A Zapatero le zumban los oídos
lunes 01 de febrero de 2010, 13:22h
Actualizado: 01 de febrero de 2010, 14:24h
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zetaparo, perdón Zapatero, no habrá podido dormir en todo el fin de semana. Seguro que ha tenido un dolor de oídos de padre y muy señor mío. Y no sólo él, también el ministro de Trabajo, perdón de Paro, Celestino Corbacho. La semana pasada miles de pensionistas recibían una atenta carta del Gobierno en la que se le daba la enhorabuena por mantener su nivel de vida, ya que las muchas veces escasas pensiones habían subido un uno por ciento. ¡Aleluya! pensaron los destinatarios de la misiva. ¡Qué bueno que es Zapatero que, pese a la crisis, nos sube la pensión! Ja. Cuando han visto lo que cobran se les ha venido el mundo a los piés. No sólo no le suben la pensión sino que bajan. Porque, claro, les suben un uno y les retienen tres puntos más, del 16 pasan al 19, con lo que casi todos pasan a cobrar entre treinta y cincuenta euros menos al mes. Algunos, pobres míos, ni se han enterado. Otros, han estado todo el fin de semana nombrando a la madre de Zapatero, llamándole lo que no está en los escritos y acordándose muy malamente de toda su familia. ¿Qué esperaban? Si con los dichosos 400 euros, con las deducciones por hijos, con la de tonterías que ha estado haciendo para conseguir votos mientras aumentaba progresivamente el número de parados, ha acabado con el dinero que había en la caja de la Seguridad Social. De momento la solución que se ha buscado es aumentar la edad de jubilación, Es decir, pan para hoy y hambre para mañana. Como todo lo que viene haciendo desde que fue elegido, se trata de un parche más, una ocurrencia, una nueva gracieta que, personalmente, a mí me va a costar en torno a los dos millones de las antiguas pesetas.
Yo sólo me pregunto una cosa, si esta reforma de las pensiones, que puede que sea hasta necesaria, la hubiese hecho el PP ¿qué habría ocurrido? Tendríamos a todo los socialistas, arropados por sus medios de comunicación, diciendo aquello que ya voceaban en su día de "la derecha quiere acabar con las pensiones". Y, cómo no, tendríamos a los dos grandes líderes sindicales de UGT y CC.OO., Cándido Méndez y a Toxo, convocando una huelga general contra el "pensionazo". Ahora, con estos señores están en nómina y los sindicatos viven la mar de bien gracias a las subvenciones del Gobierno de Zapatero, tendrán que protestar porque no les queda más remedio, pero con la boca chica, para salvar los muebles y que no se note demasiado. Sólo cabe esperar que en lo que les queda de legislatura, no acaben arruinando totalmente a la Seguridad Social y dejándonos a todos sin pensión. No creo que lo hagan porque entonces ellos, los políticos, también se quedarían sin pensión y eso que mientras usted o yo necesitamos haber cotizado un mínimo de 35 años para cobrarla, a ellos les basta con siete. Es de poca verguüenza. Yo, por lo pronto, tengo dos planes privados, por si acaso.