La ministra de Finanzas del Reino Unido presentó un presupuesto que aumenta de forma notable los impuestos para trabajadores, ahorradores e inversores, con el objetivo de reforzar el margen fiscal y sostener el plan de reducción del endeudamiento. El organismo fiscal independiente recortó las previsiones de crecimiento por una productividad más débil, pero señaló que el gobierno dispone ahora de un colchón amplio para cumplir sus reglas, algo que los mercados valoraron positivamente: los rendimientos de los bonos a largo plazo cayeron y la libra esterlina se fortaleció.
El presupuesto combina congelaciones tributarias, subidas en gravámenes sobre ahorro y propiedad, ajustes en pensiones y un incremento progresivo del gasto social, mientras el regulador advierte que el nivel de vida apenas avanzará en los próximos años por el impacto de los impuestos y la debilidad económica.
En Estados Unidos, la incertidumbre sobre los tipos ha impulsado el uso de opciones swap y derivados ligados a tipos a un día, ante señales divergentes dentro del banco central. Algunos cargos contemplan un recorte en diciembre por la debilidad del mercado laboral, mientras otros prefieren esperar a una desinflación más clara. Esto mantiene la volatilidad elevada, un posicionamiento equilibrado en coberturas y un mayor interés abierto en opciones vinculadas a la política monetaria.