El empleo privado en Estados Unidos aumentó en enero muy por debajo de lo esperado, afectado por la destrucción de puestos en los servicios profesionales y empresariales y en la industria manufacturera. La creación de empleo se concentró en educación y servicios de salud, mientras que los avances en construcción fueron limitados y sectores como finanzas, ocio y transporte mostraron un comportamiento débil.
El crecimiento salarial dio nuevas señales de enfriamiento, especialmente entre los trabajadores que cambiaron de empleo, mientras que los salarios de quienes permanecieron en su puesto se mantuvieron estables. Los mercados apenas reaccionaron a los datos, que refuerzan la lectura de un mercado laboral en fase de baja contratación y escasa rotación, coherente con un proceso de normalización gradual más que con un deterioro abrupto. Desde la autoridad monetaria estadounidense se ha señalado recientemente que las condiciones laborales parecen estabilizarse, lo que permite mantener sin cambios los tipos de interés. El informe de empleo que publica la Oficina de Estadísticas Laborales previsto para mañana se retrasa al próximo miércoles debido al cierre gubernamental de tres días que ya finalizó, prolongando la cautela del mercado en el corto plazo.
En la zona euro, la inflación se moderó en enero hasta su nivel más bajo desde el otoño pasado, impulsada por la caída de los precios de la energía, mientras que la inflación subyacente también descendió ligeramente. Este escenario refuerza la posición de cautela del BCE que en su reunión de hoy se espera que mantenga los tipos en el 2% en un contexto de inflación contenida y crecimiento todavía débil.