Fabiola de Bélgica: una reina entre la tristeza y la felicidad casi plena
miércoles 10 de diciembre de 2014, 13:41h
Actualizado: 10 de diciembre de 2014, 13:48h
Española de muy buena familia, la
vida de Fabiola parece sacada de un cuento de hadas. Sin embargo no lo fue
tanto. Siempre tuvo la pena de no haber podido darle un heredero a la corona
que representó de manera impecable durante 33 años, la de los belgas. Hasta
cinco abortos tuvo. Al final se tuvo que conformar con ser una amante tía de su
sobrino, el actual rey Felipe.
Profundamente enamorada de su
marido, el Rey Balduino, su vida transcurrió entre la placidez de un país
bastante tranquilo como Bélgica y su casa en Motril, Málaga. Precisamente en la
localidad andaluza encontró la muerte su marido. Desde entonces vivió apartada
y de manera sencilla hasta que protagonizó un escándalo con una de sus
fundaciones con problemas relacionados con el fisco. Una vez olvidado aquel
incidente los belgas la recuerdan con cariño. Toda su herencia la ha dejado
para obras caritativas a pesar de tener 37 sobrinos. Descanse en paz.