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Granada, de la cultura musulmana a las tapas

Granada, de la cultura musulmana a las tapas

viernes 11 de octubre de 2013, 18:00h
Granada no es una ciudad muy grande, pero probablemente se necesiten varios días para conocer todos sus barrios, sus calles, monumentos, museos y lugares más interesantes. Si no se dispone de tantos días, en una escapada de fin de semana se puede disfrutar de los rincones y tradiciones más típicos de la ciudad.
Es fácil encontrar alojamiento. No hace falta irse a la periferia de la ciudad, sino que el propio centro está plagado de hoteles, hostales y pensiones a precios económicos que permiten a los visitantes tener los lugares más turísticos cerca.

   Además, el acceso a la ciudad se puede realizar por carretera, tren o avión. El aeropuerto Federico García Lorca se encuentra a sólo 15 kilómetros de Granada y la estación de tren está en el centro.

   Una vez allí, hay tres cosas que no puedes dejar de hacer. La primera es visitar una de las maravillas del mundo y el mayor legado musulmán en nuestro país, la Alhambra. La segunda,  es adentrarse en alguno de los barrios típicos de Granada. Y por último, y como buen español, irse de cañas y tapas.

EL ARTE QUE DIBUJÓ LA ALHAMBRA.

   Imprescindible comprar la entrada a la Alhambra con tiempo de antelación. Se trata de uno de los monumentos españoles más visitados, por lo que es fácil que se agoten las entradas. Existen varios tipos de visita, pero sin duda uno de los más espectaculares es la visita nocturna a la fortaleza combinada con la diurna al Generalife y la Alcazaba.

   Un paseo atravesando los palacios Nazaríes, el Patio del Mexuar, el Patio de los Arrayanes, la sala de la Barca y la Torre de Comares nos conduce a una de las zonas más atractivas, el Patio de los Leones. Restaurado recientemente, los doce leones de la fuente esconden varias simbologías relacionadas con el templo del rey Salomón, la astrología o símbolos paradisíacos. Ninguna corroborada.

   Ya de día, la visita al Generalife, lugar de retiro y de descanso para los reyes musulmanes construido entre los siglos XII y XIV, resalta el esplendor de una cultura que rendía culto al agua a través de sus construcciones y jardines.

   Las vistas desde el centro de Granada a la Alhambra iluminada de noche son espectaculares, pero más lo es divisar cómo se estructura toda la ciudad desde lo alto de la fortaleza. El punto más alto y antiguo de la Alhambra es la Alcazaba, la zona militar, centro de la defensa y vigilancia del recinto.

   Sin duda, la Alhambra es todo un refugio del arte que rompió los límites del tiempo y del espacio y dibujo un mundo de ensueño entre sus murallas.

LA HUELLA MUSULMANA EN ALBAICÍN.

   El barrio de Albaicín, la antigua judería en el barrio del Realejo, es ahora un centro urbano moderno y activo. No obstante, aún guarda entre sus calle una fuerte huella de sus orígenes musulmanes. Las iglesias (antiguas mezquitas algunas), los mercadillos y las numerosas tiendas de productos artesanales siguen siendo un símbolo de lo que fue parte de la cultura árabe.

   El Albaicín mantiene la trama urbana del periodo nazarí, con calles estrechas, en una intrincada red que se extiende desde la parte más alta (San Nicolás) hasta el curso del río Darro y de la calle Elvira.

   Merece la pena subir las empinadas y empedradas calles para llegar al mirador de San Nicolás, desde donde se puede divisar la Alhambra y la ciudad en todo su esplendor, con la música de fondo de un grupo de personas que intentan ganarse la vida de esa manera.

   Paseando por las calles podemos descubrir una de las siete puertas de la muralla que permitía la comunicación con el arrabal del Ensanche, la Puerta de las Pesas (rabad al-Bayyazín, en árabe).

   Y si continuamos el camino, no muy lejos se encuentra la barriada de Sacromonte, el tradicional arrabal de los gitanos granadinos cuya importancia reside en los descubrimientos de las Santas Cuevas (1595). Hoy en día, los viajeros románticos lo relacionan con los ideales pintorescos y folclóricos de Granada.

   En 1994, el Albaicín fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como ampliación del conjunto monumental de la Alhambra.

DE TAPAS POR GRANADA.

   Tras un día largo de visita por Granada, no hay nada mejor que disfrutar sin prisas de una Alhambra 1925 o un vino de la zona junto a algunas de las muchas tapas que ofrecen los establecimientos granadinos.

   La calle Elvira es una de las zonas más transitadas de tapeo, no la única desde luego, porque prácticamente en todos los establecimientos cualquier tipo de bebida lleva asociado una tapa.

   Recorrer la calle sin entrar en ningún bar se hace complicado. Cada establecimiento tiene su encanto. Algunos son más tradicionales, otros más modernos e incluso hay algunos se han hecho más internacionales dada la afluencia de extranjeros en la ciudad.

   De hecho, algunos establecimientos han optado por dejar a los clientes la elección de las tapas, mientras que otros fieles a las tradiciones prefieren seguir sorprendiendo al viajero.

   La elección puede ir desde una tosta de queso al cabrales con mermelada de tomate, pasando por una tapa de atún con pimiento, anchoas y mayonesa, hasta llegar al típico plato de huevos rotos con patatas y jamón, entre otros muchos.
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