El petróleo de Texas se depreció hoy un 1,29 por ciento y el barril de crudo (159 litros) cerró la última sesión de la semana a 75,47 dólares en una jornada marcada por la fortaleza del dólar ante otras divisas.
Al cierre de la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en enero restaron 99 centavos al precio anterior, pese al descenso que experimentó el paro en Estados Unidos en noviembre, cuando bajó en dos décimas y se situó en el 10%.
El barril de petróleo de Texas encadenó así tres días consecutivos de descensos en la primera semana de diciembre y este viernes es un 0,76% ó 58 centavos más barato que hace siete días.
Los contratos de gasolina para enero bajaron dos centavos y acabaron la sesión en 1,97 dólares por galón (3,78 litros), un 2,6% más caros que el pasado viernes.
En el caso del gasóleo, sus contratos para enero se depreciaron OY también dos centavos y cerraron la jornada a 2,02 dólares por galón (3,78 litros), con lo que se han revalorizado un 3,06% en los últimos siete días.
El gas natural para entrega en enero registró un avance de trece centavos en sus contratos respecto al valor de la sesión anterior y finalizó a 4,58 dólares por cada mil pies cúbicos, un precio que es un 11,75% inferior al que tenían el viernes anterior.
El ambiente variable que vivió hoy el parqué neoyorquino se reflejó también en el mercado del petróleo, que pese a haber llegado a negociarse durante la jornada a cerca de 78 dólares el barril, acabó cerrando a la baja debido, en parte, al fortalecimiento que experimentó el dólar ante el euro y el yen, entre otras monedas.
La divisa estadounidense se cambiaba ante el euro por 1,48 dólares, mientras que por un "billete verde" se pagaban 90,71 yenes, unos avances significativos frente a los cambios de la jornada anterior y que suelen provocar el descenso del precio del petróleo y otras materias primas, que se negocian en dólares.
El fortalecimiento del dólar pesó más entre los operadores que la buena noticia relativa al empleo en Estados Unidos, donde se perdieron en noviembre sólo 11.000 puestos de trabajo, lo que supone el menor número de empleos eliminados en el país desde que empezó la recesión económica.
Las noticias que apuntan a una recuperación de la economía estadounidense suelen estimular las inversiones en crudo, ya que los inversores entienden que el crecimiento económico irá acompañado de una mayor demanda de petróleo y derivados, algo que no se cumplió este viernes.