En una entrevista concedida a Radio Euskadi, el nuevo dirigente de la Ejecutiva vizcaína del PNV explicó que el EBB analizó el pasado sábado las últimas informaciones sobre las gestiones realizadas en relación a esta posibilidad y, según indicó, "vimos que, no ya por nuestra voluntad, sino porque las condiciones que había la hacían impracticable la coalición no iba a salir adelante".
En este sentido, señaló que Ezker Batua "no veía la coalición" y que, desde el principio, "tenía serias reticencias", y que además las "peticiones concretas" realizadas por esta formación, Aralar y EA en relación a aspectos como los puestos de las candidaturas "eran prácticamente incompatibles".
En este contexto, Ortuzar explicó que, teniendo en cuenta que existía "una semana de plazo" para su presentación, "nos dimos cuenta que la ilusión que hace falta, la unidad y sobre todo el tener unas bases comunes suficientemente amplias para que la coalición funcionara al día siguiente de las elecciones no se daba".
En este sentido, insistió en que "lo importante de una coalición no es que se presente a las elecciones es que al día siguiente tenga virtualidad, visibilidad social, tenga un empaque, tenga acción". En este caso, añadió, "daba la sensación de que todos, cada uno tenía la apetencia de formar grupo propio, o ir EB con IU".
"A la vista de esas circunstancias, más que tomar la decisión de que no, vimos que no era posible", explicó el nuevo presidente del BBB.
En cualquier caso, consideró que, para impulsar la iniciativa del lehendakari, "no es necesario ni imprescindible" que haya una coalición entre los partidos que la defienden y aseguró que, "a veces, es más fácil o procedente que voces diferentes defiendan una misma iniciativa".
De este modo, apeló a "desdramatizar" que finalmente no se dé esta iniciativa y aseguró que la propuesta de Ibarretxe "goza de buena salud per se" y todos los que la defienden van a "apoyarla allá donde haga falta".
Frentismo madrileño y vasco
Ortuzar reconoció que, "si lo llevamos al ámbito del nacionalismo vasco, podemos caer en un riesgo de cierto frentismo". De este modo, señaló que, si se critica el "frentismo madrileño" de socialistas y populares, no sería "bueno" que se hiciera "un frentismo vasco".
Por otra parte, destacó que tanto en el Congreso como en el Senado sse abordarán, durante la próxima legislatura, "muchos más temas y con mucha relevancia para Euskadi" en materias como las infraestructuras o la fiscalidad, donde cada formación "tendrá que defender su visión particular" de esas políticas.