viernes 30 de julio de 2010, 22:49h
Quisiera dedicar todos estos artículos del mes de agosto a temas de tipo social y por lo tanto voy a rematar este último de julio con un asunto político que ha sido bastante espectacular, por lo insólito, a lo largo de los seis primeros meses del año. Me refiero a las diez encuestas electorales publicadas tanto por los diversos medios de comunicación andaluces como por varios organismos oficiales, algunos de ellos dependeintes de la propia Junta de Andalucía, desde el pasado mes de enero, encuestas que por primera vez en la historia de la democracia española, que ya es decir, contemplan la posibilidad de que el PP gane las próximas elecciones autonómicas. El hecho es insólito porque no ocurría desde hace casi cuarenta años, los mismos que, ininterrumpidamente, lleva el PSOE gobernando en nuestra comunidad autónoma.
Dicen los expertos que los sondeos puntuales no sirven de nada, que a dos años de la celebración de unas elecciones, sólo sirven para marcar tendencias. Si es así, y yo no dudo que lo sea, la tendencia desde finales del pasado año es clara y contundente. Conforme pasan los meses, las encuestas, y repito que algunas de ellas las han realizado organismos cercanos a la Junta de Andalucía, no sólo conceden la mayoría al PP de Javier Arenas, sino que la diferencia entre los dos grandes partidos con representación parlamentaria en Andalucía, PSOE y PP, va aumentando paulatinamente, alcanzando en el último sondeo hecho por la Universidad de Granada por encima de los siete puntos a favor de los populares, que se quedan a sólo un punto y medio de la mayoría absoluta.
Son muchos los lectores que, cuando he analizado en estas mismas líneas anteriores sondeos, me han escrito algún comentario señalando que no se los creen, que es absolutamente imposible que en Andalucía pueda gobernar algún día un partido que no sea el PSOE. No seré yo quien les lleve la contraria, pero no es menos cierto que si hace dos décadas alguien hubiese apuntado que el PP podría ganar las municipales en las ocho capitales andaluzas, incluída Sevilla, también seríamos muchos los que opinaríamos que ese era sólo un sueño de Arenas. Poco a poco, el PP ha ido arrebatándole votos al PSOE en los grandes núcleos de población, mucho más formados, informados, cultos y bastante más críticos con el poder, y es bastante probable que en junio del año que viene los ayuntamientos de Jaén, Córdoba, Sevilla, Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería, además de alguna otra gran ciudad andaluza, puedan estar en manos de alcaldes del PP. Ese será el test clave para saber si la tendencia que han marcado todos los sondeos de este año, se confirma.
Los más pesismistas también afirman que, pese a que en las capitales pueda ganar el PSOE, son los pueblos de la Andalucía profunda, aquellos en los que los socialistas han conseguido mantener una tupida red clientelar, los que al final decidirán el resultado global de las elecciones andaluzas del 2012. Es posible, pero también lo es que la actual situación económica y la crisis está dejando una profunda huella en muchos pequeños municipios que culpan tanto al Gobierno de Zapatero como al de Griñán, de haber recortado gastos sociales y haber enviado a muchas familias al desempleo. El propio sector agrario, siempre tan conservador en su voto y fiel al PSOE, se ha rebelado y en estos momentos es uno de los que más protesta por el abandono que sufre el campo andaluz, como lo han demostrado las manifestaciones multitudinarias en Sevilla y Madrid, apoyadas por todas las organizaciones agrarias (Asaja, Coag y UPA). Ello puede ser clave en los próximo comicios.
Por último, analizar un factor que tambien tiene su importancia. Mientras Manuel Chaves, tras casi veinte años de mandato en la Junta de Andalucía, representaba una clara referencia para el centro izquierda, su sucesor, Griñán llamadme Pepe, sigue siendo, pese a llevar año y medio ocupando la Presidencia de la Junta en la Casa Rosa, un perfecto desconocido para los andaluces. Y no parece que esté haciendo mérito alguno para potenciar su liderazgo, al contrario, tanto en su propio partido como con los Ejecutivos de perfil demasiado bajo que ha nombrado, está provocando rechazos que pueden pasarle factura. Son muchos los que todavía piensan que, de no enderezarse la situación, Manuel Chaves y Gaspar Zarrías, podrían volver a Andalucía y el primero encabezar las listas electorales del 2012.Alguno dirá que tampoco Javier Arenas es el candidato ideal después de haber intentado y perdido en tres ocasiones el asalto a la Junta. No les falta razón, pero es indudable que en estos momentos Arenas es el único lider andaluz del centro derecha capaz de poder arrebatarle el poder a los socialistas. Hacer ahora especulaciones sobre su posible sucesor es perder un tiempo que se supone valioso. Les dejo todo este mes de agosto para que piensen, hablen con la gente y sodeen ustedes mismos el panorama político andaluz. En septiembre me cuentan cómo lo han visto.