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Panorama más oscuro en 2014

El optimismo del Gobierno palidece: los datos le contradicen y Bruselas exige más reformas

El optimismo del Gobierno palidece: los datos le contradicen y Bruselas exige más reformas

jueves 11 de abril de 2013, 08:07h
Cuando Mariano Rajoy llegó a la Moncloa, el Gobierno al unísono se conjuró para prometer a los españoles que 2012 sería el último año de crisis. Según avanzaba el primer año de legislatura, el Ejecutivo tuvo que reconocer que 2013 sería peor de lo previsto y que pasaríamos otro año en el purgatorio. Pero las previsiones oficiales siguen siendo demasiado halagüeñas y van a ser corregidas de nuevo para enviarlas a Bruselas junto con un nuevo plan de reformas. El comisario europeo de Economía, Olli Rehn, suspende a España en 6 de los 11 apartados examinados y avisa que la recesión puede alargarse hasta 2014.

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"El Gobierno está para impedir que las peores previsiones se hagan realidad". Esa ha sido la respuesta del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, cuando en los últimos meses los periodistas le han atosigado con preguntas sobre el optimismo económico del Gobierno, o sobre si sus previsiones tienen base real.
 
El Ejecutivo puso su cuadro macro sobre la mesa el pasado mes de agosto. El PIB, estimaba entonces, caería un 0,5% en 2013 y el paro apenas superaría el 24%. Predicciones que en poco tiempo y, sobre todo, con el paso de los meses empezaron a palidecer. El consenso de los analistas vaticina que la contracción de nuestra economía rondará el 1,5%, 3 veces peor que el Gobierno, y que el paro estará cerca del 27% a finales de año.
 
La cuestión ha llegado a tal extremo que hasta el propio gobernador del Banco de España, un Luis María Linde propuesto para el cargo por Luis de Guindos, ha calificado como "demasiado optimistas" las cifras que ha usado el Gobierno para confeccionar los presupuestos generales de este ejercicio.
 
Moncloa ha basado sus cartas en tres pilares que no han resultado el dique esperado contra la marea de la recesión. Una reforma laboral que todavía no ha creado empleo, la pujanza de las exportaciones en la que todavía no participan miles de pymes que conforman nuestro tejido empresarial, y una mejora de la productividad junto con la reducción del déficit por cuenta corriente que se debe principalmente al aumento del paro y la caída del consumo.
 

Lista de deberes
 
Después de 15 meses de Gobierno, los resultados de la política económica no convencen a Bruselas. Por ello ha vuelto a tirar de las orejas a España por una agenda reformista incompleta e incluso por la tardanza en la aplicación de las medidas ya aprobadas. Los deberes que la Comisión Europea le pone a Rajoy pasan por cinco grandes áreas. Para rebajar las cifras de desempleo, el comisario Olli Rehn subraya la importancia de que el mercado laboral funcione correctamente. Así "sería útil reducir la dualidad del mercado laboral, más flexibilidad interna, un mecanismo de negociación para acompasar los salarios a las condiciones económicas, una mayor empleabilidad de los jóvenes y un mayor uso de los contratos indefinidos". Y vuelve a insistir en invertir en formación de los trabajadores para que puedan encontrar empleo y reformar el antiguo INEM.
 
En cuanto a la mejora de la competencia, el reequilibrio de la economía y la competitividad internacional mejoraría si España dispusiera de "una mayor flexibilidad en la reasignación de recursos". Para ello pide "medidas que refuercen la competencia en el mercado de productos y servicios, mejorar el entorno empresarial y apoyar el crecimiento y la internacionalización de las compañías".
 
Capítulo especial merece el crédito, donde la Comisión aconseja "incrementar la disponibilidad de las fuentes de financiación no bancarias y adoptar medidas específicas para que las pymes puedan financiar su crecimiento y la redistribución de recursos". Sobre el sector inmobiliario también "destaca que un mayor y más eficiente mercado de alquiler de pisos ayudaría a estabilizar el sector de la vivienda y promover la movilidad geográfica de los trabajadores".
 
Con respecto al déficit público y pensiones, la Comisión aconseja "consolidar medidas estructurales, incluyendo la sostenibilidad del sistema de la Seguridad Social, y adoptar nuevas medidas para reforzar la orientación a medio plazo del marco institucional de las finanzas públicas". En este punto, la Comisión se refiere tácitamente a la aceleración de la reforma del sistema de pensiones que lleva pidiendo desde el año pasado. Y con la jerga del "marco institucional de las finanzas públicas", recuerda veladamente la necesidad de acelerar la puesta en marcha del organismo independiente para supervisar las cuentas de las distintas administraciones.
 

Obligados a rectificar
 
Esta semana el ministro de Economía ha avanzado que la caída del PIB durante el primer trimestre del año oscila entre el 0,5 y el 0,6%, lo que ya supera la previsión del Gobierno para todo el año. Sin embargo, De Guindos espera que en el segundo trimestre los datos sean "algo mejores", que ya en el tercero se encuentren próximos a cero y que en el último incluso pueda haber un crecimiento positivo en términos intertrimestrales.
 
"Las previsiones de 2013 están en el cuadro macroeconómico que acompaña a los presupuestos generales del Estado. Ahora, a finales del mes de abril, debemos presentar el Programa de Estabilidad. Estamos estudiando todas las informaciones disponibles, hablando con la Comisión Europea y, si es necesario, procederemos a la rectificación, a un cambio en las previsiones, como han hecho el FMI y la CE", ha reconocido el propio Mariano Rajoy. "Las previsiones no son quinielas, son objetivos de política económica que deben cumplirse, y de hecho vamos a cambiar estas previsiones", manifiesta ahora el presidente.
 
El ministro de Economía afirma que estas nuevas previsiones serán "conservadoras" para hacer creíble el cumplimiento del déficit. Aunque elude concretar qué descenso del PIB incluirán las nuevas cifras, admite que tendrán en cuenta el entorno internacional "más complejo", especialmente en la zona euro.
 
Para el catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra, José García Montalvo, el Ejecutivo de Mariano Rajoy "sigue la línea del anterior de pecar de un gran optimismo, lo cual es peor a la larga, ya que unos presupuestos mal planificados tienen muchas implicaciones, no solo en el cumplimiento del déficit".
 

2014, una incógnita
 
El Gobierno espera 2014 como el fin de la travesía por el desierto que culmine en un oasis de crecimiento y creación de empleo. El verano pasado Economía pronosticó un crecimiento del 1,2% para el año que viene. Y ahora De Guindos mantiene que, en cualquier caso, la próxima corrección no llevará la previsión oficial por debajo del 1%.
 
Pero los peores augurios, como ya ocurrió en 2011 y 2012, empiezan poco a poco a calar. El banco HSBC fue el primero en descolgarse asegurando que España y Chipre serán las únicas economías europeas que se mantengan en recesión en 2014. Y ahora es la Comisión Europea quien da la voz de alarma augurando un año más de crisis en nuestro país.
 
El resto de pronosticadores también dejan al Gobierno como el más optimista de la clase. La OCDE, el FMI, el Banco de España y las agencias de calificación están rebajando sus previsiones en las últimas semanas y el consenso estima ahora un crecimiento de entre el 0,5 y el 0,8%. Eso sí, a la espera de que nuevos riesgos que sobrevuelan el euro se materialicen o no en los próximos meses.


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