www.diariocritico.com

La cumbre de Washington, buenos propósitos sin concreciones

¿Y ahora cómo se toman medidas urgentes para reactivar la economía real?

¿Y ahora cómo se toman medidas urgentes para reactivar la economía real?

Medidas de tipo fiscal que suenan a keynesianismo, reforma del sistema financiero mundial que afectará, esencialmente al Fondo Monetario Internacional, y  a un mayor control de las agencias de calificación financiera, y la reafirmación de la apertura de las fronteras comerciales mundiales. Eso es todo. ¿Con eso se resuelve la crisis? Los expertos dicen que las únicas medidas que afectarían a las economías reales, es decir a las familiares y empresariales, serían las referidas a la fiscalidad, pero, en el documento final de la cumbre apenas se especifican medidas.
 Los sindicalistas han pedido estar presentes en los grupos de trabajo que se van a formar para desarrollar los principios de la cumbre de Washington, y que deberán tener concretadas medidas antes del 30 de abril, es decir dentro de cinco meses. Los dirigentes de los trabajadores no son tontos y saben lo que se hacen. Estar presentes en los grupos de trabajo, tal y como exigen Fidalgo y Méndez, significa poder influenciar en lo que verdaderamente importa al ciudadano: medidas para fomentar el empleo, los  salarios justos, las retribuciones y el bienestar social. En cierta medida, que no nos salgan con un recrudecimiento de las condiciones  de vida de los mas desfavorecidos sino todo lo contrario.

    Los analistas piensan que las medidas que se pueden adoptar irán más encaminadas a lo que se parecería un nuevo "plan Marshalll". Es decir, dólares, muchos dólares, puestos por los países menos afectados por la recesión para ayudar a los que peor lo están pasando.

    Pero, entre otras cosas, hay muchos aspectos que discutir para llevar a cabo esa "lluvia de dinero". Por ejemplo, hasta que punto los expertos consideran razonable el endeudamiento de un país. Ya se sabe que no se opina lo mismo en Europa que en América y Japón. De lo que se logre consensuar, si es que se consensúa algo al respecto, se podrá hablar de infraestructuras, de desarrollo tecnológico, de innovación y del fomento de la productividad, esos principios grandilocuentes de los que se ha hablado en la Cumbre, pero que han dejado a toda la ciudadanía con la sensación de que nadie sabe por donde acometer la crisis y buscar las soluciones a la misma.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios