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Especial Halloween

Un paseo por las películas más terroríficas de todos los tiempos
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(Foto: EP)

Un paseo por las películas más terroríficas de todos los tiempos

Llega Halloween, una excusa tan buena como cualquier otra para hacer un recorrido por el cine de terror, desde la inquietante sombra de Nosferatu hasta la cámara de 'Arrebato', desde el travestismo perturbado de Norman Bates hasta las peculiaridades gastronómicas de Hannibal Lecter, sin olvidar tampoco la motosierra más famosa de Texas o el octavo pasajero al que nadie invitó.

El cine de terror tendrá su primera época dorada con el expresionismo alemán. Desde su mundo de sombras, realidades pesadillescas, 'El gabinete del doctor Caligari' puede ser vista como una de las primeras obras de terror. Claro que mucho más significativa será 'Nosferatu', obra maestra de uno de los grandes directores de la historia, F.W. Murnau, y primera adaptación al cine de uno de los grandes mitos del cine de terror, el conde Drácula. La imagen de Max Schreck, dando vida al conde Orlok (hubo que cambiarle el nombre, ya que Murnau no tenía los derechos de la obra de Stoker) sigue siendo una de las más escalofriantes de la historia. No en vano surgió una leyenda que decía que Schreck era en realidad un vampiro al que el director había prometido el cuello de su actriz protagonista...

No es leyenda en cambio, que el siguiente mito que interpretó a Drácula en el cine acabó enterrado disfrazado del Conde. Bela Lugosi fue el encargado de poner voz, por primera vez, al Príncipe de los Vampiros. Su marcado acento húngaro y su aristocrático porte sería el encargado de fijar durante años la icónica imagen del vampiro. Lo mismo sucedió con la icónica caracterización de Boris Karloff como el monstruo de Frankenstein en la película de James Whale. Ambas películas se estrenaron el mismo año y fueron producidas por la misma compañía, Universal. El cine de terror había encontrado su casa, sus estrellas y sus directores durante los años 30. Tod Browning, director de Drácula, dejó una de las obras maestras del género con 'La parada de los monstruos (Freaks)' y Whale añadió varios iconos del género gracias a Claude Reins como 'El hombre invisible' y a Elsa Lanchester, con su mechón de pelo blanco, como 'La novia de Frankenstein. Antes de ellos, en los años 20, la Universal ya había hecho de Lon Chaney la primera gran estrella del cine de terror gracias a papeles como el de 'El jorobado de Notre Dame' o 'El fantasma de la ópera'. Antes de acabar la década de los 30 llegarían también 'El hombre lobo' y 'La momia'.

Después de este periodo de monstruos clásicos el cine de terror sufriría su siguiente transformación gracias al productor Val Lewton. Encargado del departamento de terror de la RKO, el presupuesto de sus películas era tan mínimo que los disfraces de monstruos resultaban totalmente ridículos, así junto al director Jacques Tourneur, decidió hacer de su problema una virtud y aprovechar el mayor miedo de la gente, la oscuridad. En 'La mujer pantera' decidieron no mostrar sino sugerir, el género nunca se lo agradecería lo suficiente.

Los años 50 estarían marcados por los temores de la Guerra Fría y la Bomba Nuclear. Así en Japón se inventaron al primer monstruo mutante atómico, 'Godzilla'. Más inquietantes fueron las extrañas suplantaciones de 'La invasión de los ladrones de ultracuerpos'. Una década después, en 1968, George A. Romero traería otro de los grandes iconos del género con los zombis de 'La noche de los muertos vivientes'.


Pero la gran revolución de los años 60 vendría de la mano de dos directores míticos y veteranos. En 1960 Alfred Hitchcock introdujo con 'Psicosis' varios temas recurrentes a partir de ese momento, la violencia, el sexo y los asesinos psicópatas. También se podría añadir la tremendamente influyente música de Bernard Herrman o la escena más comentada de la historia. Sin duda, la película referente del género. Pero no estuvo sola. El mismo año en que Hitchcock entregó 'Psicosis', 1960, Michael Powell dirigió 'El fotógrafo del pánico', una película sobre un director de documentales que asesina a sus víctimas con su cámara. Si 'Psicosis' fue uno de los mayores éxitos de la carrera de Hitchcock, 'El fotógrafo del pánico' fue la que destrozó la de Michael Powell.

En los 60 también surgiría un director capaz de dotar al género de una profundidad que pocas veces había alcanzado o iba a alcanzar. Se trata de Roman Polanski, un director que entregaría otra de las grandes obras maestras del género en 1968 con 'La semilla del diablo'. Unos años antes Jack Clayton había entregado la mejor película sobre casas encantadas de la historia con 'Suspense (The innocets)', algo con lo que posiblemente estaría de acuerdo Alejandro Amenábar, cuya incursión en el género, 'Los otros' tiene mucho que ver con esta adaptación de una novela de Henry James.


En los 70 William Friedkin lograría uno de los mayores éxitos del género con 'El exorcista'. Tremendamente influencial, no lo sería tanto como una pequeña película de serie B que se estrenaría en 1974. Llevando el tema de los asesinos psicópatas un paso más allá que 'Psicosis', Tobe Hopper descubriría el género 'slasher' gracias a la motosierra de Leatherface en 'La matanza de Texas'. Las excursiones al campo ya no serían igual tras ella. Tampoco el género, aquí aparecen cientos de tópicos que se repetirán película tras película, la pandilla de adolescentes que va cayendo uno a uno, las persecuciones desde el punto de vista del asesino, el coche que no arranca y un largo etcétera. También será responsable de las sagas interminables y de los asesinos que más veces vemos en Halloween. Precisamente el primero sería Michael Myers, protagonista de 'Halloween'. Fue en 1978. En 1980 Jason le copiaría la máscara a Myers en 'Viernes 13' y, por último, en 1984, vería la luz el más entrañable de todos, Freddy Krueger y su guante de cuchillas, en 'Pesadilla en Elm Street'. El número de películas que suman entre todas es mayor que la filmografía de Mariano Ozores... y eso sí que puede hacer que se tengan pesadillas.

Otro hecho fundamental de los 70 fue la aparición de un joven escritor que vería muchas de sus novelas llevadas al cine. Se trata de Stephen King. Entre las películas que se hicieron sobre sus novelas destacan, 'Carrie' de Brian de Palma, 'El Resplandor' de Stanley Kubrick o 'Misery' de Rob Reiner. Pero las dos mejores películas de terror de los 70 llevarían la firma de Steven Spielberg y Ridley Scott. Se trata de 'Tiburón' y 'Alien'. La primera desató la fiebre sobre los bichos asesinos, ya fuesen orcas, pirañas, arañas o anacondas. La segunda recuperó el miedo a los alienígenas como 'Depredador' o 'La cosa', la mejor película de uno de los directores punteros del género, John Carpenter.

Los 80 fue la época dorada del 'slasher', con las interminables sagas ya comentadas y otras del mismo estilo como 'El muñeco diabólico'. Algo mejor era 'Poltergeist' el nuevo éxito del creador de 'La matanza de Texas' Tobe Hopper. Pero si hubo un hecho significativo fue la aparición de Sam Raimi y su involuntaria parodia del género 'slasher' con 'The evil dead' (que podría haber dado para un capítulo aparte en el tema de las 'traducciones locas' ya que se tradujo como 'Posesión infernal' en España, 'El despertar del diablo' en México, 'Diabólico' en Argentina y 'Muerte diabólica' en Perú). La película daba miedo, pero también daba risa, gracias principalmente a su protagonista, Bruce Campbell. El éxito de la película, propiciado por los comentarios laudatorios del gurú Stephen King, dio como resultado dos nuevas partes, cada vez más graciosas y menos terroríficas.

Tampoco fue nada nuevo, las parodias de las películas de terror ya se habían comenzado a hacer en 1948 con 'Abbott y Costello contra los fantasmas' de la que Quentin Tarantino dijo: "Ya no se hacen películas como ésta. Los momentos de terror dan miedo de verdad y las escenas de comedia son realmente divertidas. Una de mis favoritas desde los cinco años". Dentro de este género paródico también se encuentran 'El baile de los vampiros' de Polanski o la delirante 'El jovencito Frankenstein', el homenaje de Mel Brooks y Gene Wilder a Karloff y la Universal. Más recientemente Edgar Wright entregó la divertidísima parodia sobre el cine de zombis, 'Zombis Party (Shaun of the dead)'.

En los años 90 volvió a pisar fuerte el género de asesinos psicópatas, pero desde un punto de vista más real. Películas como 'El silencio de los corderos' o 'Seven' entregaron figuras tan icónicas como Hannibal Lecter. En los últimos años el género ha vivido una verdadera explosión tanto del terror asiático, con películas como 'The Ring', como del español. Directores como Jaume Balagueró, el mencionado Alejandro Amenábar, Juan Carlos Fresnadillo o Juan Antonio Bayona han colocado al género de terror como uno de los más visitados por el cine patrio. Algo nada habitual en su historia, si descontamos unas pocas excepciones. Con dos de ellas nos despedimos. Se trata de '¿Quién puede matar a un niño?' de Narciso Ibañez Serrador y 'Arrebato' la obra maestra de Iván Zulueta, quien la haya visto sabrá de lo difícil de volver a mirar a una cámara que nos graba.

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