora con los dos jugadores ya dando su mejor juego, convirtiendo el partido en una verdadera exhibición de tenis por parte de los dos, una batalla de la que salió victorioso un Alcaraz que parecía que ya lo tenía todo a favor.
Pero Djokovic no se rindió y volvió a sacar su mejor tenis ante un Alcaraz que no consiguió romper el servicio hasta el final, a pesar de tener 6 ocasiones a lo largo de todo el set. Pero, al final, la juventud y la clase del español se impuso a un Djokovic que al final tuvo que ceder ante el murciano.
Ante los atentos ojos de otra leyenda, el también español Rafael Nadal, que no se quiso perder la final, Carlos Alcaraz se ha llevado un título que le convierte en el jugador más joven en ganar los 4 grandes (2 Roland Garros, 2 Wimbledon, 2 Open de EEUU y este Open de Australia) y que consolida su número 1 del mundo.