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Valentino junto a la actriz Elizabeth Hurley
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Valentino junto a la actriz Elizabeth Hurley

Muere Valentino, el último gran icono de la moda italiana

lunes 19 de enero de 2026, 18:45h
Actualizado: 20 de enero de 2026, 19:32h

Ha muerto el modista italiano Valentino Garavani a los 93 años, un mito y una leyenda de la alta costura e Italia llora a su último emperador.

Es el único modista que puso su nombre a un color, el rojo Valentino, y que ha hecho de él una declaración de intenciones. Un color con identidad propia, ya que más que un color es un símbolo del lujo, el glamur personificado. Y una leyenda que tiene su origen en España. "Mi romance con el rojo comenzó en una ópera en el Liceo de Barcelona. Yo tenía 18 años y, de repente, apareció un grupo de mujeres, todas vestidas de rojo. Entonces pensé: ¡Dios mío, qué color tan fuerte, tan bello! Es un color que le queda bien a todo el mundo. Cuando una mujer vestida de rojo entra en una habitación, su presencia se hace notar. Aquel día en el Liceo me dije: ¡Si algún día llego a ser un buen diseñador, el rojo será mi color!", solía contar en las entrevistas. Y el rojo fue el color de su éxito y su imperio, pero había vestidos que no podían ser rojos. "Nunca haría un vestido de novia rojo", no me parece correcto", comentó una vez en una entrevista.

Nació un 11 de mayo de 1932, en Voghera, Italia. Sus padres, Mauro y Teresa, le pusieron ese nombre en honor del actor Italiano Rodolfo Valentino, el mito de Hollywood que había muerto 6 años antes, en la cima del éxito. Pero el pequeño Valentino Garavani nunca quiso ser actor y desde muy pequeño se decantó con pasión por la moda. Empezó en el taller de su tía Rosa y con 17 años se trasladó a París, apoyado por sus padres. Se formó en la afamada École des Beaux-Arts y estudió con modistas tan relevantes como Jacques Fath y Cristóbal Balenciaga, siendo el español uno de sus ídolos. También tuvo de maestros a Jean Desses, autor del vestido de novia de la reina Sofía, y Guy Laroche, otra de sus influencias principales a lo largo de su carrera.

Los inicios de Valentino Garavani

Con 27 años, en 1959, regresó a Italia y fundó su propio taller de moda. Lo hizo con el dinero de su padre, que aportó el 75% del capital, y de Giancarlo Giammetti, que era socio y más tarde fue pareja de Valentino Garavani. Se conocieron en Roma. El modista tenía 28 años y Giancarlo 18, pero la diferencia de edad no supuso un obstáculo para su relación. "La relación sigue y sigue, incluso en medio de la mayor tormenta del mundo. Hemos tenido discusiones, hemos tenido problemas, pero el señor Giammetti siempre fue muy amable conmigo. Me dio la oportunidad de trabajar con mucha calma y sin ningún tipo de inquietud. Siempre estaba en mi estudio creativo diseñando, preparando mis colecciones sin ninguna preocupación", aseguró en otra entrevista.

Allí, en el aquel lugar ubicado en la vía Condotti de Roma se inició la leyenda de Valentino. Durante décadas fueuno de los máximos exponentes de la belleza, y ha sido uno de los favoritos de las dos realezas: la de sangre azul y la del cine. Reinas y princesas como doña Sofía y Máxima de Holanda han elegido sus vestidos para los momentos más especiales de su vida. Lo mismo que hicieron muchas actrices de Hollywood, desde Sophia Loren a Julia Roberts, que recogió el Oscar a mejor actriz con un vestido vintage que, como su creador, se convirtió en leyenda. Todas las supermodelos han desfilado con sus creaciones, pero el italiano siempre tuvo claras sus favoritas: la alemana Claudia Schiffer y la brasileña Gisèle Bündchen, las mejores representantes de los códigos de la casa.

Valentino, oda a la belleza clásica

Su trayectoria se puede considerar el camino de la perfección, la sublimación de lo hermoso. Valentino odió la vulgaridad y la estética deportiva de los 80. Nunca tiró la toalla, y siempre supo aguantar hasta que volviera lo clásico.

Varias de sus prendas han pasado a la historia. Suyos son vestidos tan míticos como con el que Anita Ekberg se bañó en la Fontana de Trevi con sugerente diseño suyo y Jackie Kennedy se casó con el famoso Aristóteles Onassis con un minivestido tan sencillo como bello, convirtiéndose en Jackie Onassis. No fue la única celebridad que se casó con un vestido del italiano. La lista es gigante y cuenta con iconos como Elizabeth Taylor, Gwyneth Paltrow, Claudia Schiffer, Marie-Chantal Miller, Máxima de Holanda, Magdalena de Suecia, Beatrice Borromeo, Anne Hathaway, Jennifer López...

En 1998, el grupo Holding di Partecipazioni se hizo con la firma Valentino, que pasó al grupo Marzotto en 2002 y 5 años más tarde a Permira. Las cosas comenzaron a cambiar y en 2007 Garavani abandono la empresa. El modista tuvo claro que había finalizado una época y que era el momento de despedirse. Así, en 2008 hizo el anuncio de su retirada definitiva y comenzó a disfrutar a tiempo completo de los placeres y el lujo del que siempre estuvo rodeado. Pocos diseñadores han vivido en palacios, tienen villas en Capri y Gstaad, navegan en lujosos yates o han tenido una vida social como la suya. Valentino fue un sibarita, un bon vivant que, en la intimidad, comentaba que sus placeres eran comer pasta con tomate y albahaca y escuchar a Barbra Streisand.

Su firma ha sabido sobrevivir muy bien sin su fundador. Su primera, y breve, sucesora fue Alessandra Facchinetti, pero su trabajo quedó eclipsado por el de los que vinieron después. La casa volvió a alcanzar la gloria con Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli, que se hicieorn con las riendas en 2008. Durante 8 años trabajaron codo con codo, logrando hacer de Valentino, una de las etiquetas más importantes. Pero lo mejor llegó cuando Chiuri se fue a Dior y Piccioli dio un vuelco a la casa y la elevó a los altares de la costura, haciendo de ella una de las más importantes. Desde 2024, el atelier que Valentino Garavani fundó en 1960 vive una nueva etapa con Alessandro Michele, el último heredero de un imperio que sigue desafiando el paso del tiempo.

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