El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado que el PP va a pedir a la máxima autoridad del Senado (el presidente de la Cámara, Pedro Rollán, del PP) que presente un conflicto de atribuciones en contra el Congreso ante el Tribunal Constitucional por "bloquear" las leyes aprobadas en la Cámara alta.
En un discurso ante sus senadores, Feijóo ha asegurado que la Cámara baja lleva bloqueadas al menos 31 leyes que ha aprobado el Senado y que 17 de ellas podrían haber salido adelante en el Congreso si se hubiera mantenido el voto favorable de quienes las aprobaron en el Senado. "Se bloquean en el Congreso porque se sabe que saldrían adelante. Alguna de estas leyes lleva más de 60 ampliaciones de plazo para enmiendas sin motivo alguno", ha criticado.
El líder del PP ha informado también que además del conflicto de atribuciones entre cámaras, el PP va a perseguir judicialmente las "responsabilidades individuales" por este bloqueo, lo que señala a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y los miembros de la Mesa de la Cámara baja.
"El Congreso está hurtándole al Senado su facultad de legislar por orden del Gobierno", indica el presidente del PP quien denuncia que si no fuese por este bloqueo los españoles estarían pagando menos impuestos, se podría desalojar a los okupas en 24 horas y nuestro país tendría mayor seguridad, mejorando las condiciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los funcionarios de prisiones.
"Pero no es posible porque para la presidenta del Congreso pesa más su partido que su país", señala.
Afirma que Sánchez quiere tener las 31 leyes del PP metidas en un cajón porque tiene miedo a sufrir más derrotas parlamentarias en el Congreso porque cada una de ellas le recuerda que habrá una derrota final en las urnas.
"Cumpliremos con nuestro deber de defender por todas las vías que esto pare y la voluntad popular se respete", apunta.
Censura que algunas de las iniciativas del PP llevan más de 60 ampliaciones de plazo de enmiendas en el Congreso y sostiene que la Cámara Baja utiliza también el modus operandi con leyes como la de Conciliación o de Multirreincidencia del PP.
Un Gobierno paralizado
Denuncia a un Gobierno paralizado, sin mayoría ni proyecto que vuelve a incumplir el plazo constitucional de presentación de los PGE por tercer año consecutivo, con unas cuentas públicas aprobadas en la pasada legislatura. "Por eso se recurre a lo que sea para disimular lo que fue evidente desde el primer día: que esta legislatura no va a ninguna parte", subraya.
Dice que "la ambición y el miedo" son los atributos que representan al actual Gobierno, a los que se une la colonización sistemática de las instituciones para intentar que los españoles ignoren que existe una alternativa democrática.
Recuerda que el Gobierno ha perdido hasta 163 votaciones y cuando ha sacado alguna adelante ha sido para pagar un “peaje altísimo” a los separatistas, a costa de la igualdad y el dinero público de todos los españoles.
"El Congreso está fragmentado y sustentado en alianzas incluso antinaturales", subraya para luego añadir que "esta legislatura no va a ninguna parte".