www.diariocritico.com

El Juli y Perera, vulgares ante un pésimo encierro de Santiago Domecq

Daniel Luque da la vuelta al ruedo con la oreja que cortó al tercero de la tarde.
Daniel Luque da la vuelta al ruedo con la oreja que cortó al tercero de la tarde. (Foto: Plaza1)

Feria de Otoño: oreja barata para Luque en una corrida de (des)toreo moderno e inválidos

domingo 10 de octubre de 2021, 21:41h

Lo peor no fue el tópico, que desgraciadamente se cumple tantas veces, de corrida de expectación, corrida de decepción, no. Lo peor es que, también por desgracia, la otrora exigente cátedra del toreo cada día es más blanda y jaleadora. Así, con escasas protestas por un encierro inválido y descastado, a excepción del tercero, y más propio del matadero que de un festejo, Luque echó en su esportón un trofeo de escaso fuste mientras que El Juli y Perera practicaron el (des)toreo actual: ventajista en grado máximo y vulgar en lo artístico, a pesar de los aplausos.

El Juli y Perera, Perera y El Juli, tanto montan en su desafuero, figuras ellos, son dos de los más conspicuos representantes de ese simulacro del toreo eterno. Tomándose sin rubor todas las ventajas, sí, ya se sabe: citar y embarcar con la suerte descargada y metiendo el pico a mansalva, aprovechar el viaje del animal para acompañarlo y llevarlo en rectilínea, darle salida a mucha distancia y, claro, no ligar los muletazos. Si para más inri los bureles rayan la invalidez y llegan al último tercio como muertos en vida, ya tenemos el panorama completo del desafuero, de la antítesis del toreo de verdad de verdad de la buena.

Y ya no se cortan de desarrollarlo en Las Ventas, donde salvo el sanedrín sabio del 7 y algunos otros aficionados distribuidos por todo el aforo, pues el resto, indoctos espectadores, se lo jalean sin analizar lo más mínimo. De esta manera un Juli espeso y vulgar muleteó sin ton ni son a los dos claudicantes burros -su segundo, de La Ventana del Puerto- con cuernos y sin trapío que ni embestían ni topaban, sino que iban para acá y para allá. De similar guisa, obró Perera con el de La Ventana y con el otro, ya de la divisa titular, que a pesar de pertenecer a dos hierros distintos parecían hermanicos ensus defectos.

Al final de ambas faenas, eso sí muy ovacionadas por la mayoría, se pegó un arrimón con esos dos semicadáveres. Los que sí brillaron y torearon, en la brega y con los rehiletes, fueron sus dos subalternos Javier Ambel y Curro Javier, así como Vicente Herrera, sólo con los palitroques, claro, viéndose obligados a saludar desmonterándose.

El único bicorne que podría calificarse como toro de lidia fue el tercero, muy escurrido, pero que mostró fijeza y una codicia que resultó incómoda para el sevillano, aunque le hizo frente con oficioy entrega. Falto de mando ante el bicho, al que nunca domeñó, por lo que acabó buscándole a la salida de los pases, hubo buenos pasajes de clasicismo. Y, sobre todo, Luque lo mató de un magnífico volapié en todo lo alto, que ya alcanzó el éxtasis de la gente, sólo satisfecha cuando logró su objetivo orejil, poco importó que fuera un trofeo más bien barato.

Luque, que había dejado muy buenos capotazos a la verónica en sus dos enemigos, brilló en unas chicuelinas lentas y majestuosas con el sexto, en el único quite destacable de toda la tarde. Ahí se acabó la poca fuerza del bicho, que en el tercio final hocicó la arena en repetidas ocasiones impidiendo a su matador llevarse otra oreja barata, que le habría significado una Puerta Grande muy chica.

FICHA

Toros de SANTIAGO DOMECQ, y 2º y 4º de LA VENTANA DEL PUERTO, mal presentados en general, con 1º y 5º chicos; muy flojos, nobles y descastados excepto el 3º. EL JULI: silencio; algunas palmas. MIGUEL ÁNGEL PERERA: ovación; ovación. DANIEL LUQUE: oreja; ovación tras aviso.. Plaza de Las Ventas, 10 de octubre. 7ª de la Feria de Otoño. Lleno de no hay billetes sobre el aforo permitido de 11.840 espectadores.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios