Los casos de sarna, una enfermedad infecciosa muy contagiosa, han sufrido un aumento exponencial que los ha multiplicado casi por 50 entre los años 2011 y 2023 en las consultas de atención primaria en España, de acuerdo con una investigación liderada por el Instituto de Salud Carlos III, coordinada por el Centro Nacional de Epidemiología, que demuestra el "muy significativo" aumento de la enfermedad en nuestro país.
El estudio, que ha salido en Eurosurveillance, la revista del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) deja ver un incremento constante en las tasas de incidencia de la sarna en atención primaria, admisiones hospitalarias, casos ocupacionales y brotes, pero, sobre todo, en las consultas del médico de cabecera, que han subido de 131 casos por millón de habitantes en 2011 a más de 6.300 casos en 2023.
La sarna es una de las enfermedades cutáneas más normales a nivel mundial, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad tropical desatendida, aunque su aumento es mundial. La causa un ácaro parasitario que excava en las capas superficiales de la piel y pone huevos. La transmisión viene principalmente a través del contacto prolongado de piel con piel o, en menos ocasiones, por medio de objetos infestados, como ropa de cama y prendas de vestir.
Brotes más comunes en residencias, hogares y entornos sanitarios
Las tasas de incidencia han sido más altas entre los jóvenes de 15 a 24 años en atención primaria, y entre los de más de 74 años en hospitales.
Los brotes notificados a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) tuvieron lugar principalmente en hogares y residencias de ancianos, aunque los de mayor envergadura en términos de números de casos y duración tuvieron lugar en entornos de atención sanitaria.
Es en este entorno socio-sanitario es donde han ocurrido la mayor parte de las bajas laborales por esta enfermedad (82% del total)
Sobre las zonas geográficas, las islas y las regiones costeras del norte de España han sido las áreas que han presentado un mayor incremento, lo que señala a una posible relación entre factores climatológicos y ambientales en el desarrollo y transmisión del ectoparásito causante de la sarna, según los investigadores.
Picazón grave y erupciones que pueden complicarse
Los síntomas de la sarna son picazón severa y erupciones, que a menudo llevan a alteraciones del sueño. En algunos casos, las lesiones cutáneas pueden dar paso a infecciones bacterianas secundarias (como estafilococos y estreptococos) que pueden provocar otras complicaciones, como fiebre reumática o glomerulonefritis, presentaciones más normales en formas más graves de la enfermedad conocidas como sarna costrosa.
Aunque la prevalencia global de la sarna es complicado de estimar, la OMS cree que más de 200 millones de personas en todo el mundo padecen la enfermedad en algún momento de sus vidas.