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Chaplin, Hitchcock o Marilyn

Los grandes olvidados de la historia de los Oscar

martes 19 de febrero de 2013, 18:16h
Como todos los premios, los Oscar son totalmente subjetivos. ¿Es 'Lo que el viento se llevó' mejor película que 'La diligencia', 'El mago de Oz' o 'Ninotchka'? ¿Es la dirección de Peter Jackson en 'El retorno del rey' mejor que la de Clint Eastwood en 'Mystic River' o Fernando Meirelles en 'Ciudad de Dios'? Difícil de decir, aun así es curioso ver como la Academia ha 'olvidado' a alguno de los mitos más grandes de la historia del cine a la hora de repartir sus famosos premios.

Charlie Chaplin

El mayor icono que ha dado el cine es uno de los olvidos más sangrantes de los Oscar. Cuando los premios todavía estaban en pañales, la Academia decidió otorgarle un Oscar especial por actuar, escribir, dirigir y producir 'El Circo'. Esto fue en 1929, no volvería a ver ninguna estatuilla dorada hasta 1972, cuando la Academia le concedió un Oscar honorífico. Entre medias obras maestras como 'Luces de la ciudad', 'Tiempos modernos', 'El Gran Dictador' o 'Monsieur Verdoux' fueron obviadas por los académicos. Únicamente su sátira sobre el nazismo le reportó alguna nominación, en concreto, como mejor guión, mejor actor y mejor película. En el 48 fue nominado de nuevo como mejor guión por 'Monsieur Vedoux' pero para ese año el McCarthismo imperante ya le había puesto en el punto de mira. En 1952 fue expulsado definitivamente del país. No volvería a pisar un pie en EE.UU. hasta la ceremonia de 1972. La mala conciencia de la academia se vio en 1973 cuando Chaplin ganó un Oscar a la mejor banda sonora por 'Candilejas', una película que se estrenó en 1952 pero que no se pudo ver en Los Ángeles hasta 1971. Lo curioso del caso es que le ganó el premio a Nino Rota por la archifamosa banda sonora de  'El Padrino'. Así pagó Hollywood al principal responsable de convertirla en la Fábrica de sueños, con un nuevo error.

Alfred Hitchcock

La única vez que Chaplin pudo ganar un Oscar a la mejor película fue en 1941 por 'El gran dictador' pero ese año el premio fue para 'Rebeca', dirigida por otro exiliado británico recién aterrizado en EE.UU., Alfred Hitchcock. Claro que como el Oscar a la Mejor película va para el productor aquela estatuilla fue para David O. Selznick, el máximo responsable de 'Lo que el viento se llevó', por la que había levantado el Oscar el año anterior. Todo hacía presagiar una bonita historia de amor entre el recién llegado y la Academia... pero no fue así.

Hitchcock se convirtió en el más famoso, y posiblemente mejor, director de todos los tiempos, pero la Academia decidió que el orondo director se quedase sin premio. A pesar de nominarle 5 veces como mejor director, por la mencionada 'Rebeca', 'Náufragos', 'Recuerda', 'La ventana indiscreta' y 'Psicosis', la silueta más reconocible del cine se quedó sin premio. Tampoco sus películas volvieron a ganar nunca. Es más, desde 'Recuerda', ninguna volvió a estar nominada como Mejor Película. Eso quiere decir que 'Encadenados', 'La ventana indiscreta', 'Vértigo', 'Con la muerte en los talones' o 'Psicosis' fueron sorprendentemente olvidadas. Menudo ojo. Eso sí, luego un chico francés, un tal François Truffaut, publicó un libro en el que decía que el bueno de Hitch era un genio. Los académicos abrieron mucho los ojos, porque hasta ese momento pensaban que aquello que hacía el 'maestro del suspense' era el colmo de la comercialidad, pero ya que lo decía un francés y encima uno que había escrito en 'Cahiers du cinema' y se había inventado con su amigo Godard la 'Nouvelle Vague', decidieron que después de todo Hitchcock debía ser un genio. Así, para que nadie diga nada, decidieron entregarle un Oscar honorífico en 1968. El bueno de Alfred, al que tanto le gustaban las cámaras, como demuestran sus cameos en sus películas o su famoso programa de televisión, subió al escenario y dio el mejor discurso de la historia de los Oscar, exactamente dijo "Gracias" se dio la vuelta y se largo de allí.

Martin Scorsese

A Scorsese no tuvieron que darle un Oscar honorífico, en 2006 ganó el Oscar al Mejor Director, y a la Mejor Película, por 'Infiltrados'. Tampoco supuso una venda que curase una de las heridas más vergonzantes de los Oscar. El mejor director de su generación, la más importante de los últimos 50 años, tuvo que ver como obras maestras como 'Malas Calles', 'Taxi Driver', 'Toro salvaje' o 'Goodfellas' eran obviadas por películas menores. Especialmente sangrante fue el caso de las dos últimas donde Scorsese fue derrotado por las óperas primas de dos actores, Robert Redford con 'Gente corriente' y Kevin Costner con 'Bailando con lobos'. Con todos los respetos por Redford y Costner, fue como elegir a Cecilia Giménez antes que a Velázquez.

Paul Newman

El hombre más guapo del mundo tuvo que esperar precisamente a una película menor de Scorsese, 'El color del dinero', para recibir su primer Oscar. En esa película retomaba el personaje de Fast Eddie Felson con el que había deslumbrado en 'El buscavidas' pero aquel año la academia prefirió premiar a Maximilian Schell por '¿Vencedores o vencidos?'. Dos años después, en 1964, su interpretación en 'Hud' fue derrotada por Sidney Poitier en 'Los lirios del valle'. Antes también habían preferido a David Niven en 'Mesas separadas' que a su papel como ambiguo marido de 'La gata sobre el tejado de zinc'. Tampoco tuvo suerte con otro de sus personajes icónicos aquel 'Cool hand Luke' de 'La leyenda del indomable', aquel año fue derrotado por Rod Steiger en 'El calor de la noche'. A principios de los ochenta, pocos años antes de ganar al fin el Oscar, Newman volvió a estar nominado como mejor actor principal por 'Ausencia de malicia' y 'Veredicto final' pero Henry Fonda y Ben Kingsley se lo impidieron. A la séptima, al fin, fue la vencida, claro que antes tuvo que ver como alguno de sus papeles más importantes no fueron ni siquiera nominados, como los que interpretó junto a Robert Redford en 'Dos hombres y un destino' y 'El golpe'. Por si no fuera poco insulto, en 2002 fue nominado por primera vez como mejor actor secundario por 'Camino a la perdición' para dejarle nuevamente con la miel en los labios. Confirmado, los varones de Hollywood son unos envidiosos.

Cary Grant

Otra prueba la encontramos en el caso de Archibald Alexander Leach, más conocido como Cary Grant y junto a Humphrey Bogart, el mejor actor de los años dorados de Hollywood. Grant fue únicamente nominado dos veces como mejor actor principal. Fue por dos de sus películas menores, 'Serenata nostálgica' y 'Un corazón en peligro'. Eso quiere decir que sus papeles en 'La pícara puritana', 'Sólo los ángeles tienen alas', 'Vivir para gozar', 'La fiera de mi niña', 'Luna nueva', 'Historias de Filadelfia', 'Arsénico por compasión', 'Encadenados', 'Con la muerte en los talones' o 'Charada' fueron pasados por alto. Como ocurrió con uno de sus directores fetiche, Alfred Hitchcock, la Academia lo intentó arreglar en 1970 concediéndole un Oscar honorífico que le entregó Frank Sinatra. Aun así, la cosa queda así, Oscar al Mejor Actor conseguidos por Cary Grant, cero. Oscar al Mejor Actor conseguidos por Nicolas Cage, uno. La conclusión está clara, el mundo está loco, loco, loco.

Marylin Monroe

La estrella más famosa de todos los tiempos, la icónica imagen de Hollywood, la estrella más fotografiada del famoso Paseo de la Fama tiene exactamente cero Oscars y cero nominaciones. Una ciudad acogedora esta. Muchos siguen pensando que debajo de Marilyn no había una actriz, sino un icono. La imagen de rubia tonta y explosiva que le tocó interpretar una y otra vez es la que ha quedado. Tampoco han ayudado anécdotas repetidas hasta la saciedad como que tuvo que repetir doscientas veces una sola frase en el rodaje de 'Con faldas y a lo loco'. Pero Marilyn fue una gran actriz, lo malo es que sus mejores papeles fueron en comedias y los Oscar tienen alergia a este tipo de papeles. Interpretar a una huérfana, que es entregada a la custodia del estado, casada a los 17 años para evitar volver a un orfanato, de la que abusan varios hombres siempre ayuda a ganar este tipo de premios. Claro que ésa era la propia vida de Norma Jeane Mortensen y no tenía porque interpretarla, ya la había vivido. Para los que sólo ven actores en los dramas que le echen un ojo a su maravillosa femme fatale de 'Niágara' o a ese personaje tan desprotegido y cercano a ella como el de 'Vidas rebeldes'. Para los demás siempre nos quedará la inmortal Sugar Kane de 'Con faldas y a lo loco'.

 

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