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Tabaco, mujer y cáncer
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(Foto: Pixabay)

Tabaco, mujer y cáncer

Dr. Jorge Gutierrez

Acabo de leer esta historia en el interesante libro, el emperador de todos los males. 'Una biografía del cáncer' (Ed. Debate):

Entre 1940 y 1944 la proporción de fumadoras en Estados Unidos aumentó mas del doble, del 15 al 36 por ciento. Este asombroso incremento fue el producto de la campaña con blanco fijo posiblemente más exitosa en la historia de la publicidad estadounidense: persuadir a las mujeres de que fumaran.

Rose Cipollone, nacida en Nueva York, probó su primer cigarrillo en 1942, cuando era adolescente, como signo de rebeldía. Consumía a escondidas algunos cigarrillos después de las clases. Pero con el deterioro y el derrumbe de la economía de los años treinta, abandonó la escuela y empezó a trabajar como empacadora en una fábrica de bufandas y luego como facturadora, y su hábito se intensificó. Al cabo de pocos años, su consumo había subido a decenas de cigarrillos al día.

Después de casarse, su marido, Anthony Cipollone, emprendió una silenciosa contracampaña, dejándola recortes de periódicos que alertaban sobre los muchos riesgos del hábito de fumar. Rose trató de dejarlo pero era en vano; cada una de las recaídas incrementaba su dependencia. Cuando se quedaba sin tabaco, hurgaba en la basura para fumarse las colillas.

En 1955, cuando Ligget presentó su nuevo cigarrillo con filtro, Rose cambió de marca con la esperanza de que, al ser más suave, con bajo contenido de alquitrán y nicotina, fuera más seguro. La búsqueda del cigarrillo “seguro” se transformó para ella en una obsesión, pasaba de marca en marca, con la expectativa de encontrar una que pudiera protegerla. En alguna de esas ocasiones, el cambio fue recomendado por su médico; “ ya que fuma podría probar los míos, que son menos dañinos”.

En el invierno de 1981 Cipollone comenzó a tener tos. Una radiografía rutinaria del pecho reveló la presencia de una masa en el lóbulo superior del pulmón derecho. Tras una biopsia quirúrgica se comprobó que era cáncer de pulmón. En agosto de 1983 se encontraron en todo el cuerpo de Rose metástasis de ese cáncer. Masas malignas en los pulmones, los huesos y el hígado. Comenzó la quimioterapia, pero apenas hubo respuesta. Cuando el cáncer se expandió por la médula ósea y halló refugio en el cerebro y la medula espinal, quedó postrada en una cama, con inyecciones de Morfina para aliviar el dolor. Rose Cipollone murió la mañana del 21 de octubre de 1984 a los cincuenta y ocho años.

Dirigida por el abogado Marc Edell, se inició una demanda contra tres compañías tabaqueras en 1983. El juicio tuvo lugar en 1987 y en él se evidenció que muchos de los fabricantes demandados no solo conocían los riesgos cancerígenos del tabaco y las potentes propiedades adictivas de la nicotina, sino que se habían empeñado en acallar las investigaciones internas que las demostraban. Los documentos revelaban, uno tras otro, frenéticas luchas dentro de la industria para ocultar los riesgos, que a menudo dejaban incluso en sus empleados una sensación de asco moral.

El juicio fue favorable a las compañías de tabaco, pero una oleada de casos siguieron a este y los fabricantes de cigarrillos se vieron frente a un asedio cada vez más intenso y fueron el blanco frecuente de las censuras y el dedo acusador.

Hacia 1994 el consumo per cápita de cigarrillos en Estados Unidos había caído por vigésimo año consecutivo, en lo que representaba la bajada más espectacular de los índices de consumo en la historia.

Sin embargo el desfase temporal entre la exposición al tabaco y el cáncer de pulmón es de casi treinta años, y la epidemia de esta enfermedad tendrá una vida residual hasta mucho después de que haya caído la incidencia del hábito de fumar. Entre los hombres, la incidencia ajustada por edad del adenocarcinoma pulmonar, que llegó a su punto máximo de 102 por cien mil en 1984, se derrumbó hasta 67 en 2002. Entre las mujeres sin embargo, la epidemia continua. El crecimiento estratosférico del hábito de fumar entre las féminas pertenecientes a la generación de Rose Cipollone aún se prolonga en los campos de la muerte del cáncer de pulmón.

Hoy todavía hay muchas mujeres que fuman, algunas amigas. Espero que este artículo las ayude a dejarlo.

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