La cumbre iberoamericana de presidentes es uno de los mayores retos de su historia
San Salvador espera con todos los detalles ajustados el inicio de la 18§ Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno que, con la participación de Cristina Fernández de Kirchner, comenzará en dos días y que significa, para el país más pequeño de Centroamérica, uno de los hechos políticos internacionales más importantes de su historia.
Una definición que se ajusta estrictamente a la realidad de acuerdo a las palabras del director de Comunicación de la Presidencia, Marvin Quinteros, quien no dudó en definir el encuentro como "un reto único en la historia" de El Salvador.
No es que el común de la gente esté expectante por el acontecimiento que reunirá a mandatarios de 22 países, ya que por citar sólo un ejemplo las elecciones presidenciales del 15 marzo de 2009 concitan más interés. Pero sí se respira en detalles que visten la ciudad a la espera de los ilustres visitantes.
Es que más allá de los lógicos operativos de seguridad y del húmedo y agobiante clima, San Salvador recibe con rostro de la cultura maya desde la misma ruta que une el Aeropuerto Internacional Comalapa y el centro de la ciudad.
Una serie de nuevos monumentos hacen mucho más vistosa la carretera Comalapa, con estructuras que se encuentran en cada uno de los retornos de los más de 50 kilómetros de extensión y que forman parte de réplicas de monolitos Mayas.
"Los monumentos pretenden mostrar las raíces indígenas que posee El Salvador a todo aquel que visita el país, así podrán llevarse una idea de la historia y la idiosincrasia salvadoreña", explicó a Télam el viceministro de Obras Públicas, Carlos Morán.
Además, frente al monumento Cristo de la Paz se edificó una réplica de una de las pirámides del centro arqueológico El Tazumal.
Ya ubicados en el centro de la capital, los operativos de seguridad y de tránsito que implementaron los organizadores -y que modificaron parte de la vida a los salvadoreños- son una realidad.
Los principales caminos que llevan al Centro de Ferias y Convenciones donde sesionará la Cumbre -como la Alameda Manuel Enrique Araujo y Bulevar, su intersección con la Carretera Panamericana y un buen tramo de la Avenida Revolución- muestran vallados, efectivos militares y policiales que anticipan lo que ocurrirá a partir del miércoles: habilitación sólo para autos oficiales del evento.
Unos 2 000 agentes militares y policiales tendrán la responsabilidad de velar por la seguridad de los algo más de 5 000 personas que formarán parte de la Cumbre.
En el dispositivo de seguridad participan conjuntamente efectivos de la policía, de las Fuerzas Armadas y del Estado Mayor presidencial de El Salvador, según explicó el capitán de navío y jefe de Estado Mayor Presidencial de El Salvador, Edwin Herrera, responsable de seguridad, quien informó que además "cada jefe de Estado participante traerá su propio equipo de seguridad".
Para graficar aún más la situación, basta decir que en cada uno de los hoteles donde habrá delegaciones oficiales se instalaron escaners como los de los aeropuertos por donde el huésped está obligado a pasar sus pertenencias antes de someterse, también él, a un escaneo personal. Y eso que cuando se montaron todos estos dispositivos, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aún no había confirmado su ausencia por temor a un atentado.
Asimismo, se suspenderán las clases en 71 centros escolares de educación primaria, secundaria y media, con el objetivo de evitar los inconvenientes que con seguridad acarrearán los operativos y cortes señalados