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La Europa del futuro

“Los Hombres solo evolucionan y realizan cambios resignados por la necesidad y solo ven la necesidad durante las crisis”.

Jean Monnet.  

La celebración este año del Día de Europa el 9 de mayo, coincidiendo con los cincuenta de la Unión Europea (UE), merecen una extensión más amplia para analizar sucintamente su pasado, su presente y su futuro. Vamos a referirnos a los conflictos internos y externos que tiene planteados, y a los esfuerzos de la actual Presidenta de la UE Ángela Merkel para superarlos. 

La vida de la Unión Europea está marcada por una cadena de éxitos, no exenta de conflictos y de crisis, que ha sabido lograr en la serie de Tratados que la jalonaron: Tratado de Roma (1957); Acta Única Europea (1986); Tratado de Maastricht (1992); Tratado de Ámsterdam (1997); Tratado de Niza (2001). Así como la Declaración de Laeken (15-12-2001); la Convención Europea, que redactó la Constitución (28-02-2002 al 10-07-2003); la firma de la Constitución tuvo lugar en Roma (29-10-2004) por los Jefes de Estado y de Gobierno de los 25 Estados Miembros.

Ahora, ha llegado el momento de lograr una mayor consolidación política, dotarse de una Constitución para caminar con más solidez en los años venideros.

La Europa del futuro está perfectamente definida en el “Tratado por el que se institucionaliza una Constitución Europea”, documento redactado por la Convención de cien ciudadanos europeos presididos por el ex Presidente de Francia Valéri Giscard D´Estaing, aprobada por los 25 Estados firmantes del Tratado de Roma en 2004. La señala con estas palabras en el artículo I – 3. “Promover la paz, sus valores y el bienestar de sus pueblos; el desarrollo sostenible en Europa; la no discriminación, la justicia, igualdad entre mujeres y hombres, cohesión económica, social y territorial, así como la solidaridad entre los Estados miembros; desarrollar el patrimonio cultural europeo, con su diversidad cultural, lingüística”.

“Y en relación con el resto del mundo, la paz, la seguridad, erradicar la pobreza, proteger los Derechos Humanos, respetar el Derecho Internacional y los principios de Naciones Unidas”.

            Durante el Proceso de Ratificación de la Constitución, en que nos encontramos, ha sido aprobada por 18 Estados, 7 están pendientes de hacerlo, y tuvo el NO de Francia y Holanda, lo que originó una crisis política que dura en el momento actual.

            Si analizamos la crisis de la Unión Europea dentro de la Teoría del Conflicto, vemos que está inmersa en una serie de Conflictos y crisis de distinta naturaleza, importancia y trascendencia política, que conviene señalar para tratar de analizar la dimensión del problema de carácter continental, que requiere soluciones continentales, que afecta a 495 millones de ciudadanos europeos, para superar la crisis y continuar el Proceso de Integración.

Los Conflictos a que vamos a referirnos son de difícil solución. Muchas de ellos pueden ser calificadas como UTOPIAS y efectivamente lo son: Pero no con el sentido que la palabra Utopía tenía en el Diccionario de la Lengua Española de los años 70: “Plan, proyecto, Doctrina o sistema halagüeño pero irrealizable”. Ahora, por Utopía se entiende en el Diccionario del año 2001: “Plan, Proyecto, Doctrina o sistema optimista que parece como irrealizable en el momento de su formulación”.

            Hace más de medio siglo las ideas de los padres de Europa: Jean Monnet, Robert Schuman, Kourad Adenauer y Alcide De Gasperi, de una Europa en la que no volvieran a enfrentarse alemanes y franceses, era una utopía. Hoy es una realidad. Igualmente era una utopía antes de 1969, que el Hombre llegara a la Luna.

Podemos hablar por tanto de Utopías irrealizables, y Utopías realizables algún tiempo después de ser formuladas.

   

1.         CONFLICTOS INTERNOS DE LA UNIÓN EUROPEA (UE)

 

1.1      Conflicto de Integración de los actuales 27 Estados Miembros.

La Unión Europea ha tenido una expansión grande. De 6 miembros fundadores en 1957 ha pasado a 14 en 1982, con el ingreso de España y Portugal. En los últimos 25 años ingresaron 13 países.

La integración requiere cierto tiempo de confraternidad política y que algunos Estados no traten de “hacerse notar” y recordar que son soberanos, por sus declaraciones o adopción de criterios políticos que puedan frenar el Proceso, como algunos casos recientes.

1.2             Estados actuales que se encuentran en lista de espera para ingresar.

 

La vida de la Unión Europea está jalonada por una serie de éxitos y de ampliaciones realmente espectacular.

Los requisitos de pertenencia y procedimiento de adhesión a la Unión los señala el artículo I – 58: Respeto a los Valores de la Unión: respeto a la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto a los derechos humanos, incluido a las minorías. Estos valores son comunes a los Estados Miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres (art. I – 2)

Para el ingreso de un nuevo miembro se requiere la aprobación por unanimidad del Consejo Europeo, previa consulta a la Comisión y previa aprobación del Parlamento Europeo que se pronunciará por mayoría. El acuerdo de ingreso se somete a ratificación de todos los Estados contratantes. Actualmente tienen solicitado el ingreso Turquía, Servia y Croacia.

Turquía con sus 70 millones de ciudadanos, y su tendencia a dejar de ser el Estado laico de Atatürk y convertirse en un Estado islámico, es un conflicto agudizado en esos momentos. Una de las razones del NO francés fue su oposición al ingreso.

 Turquía tiene el problema de la elección entre el laicismo partidario de la unión con Europa, o el islamismo que puede radicalizarse. Además, existe la amenaza de un Kurdistán independiente.

En estos momentos considero no es conveniente que Europa aísle a Turquía y la lance a la senda del islamismo radical. Un convenio de colaboración político-económico parece sería imprescindible. Celebrará elecciones legislativas anticipadas el 22 de julio de 2007.

1.3             Conflicto de Integración de “Nuevos Estados” que pueden aparecer en el futuro, por secesión de los Estados actuales.

 

Asistimos a un movimiento político independentista generado por políticos que desean ocupar la cúpula de nuevos Estados que hayan logrado la independencia de los Estados, a los que pertenecen en la actualidad.

Este movimiento secesionista está en contradicción con la tendencia integradora de la UE, que en su política de expansión trata de llegar a los no bien definidos límites del Continente Europeo, cuya superficie total es de 10,934.907 Km2, de los que la UE tiene 4.632.318 Km2, con una población de unos 495 millones que suponen el 7.6% mundial.

La lista de estos movimientos secesionistas, no es larga, pero si conocida. Después de 300 años de que Inglaterra y Escocia se convirtieran en el Reino Unido, la aparición en las costas escocesas de gas y petróleo han fortalecido los deseos independentistas del Partido Nacional Escocés (PNE) que exige la celebración de un referéndum para decidir la escisión.

En las elecciones celebradas el 3 de mayo pasado, el PNE avanzó de 21 a 47 escaños, uno más que los laboristas. Esto no garantiza el fin del sistema autonómico ni conseguir la independencia.

Pero si Escocia se proclama un día Estado soberano independiente, creará conflicto en la Unión Europea. Deseará ingresar en la UE y participar en el Mercado Común. ¿Cuál sería la respuesta europea? El antecedente es que en 2004, al aparecer el proyecto de Constitución Europea, los políticos del PNE preguntaron a la Comisión Europea si en el caso de escindirse del Reino Unido podrían ingresar en el Mercado Común Europeo. La respuesta fue rápida y contundente: NO, pues ustedes no se habrán escindido de Gran Bretaña, sino que lo habrían hecho de la Unión Europea.

La UE que ya tiene problemas con la anexión de Estados actuales, no desea que aparezcan otros nuevos, pequeños y conflictivos. ¿Continuará con el mismo lógico criterio?

Los politólogos consideran que si Escocia lograra su independencia, animaría a vascos y catalanes en España, a los flamencos en Bélgica y a los italianos del norte que desean separarse del sur, y a los Bretones en Francia.

Al publicarse el Tratado sobre la Constitución en 2003, enviamos a la Conferencia Intergubernamental (“Futurum” de la Unión Europea) correcciones de Fondo y Forma.

 Entre las de Fondo, figura la denominada “Preservar la estabilidad política de los Estados Miembros, mediante la consolidación de su integridad territorial y su ámbito de competencias internas”. Podía ser útil para disuadir al movimiento secesionista.

En concreto, se trataba de añadir la palabra actuales a las menciones que se hacen en los artículos I -1, I -5, I – 58, al referirse a los Estados europeos.

Con la inclusión de la palabra actual se habría conseguido mencionar a los Estados existentes hoy día, los que están construyendo la Constitución.

La solicitud de ingreso de los futuros Estados nacidos después de la Constitución o del Tratado que la sustituya, tendría que ser analizada con arreglo a unas exigencias superiores a las que rigen para los actuales Estados que se encuentran en lista de espera.

Esta propuesta no fue aceptada por la Conferencia Intergubernamental en 2003. Ahora, tres años y medio después, y ante la posible conflictividad secesionista del futuro, ¿podría ser de nuevo considerada por la Presidencia de la UE?

Entre las correcciones de Forma nos fueron aceptadas las siguientes: La utilización de la Norma ISO 2145/1978 para la numeración de los artículos; convertir los dos Preámbulos en uno solo; eliminación total de las letras mayúsculas y minúsculas en los artículos y la numeración correlativa de las páginas y artículos.

1.4 Conflicto de Integración de los Ciudadanos europeos

Después de 50 años la Unión Europea aún tiene una importante asignatura pendiente con el primer factor de los que la forman, los Ciudadanos y los Estados.

Según el artículo I – 1. “La presente Constitución nace de la voluntad de los Ciudadanos y de los Estados de Europa…..” Aunque pudiera parecer en la década de los años 50 una Utopía irrealizable   conseguir integrar a 27 Estados, hoy es una realidad, una Utopía realizable. Y así lo señala el artículo I – 5, “Relaciones entre la Unión y los Estados Miembros”.

En cambio, el número de Ciudadanos que se sienten primero europeos y después de su nación de origen, está lejos de conseguirse. Los Ciudadanos somos el factor básico y más importante de la Unión, según lo proclama la Constitución en el Preámbulo: “Convencidos de que Europa, ahora reunida tras dolorosas experiencias, se propone avanzar por la senda de la civilización, el progreso y la prosperidad por el bien de todos sus habitantes, sin olvidar a los más débiles y desfavorecidos.” E igualmente con las referencias en los cuatro primeros artículos, en los que se les cita con los nombres de ciudadanos, dignidad humana, pueblos, derechos humanos y personas.

No es fácil lograr este objetivo y la Comisión lo ha reconocido durante estos cincuenta años. Pero mientras no se logre generalizar llevar la insignia de la Unión Europea en la solapa y otras manifestaciones externas, el desinterés hacia los temas europeos será palpables y se notará en la participación de las elecciones al Parlamento Europeo. Y también se acusó en la escasa respuesta a la invitación a participar los ciudadanos en el envío de propuestas para mejorar el texto al “Proyecto de Constitución Europea, redactado por la Convención Europea en el año 2003”. De 350 millones de ciudadanos europeos que éramos entonces, respondimos solamente 150 que fuimos invitados a Bruselas. De ellos, creo fuimos solo siete españoles.

La Historia siempre ha sido estudiada con criterios subjetivos por los Estados y dada a conocer, con esa carga nociva, a sus ciudadanos. Por primera vez en la Historia franceses y alemanes se han puesto de acuerdo y han redactado un texto común que permitirá a los jóvenes ciudadanos franceses y alemanes tener una visión homologada de la Historia después de 1945, fin de la II Guerra Mundial. Es un ejemplo que nos gustaría fuera extendido y dentro de poco tiempo los ciudadanos de los 27 Estados miembros tuviéramos una visión homogénea de los grandes acontecimientos generales ocurridos desde la mitad del siglo XX: la creación de las Naciones Unidas, la descolonización, la Guerra Fría, la creación del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la disolución de la URSS, el Proceso de la creación de la Unión Europea, los grandes Estados-Continentes, el Terrorismo Internacional, etc. Comenzar a pensar con mentalidad europea reforzará nuestras señas de identidad.

La lengua también es un gran elemento integrador. En la UE tenemos 23 idiomas oficiales con tres clases de alfabetos, al latino, el griego y el cirilico.

Este “conflicto lingüístico” debe ser superado con un idioma común, que parece podría ser el inglés por su gran empleo actual. Los Ciudadanos europeos del futuro deberán ser bilingües: el inglés y su lengua materna.

Mantenemos la esperanza, de que pronto las Instituciones Europeas lograrán que los 495 millones de ciudadanos europeos actuales, se sientan más europeos, para, entre todos, hacer más Europa.

1.5      Conflictos de “Fondo y Forma” del Proyecto de la Constitución Europea de 2003.

Han sido varios los conflictos que han provocado la crisis actual. La primera cuestión de fondo considero es la denominación. Y soy partidario del nombre actual: “Tratado por el que se establece una Constitución para Europa” (Bruselas, 13-10-2001. CIG 87-1-04. REV 1), fundamentalmente por entidad jurídica. Todo el articulado de una Constitución tiene un valor e importancia jurídica superior a los contenidos en reglamentos, códigos, normas, declaraciones, etc. Y en la práctica este Tratado es un compendio de todos los anteriores que han jalonado la integración de la Unión Europea.

Es sabido, que se entiende por Constitución la forma o sistema de gobierno que adopta cada Estado, y también la Ley escrita fundamental de la organización de un Estado, ordenada sistemáticamente en partes, títulos, capítulos, secciones, subsecciones, artículos, etc. Para el Diccionario de la Lengua Española (2001): Ley fundamental de un Estado que define el régimen básico de los derechos y libertades de los ciudadanos y los poderes e instituciones de la organización política”.

 Desde que apareció el texto de la Constitución hemos escuchado la frase: “esto no es una Constitución”. Y efectivamente la Unión Europea (EU) se separa de la línea tradicional de las tres Naciones que promulgaron las grandes Constituciones mundiales: La de Estados Unidos de América de 1787 modelo de Constitución Republicana de un Estado Federal, La siguiente es de Francia (1791) modelo de Estado centralizado con soberanía popular. El tercer lugar lo ofrece la Constitución soviética de la URSS de 1919, y las que le siguieron de 1924, 1936 y 1977. La cuarta gran Constitución, cuando se apruebe y sea cual fuese su nombre, será la Constitución de la Unión Europea.

La UE no es un Estado a la usanza tradicional, con un poder constituyente en el que su Gobierno legisla a sus ciudadanos las disposiciones legales fundamentales para su Estado. Esta Constitución Europea es un texto que contiene disposiciones constitucionales y fundamentales para un conjunto de Estados soberanos que crean la Unión Europea a la que atribuyen competencias para alcanzar sus objetivos comunes.

Ha nacido por la voluntad de los Ciudadanos y de los 25 Estados actuales en el momento de su firma en Roma en 2004, como ya se ha indicado.

En realidad, esta Constitución Europea es a la vez, un Tratado sujeto a las reglas del Derecho Internacional y una Constitución, por contener elementos de naturaleza constitucional.

La Constitución Europea responde al momento político y geoestratégico del mundo actual y es un hito importante en el momento histórico de la construcción europea, que había alcanzado 25 Estados y 450 millones de habitantes. (con los últimos ingresos de la ampliación somos 27 Estados y 495 millones de habitantes).

Esta Constitución no sustituye a las existentes en los Estados miembros, coexiste con ellas, por su propia autonomía. Define el marco en el que puede actuar la Unión Europea, que es todo el territorio europeo, y cuenta con un sistema Constitucional distinto con las siguientes instituciones (Consejo Europeo, Parlamento Europeo, Comisión Europea, Consejo de Ministros, Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Banco Central Europeo, Tribunal de Cuentas, Comité de las Regiones y Comité Económico y Social). 

El Texto aprobado en Roma por los 25 Estados, se divide en cuatro partes. En la primera de ellas se definen los valores, objetivos, competencias, procedimientos de toma de decisiones e instituciones de la Unión Europea; también aborda los símbolos, la ciudadanía; la vida democrática y las finanzas de la Unión En la segunda parte, figura la “Carta de los Derechos Fundamentales”. En la tercera, se describen las políticas y las acciones internas y externas así como el funcionamiento de la Unión Europea. En la cuarta parte se estipulan las disposiciones finales, entre las que se encuentran los procedimientos de adopción y de revisión de la Constitución.

Y contiene un elemento nuevo “Un país podrá abandonar la Unión Europea si así lo desea”

 

2.         CONFLICTOS EXTERNOS DE LA UNIÓN EUROPEA (UE)

2.1      Conflictos causados por los ocho Objetivos del Milenio de Naciones Unidas.

          

Las Naciones Unidas al comenzar el Tercer Milenio, publicaron un documento de trascendencia mundial: “Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU” que son los siguientes:

1.                 Erradicar la pobreza extrema y el hambre.

2.                 Lograr la enseñanza primaria universal.

3.                 Promover la igualdad de géneros y la autonomía de la mujer.

4.                 Reducir la mortalidad infantil.

5.                 Mejorar la salud materna.

6.                 Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.

7.                 Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.

8.                 Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

“Los ocho objetivos de desarrollo del Milenio, que abarcan desde la reducción a la mitad la pobreza extrema hasta la detención de la propagación del VIH/SIDA y la consecución de la enseñanza primaria universal para el año 2015, constituyen un plan convenido por todas las naciones del mundo y todas las instituciones de desarrollo más importantes a nivel mundial. Los objetivos han galvanizado esfuerzos sin precedentes para ayudar a los más pobres del mundo”.

En su conjunto constituyen un proyecto utópico, en el momento de realizarse en 2005, que pretenden sea una Utopía convertida en realidad en el año 2015. Naciones Unidas difunde e impulsa la cooperación de los 198 Estados Miembros con el proyecto del Milenio, Informes del Secretario General, la 58ª Conferencia Anual ONG/DIP del 7 al 9 de septiembre 2005, Informes regionales, etc. La base de datos de indicadores de los objetivos de Desarrollo del Milenio, contiene 8 objetivos, 18 metas y 48 indicadores. (más información en [email protected])

La Unión Europea y sus 27 Estados miembros no han hecho oídos sordos a esta llamada y participan activamente en la solución de los 8 Conflictos añadidos, que suponen los objetivos.

2.2  Conflictos en las actuales Relaciones Internacionales

La caída del Muro de Berlín (1989) y la desintegración de la URSS el 20 de diciembre de 1991, con el fin de la Guerra Fría y del peligro nuclear de la “destrucción mutua asegurada”, hicieron creer a algunos que la conflictividad había acabado, que los aliados podían disolver la OTAN, etc. Lamentablemente no ha sido así y antiguos y nuevos Conflictos están presentes en los principios del siglo XXI. El momento actual nos muestra Conflictos antiguos que continúan enquistados, como el de Oriente Medio. Irak y Afganistán Y el de la Antigua Yugoslavia, comenzado en 1992, ya en vías de solución. El 26 de abril de 2007 las Tropas españolas celebraron el acto formal de disolución de la Tak Force Salamandra y se marchan de la ciudad Bosnia de Mostar, donde han pasado casi 35000 militares pertenecientes a 37 agrupaciones bajo el mando de la ONU, después de la OTAN y finalmente de la Unión Europea. Un monumento en Mostar y una placa en el centro de la plaza de España, recuerdan los nombres de 20 militares y del traductor Mirco Mikulcic, caídos en acto de servicio.

El activo Terrorismo Internacional de Al Qaeda, esta muy presente en Irak y Afganistán para dificultar que se logre la pacificación y se instale una democracia. Puede poner a sus suicidas combatientes a actuar en el territorio de la Unión Europea, según indican sus amenazas.

 

2.3  Conflicto Unión Europea – Rusia.

Desde la llegada al poder de Vladimir Putín las relaciones de la UE y Rusia se han deteriorado. Según algunos europeos actúa como si la URSS aún existiera. La próxima Cumbre para tratar de siete conflictivos temas se celebrará en Samara, a orillas del Volga los próximos 17 y 18 de mayo.

Los temas se refieren al posible despliegue de misíles en Polonia y la República Checa. Al suministro de gas y petróleo, que representa el 25% del consumo de la UE, pues las interrupciones del abastecimiento de gas a principios de 2006, los oleoductos a Lituania, y actualmente a Estonia, preocupan mucho a la UE.

La seguridad nuclear, por el mantenimiento de reactores inseguros tipo Chernóvil. Residuos nucleares de 110 submarinos fuera de servicio.

El plan de Naciones Unidas sobre el futuro de Kosovo, que Rusia amenaza con el veto en el Consejo de Seguridad si no satisface a Servia.

Ante las elecciones rusas de los años 2007 – 2008, la UE teme no se respeten los Derechos Humanos y la Democracia. La renovación del Acuerdo de Asociación y Cooperación (ACA) concluye el 1 de diciembre de 2007 y Rusia no está dando pruebas de que desee renovarlo.

  Una difícil actuación para la Canciller Ángela Merkel.  

3.   SOLUCIONES A LA CRISIS ACTUAL DEL PROYECTO DE CONSTITUCIÓN.

 

La Canciller alemana Ángela Merkel, durante el gobierno de la UE en el primer semestre de 2007, ha expresado su deseo de superar la crisis producida por el NO de Francia y Holanda al Tratado Constitucional. Se está esforzando en conseguirlo. Declaraciones, artículos, reuniones y visitas a Jefes de Estados europeos, así lo demuestran. Con su personalidad y las buenas perspectivas económicas de Alemania que representan casi el 30 % de la zona euro y ha recuperado su papel como la “locomotora de la economía europea” consiguió, el lunes 26 de marzo de 2007, se firmará la “Declaración de Berlín”, aprobada por los 27 miembros de la Unión Europea (UE) con motivo del 50 aniversario de la firma de los Tratados de Roma de 1957. En ella, se destaca la fuerza de la unión de los europeos. Vivimos y actuamos juntos de manera singular, y esto se manifiesta en la convivencia democrática entre los Estados miembros y las instituciones europeas”.

Ante los grandes desafíos que nos encontramos, solo unidos podremos preservar en el futuro nuestro ideal europeo de sociedad, en beneficio de todos los Ciudadanos y los Estados de la Unión Europea”.

Este modelo europeo aúna el éxito económico y la responsabilidad social. El Mercado Común y el euro nos hacen fuertes. La riqueza de Europa se basa en el conocimiento y las capacidades de las gentes, esta es la clave del crecimiento, el empleo y la cohesión social.

Los Jefes de Estado se ratifican en que Europa es nuestro futuro común, y en el empeño de dotar a la UE de fundamentos comunes renovados de aquí a las elecciones al Parlamento Europeo de 2009.

Ratificar por el Consejo Europeo un Tratado de Constitución Europea, es la solución a la crisis actual. Las opiniones están encontradas. Desde ratificar el texto tal y como está, postura que apoyan varios países, entre ellos España, según declaraciones recogidas en mi anterior artículo “La Europa que queremos los españoles” (28-01-2007. Diariocritico.com). Se encuentran en esa línea conferencias y debates, como las celebradas en Madrid, en la representación de la Comisión Europea en España, el pasado 11 de enero o el Seminario “El Rescate Sustantivo de la Constitución Europea”, organizado por la Fundación Pablo Iglesias, y la Fundación Fridrich Edert Stiftung.

Según el Secretario de Estado para las Relaciones con la Unión Europea Alberto Navarro “España, de entrada se mantiene en el texto legal y no acepta ningún cambio”.

Otra tendencia se muestra partidaria de eliminar la Tercera Parte “De las Políticas y el funcionamiento de la Unión”, que, en mi opinión, tiene la singular importancia de conceder rango constitucional a políticas y acciones concretas tanto interiores como exteriores, que van desde la Política Económica y Monetaria, a la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y a la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD), que es importante conozcan todos los europeos al estudiar la Constitución Europea en las escuelas, al igual que lo hacen ahora con la Constitución de sus países.

Existen artículos concretos cuya importancia, si figuran en la Constitución, es muy superior que si solo constan en disposiciones legislativas de menor rango, como sucede con los 5 artículos sobre Terrorismo. Europa está específica y reiteradamente amenazada. Cuando Al Qaeda pueda “retirar” de Irak, Afganistán y otras partes a su “Ejército Suicida”, de unos 5.000 “Kamikaces” y lo ponga a actuar en Europa, se valorará la trascendencia que en la defensa europea contra el Terrorismo tiene el intercambio permanente de informes de los 27 Servicios de Inteligencia, algunos de los cuales son reacios a la colaboración mutua y se muestran partidarios de informar solo al Estado de cuyo Presupuesto viven. No es lo mismo, que la Comisión o el Consejo Europeo le diga a un país que no cumple el artículo tal de la Constitución, que se refiera a un artículo de la “Declaración sobre el Terrorismo”. Y análogamente, podrían citarse otros muchos ejemplos.

La Canciller Ángela Merkel, como consecuencia de las gestiones realizadas, parece inclinada que para superar la “crisis del NO” se redacte un nuevo Tratado, con menor extensión y contenido, – reducir el total de 448 artículos a unos 70 - que sería aprobado por unanimidad. Parece una solución pragmática, de “realpolitik”. Son varios los “conflictos” a salvar para lograr un punto de encuentro. No desairar a los 18 países que han ratificado el proyecto de Constitución, contentar a los 2 que la rechazaron y a los siete que han aplazado su decisión (Reino Unido, Irlanda, Polonia, República Checa, Portugal, Suecia y Dinamarca).

El recorte de artículos a realizar parece será grande. Es el “minitratado” que postuló el recién elegido Presidente de la República francesa Nicolás Sarkozy. El nuevo Tratado (el nombre de Constitución será eliminado) contendrá la actual Parte Primera que tenía 114 artículos dedicados a “valores, derechos, principios, objetivos y funcionamiento”. De ellos quedarán unos 70 artículos. Se aprobarán sin necesidad de posteriores ratificaciones, al igual que los anteriores Tratados.

A diferencia con el proyecto de Constitución que derogaba los Tratados existentes, el nuevo se limitará a ser un Tratado que modifica los anteriores pero no los elimina.

Durante el mes de abril y primeros días de mayo se han intercambiado preguntas y respuestas, a nivel de Secretarios de Estado, de Alemania y los 26 países miembros, para conocer opiniones sobre puntos concretos. Terminaron estas consultas el viernes 4 de mayo último. Los alemanes tratan de salvar un elevado tanto por ciento de las competencias ya aprobadas y la posibilidad de recurso por mayoría cualificada.

El 15 de mayo se reunirán en Berlín los Secretarios de Estado para tratar de lograr acuerdos. La Canciller Merkel tendrá conversaciones directas sobre temas discrepantes, con los Jefes de Estado y de Gobierno, hasta el 23 de mayo que se reunirán en Bruselas. Seguirá la Cumbre del Consejo Europeo en el mes de junio 2007.

Será bajo la presidencia de Portugal, durante el segundo semestre, cuando la Conferencia Intergubernamental deberá aprobar el texto definitivo.

Por su parte, el Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso se reunirá en Cintra los días 12 y 13 de mayo en una minicumbre informal para desarrollar “una tormenta de ideas” sobre las instituciones europeas, cambio climático, energía, etc.

El año 2007 pasará a la historia de la Unión Europea, como el que impulsó y superó la crisis creada por el NO francés y holandés a la Constitución Europea. El nuevo Tratado permitirá que la UE continúe su camino de éxitos con una renovada y fortalecida unión.

4.                 LA EUROPA DEL FUTURO

Una referencia significativa en las Relacione Internacionales del futuro será el mayor peso político de las grandes potencias emergentes. Del sistema bipolar de la Guerra Fría se ha pasado no al unipolar de los Estado Unidos, sino a un grupo multipolar con activa presencia e influencia en las Naciones Unidas, y en espacios regionales mundiales.

La presencia en el Marco Internacional de los grandes Estados-Continente, como Estados Unidos, Rusia, China, India hacen imprescindible que la Unión Europea ocupe el puesto de gran Nación que le corresponde, y contribuya al logro de los objetivos que el Proyecto de Constitución le señalaba, en el ya mencionado art. I – 3. El nuevo Tratado le permitirá incorporarse ya al grupo de los grandes con su cohesión política reforzada.

El robustecimiento del Vínculo Trasatlántico, entre los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, se presenta como una rigurosa necesidad en la OTAN, y en las Relaciones Internacionales actuales y futuras.

Ni los Estados Unidos, ni la Unión Europea pueden marchar aisladamente por las rutas de la Política Internacional. Si en la etapa de la Guerra Fría esta unión se hizo imprescindible, en la actual también lo es. El Terrorismo Internacional es preocupación común. Sin esa cohesión con los Estados Unidos, considero que la Unión Europea no podría recorrer el camino que le falta para transformarse en la gran potencia que la sociedad internacional le reclama. Y para tener peso específico en el liderazgo internacional, la Unión Europea y los Estados Unidos deben actuar conjunta y coordinadamente.

Es probable que trascurridas una o dos décadas, los retos superados, los conflictos entonces existentes y adquirida una mayor experiencia, hagan considerar a los Ciudadanos y a los Estados Europeos, que ha llegado el momento político de adoptar una Constitución que sustituya el Tratado aprobado en la primera década de los años 2000, e instaure un Estado Europeo de tipo Federal, para poder continuar la ruta por los caminos internacionales, en mejores condiciones de éxito.


* Rector de la Sociedad de Estudios Internacionales (SEI)

   Presidente de la Fundación Española de Estudios Internacionales (FEDEI)

   Miembro del Consejo de Personas Mayores (COPEMA).

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