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Cartel de 'Sólo quería bailar'
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Cartel de 'Sólo quería bailar' (Foto: Teatro del barrio)

Crítica de la obra de teatro 'Solo quería bailar': tó por la danza

lunes 02 de febrero de 2026, 09:32h

El madrileño Teatro del Barrio ofrece hasta el 14 de febrero próximo, a partir de la novela homónima de Greta García, una hipnotizante pieza del dramaturgo Sergio Martínez Vila, ‘Sólo quería bailar’, que aún han potenciado mucho más la brillante dirección de Alberto Velasco, y su única intérprete, Olalla Hernández.

Al entrar, el público se encuentra sobre el escenario un cuadrilátero construido a base de docenas y docenas de zapatillas de ballet -el espacio escénico es también obra de Alberto Velasco-, homogéneamente iluminado por Manuel Tejera y el propio Alberto Velasco, y con sólo una silla en su interior. Tan lúcido y elemental espacio escénico basta para que Velasco construya una pieza absorbente, lúcida y de creciente interés a partir de la historia que va contando Pili, una joven treintañera encarnada magníficamente por Olalla Hernández, que va contando desde la prisión que habita tras su condena a treinta años de reclusión, sus aventuras y desventuras en torno al mundo de la danza, ese arte más que exigente que acaba por conformar la personalidad de quienes se ven atraídos por él.

Pili es tan bailarina como sevillana, y no quiere ocultar ni lo uno ni lo otro. Está en la cárcel porque acabó jarta (como ella dice) de la institución pública andaluza de danza y de su burocracia, hasta el punto de volverla una terrorista, aunque no tan buena como a ella le hubiera gustado. Pili habla en andalú -con la gracia, la verdad y la hondura descreída del sevillano-. Es divertida, escatológica y tonta, o eso le han dicho una y otra vez, pero sus palabras, sin embargo, demuestran todo lo contrario porque escucharla la descubre cómo una mujer lúcida, irreverente, insultantemente sincera y directa, explícita, impúdica, que suelta tacos por doquier, es descarnada, bruta, incluso algo basta y sí..., escatológica, pero aun así es un amor...

Foto de @autenticoteatroLa precariedad en la que se ve abocada a vivir Pili no le permite poder encuadrarse entre aquellos que encajan en lo políticamente correcto Y si, como se decía hace un siglo, la letra con sangre entra, la danza —al parecer—, discurre por el mismo camino incluso hoy en día. Eso, al menos es lo que le han enseñado a Pili en el Centro Coreográfico de Andalucía: “Lo de lesionarse va intrínseco a ser bailarina. Si nunca te caes quiere decir que nunca te arriesgas, no vas al límite, no avanzas, te acomodas y se te queda el cuerpo flojingangui”. Y si sigues esa doctrina al pie de la letra tu cuerpo acaba pareciéndose al de un Ecce Homo, con cicatrices, moratones, lesiones, heridas de guerra por todos lados”.

Si, además, tienes un padre castrador (cuando se enfada con ella -casi siempre, por otro lado-, le llama María del Pilar, porque eso de Pili le parece insignificante); si tienes profesores de danza que podrían pasar por sargentos de caballería, no sorprende que una joven enamorada de la danza a pesar de todo acabe sacando su yo más arisco contra el sistema, la familia y el mundo entero…

Olalla Hernández se adueña del espíritu de Pili desde el primer minuto y, durante hora y cuarto de montaje, enamora al público y se lo mete en el bolsillo porque muestra su yo más auténtico, más rebelde y combativo para hacer frente a una vida que no parece sonreírle nunca. Su madre, Conchita, no la ha visitado ni una sola vez en los cinco años que lleva en la cárcel; el Topo, una vigilante del penal, le hace la vida imposible, y hasta Bartolo, su antiguo compañero de piso y ejemplo de no querer saber nada de empatía ni de echar una mano a nadie, la induce (sabiéndolo o no), a la más auténtica desesperación. Y, al final, pasa lo que tiene que pasar…. Pero eso es mejor que lo descubras en Teatro del Barrio.

Al son de los acordes de Amapola (en varias versiones, alguna de ellas incluso distorsionada en el tempo), Pili sueña, se enamora del médico de la prisión, que es como Pina Bausch, baila y planea su venganza contra una vida que marca sus etapas en la sevillana a base de golpes y contratiempos. Estupendos la luz y el sonido del montaje, que firma Carlos Gorbe.

La dramaturgia de Martínez Vila provoca la necesidad en el espectador de saber más sobre Pili, que es tanto como decir, de meterse de lleno y a renglón seguido en la novela de Greta García, y es lo que vamos a hacer inmediatamente. Por el momento, el montaje resulta más que interesante, desgarrador, divertido, emocionante, amargo, hipercrítico contra el sistema y realista a la vez. ¡No te lo pierdas!

Ficha técnica de 'Solo quería bailar'

  • Autoría: Sergio Martínez Vila (a partir de la novela homónima de Greta García)
  • Dirección: Alberto Velasco
  • Interpretación: Olalla Hernández
  • Dirección de producción: Inmaculada Almagro
  • Producción ejecutiva: Olalla Hernández
  • Iluminación: Manuel Tejera y Alberto Velasco
  • Diseño de escenografía: Alberto Velasco
  • Diseño de sonido: Carlos Gorbe
  • Vestuario: Noelia Lebrato
  • Coreografía: Alberto Velasco
  • Asesoramiento coreográfico: Olga Magaña
  • Comunicación: Josi Cortés
  • Taller de escenografía: Jesús Hernández
  • Fotografía y vídeo promocional: Dani Jaén
  • Diseño gráfico: Geraldine Leloutre
  • Voces en Off: Esperanza Guardado, Elena Martínez y Carlos Gorbe
  • Teatro del Barrio, Madrid
  • Hasta el 14 de febrero de 2026

José-Miguel Vila

Columnista y crítico teatral

Periodista desde hace más de 4 décadas, ensayista y crítico de Artes Escénicas, José-Miguel Vila ha trabajado en todas las áreas de la comunicación (prensa, agencias, radio, TV y direcciones de comunicación). Es autor de Con otra mirada (2003), Mujeres del mundo (2005), Prostitución: Vidas quebradas (2008), Dios, ahora (2010), Modas infames (2013), Ucrania frente a Putin (2015), Teatro a ciegas (2017), Cuarenta años de cultura en la España democrática 1977/2017 (2017), Del Rey abajo, cualquiera (2018), En primera fila (2020), Antología de soledades (2022), Putin contra Ucrania y Occidente (2022), Sanchismo, mentiras e ingeniería social (2022), y Territorios escénicos (2023) LInkedIn: https://www.linkedin.com/in/josé-miguel-vila-8642271a/

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