www.diariocritico.com

Encuesta del CIS: ¿voto indeciso o voto oculto?

viernes 04 de diciembre de 2015, 07:55h

Los medios insisten en que hay en torno a un tercio del electorado que no sabe por quién votar. Creo que eso es inexacto. Es cierto que cuando se incrementa el número de opciones con posibilidades de ganar las elecciones aumenta la indecisión ciudadana. Pero creo que una parte significativa de los que dicen no saber que votarán, en realidad están ocultando la decisión que ya tienen adoptada desde hace tiempo. El voto oculto es un fenómeno antiguo que se ha vuelto a reeditar en los últimos tiempos, sobre todo como rechazo a los sondeos de opinión.

¿Cómo poder desentrañar la verdadera intención de voto de los que la ocultan? Pues lo cierto es que resulta complicado. Generalmente las cocinas de las encuestadoras toman en cuenta el voto histórico de la persona, la opción que adoptaría en segundo lugar, la referencia del liderazgo, etc., para inferir el voto del indeciso. Pero en el caso del voto oculto eso no es tan eficaz. En Estados Unidos se utiliza bastante la técnica del grupo focal para poder avanzar hacia alguna conclusión. La cuestión consiste en la cantidad de grupos que hay que organizar y cómo atraer a los grupos a los que no quieren decir qué votarán. Con frecuencia se usan incentivos, monetarios o de otro tipo, para conseguir que acepten participar en el grupo focal. Pero el montaje de esa técnica es costoso y complicado, sobre todo si se quiere que sea mínimamente acertado (nunca sería acabadamente representativo).

La otra forma de intuir (siempre tentativamente) la intención oculta del voto consiste en analizar los comportamientos del votante ante movimientos colaterales de las opciones. Por ejemplo, observar qué opinión tienen de las posibles coaliciones en presencia. Todo indica que ya se han producido reacciones ante las coaliciones sucedidas en las elecciones locales. Muchos de los votantes del PP en las pasadas elecciones generales que habían tomado distancia de esa fuerza política, estarían regresando a sus filas a la vista de los pactos habidos en las comunidades y los municipios. Y es posible que muchos de ellos no quieran confesar ese regreso en las encuestas.

En todo caso, pese a ese tercio de electores que no saben o no quieren decir por quien van a votar, parece que el panorama no está tan oscuro. Se insiste en que se han acabado las mayorías absolutas y creo que eso es bastante cierto. Y aunque Ciudadanos asegura que no hará coalición con el PP ni con el PSOE, no hay que descartar que voten a favor de uno u otro para que formen gobierno, aunque ellos no participen del mismo. Es decir, no hay que descartar que permitan la formación de un gobierno en minoría, para luego negociar con dureza desde fuera. Eso significaría un camino de Damasco para ese gobierno minoritario, pero tal y como están las cosas, las fuerzas políticas mayoritarias, PP y PSOE, preferirían eso a quedarse en la oposición, entre otras razones porque insisten en considerar esa posibilidad (quedarse en la oposición) como una terrible derrota. Claro, el problema es que eso también lo saben quienes estarían en condiciones de aprovecharse de ello. Pero ese es el juego de la democracia parlamentaria, aunque estemos poco acostumbrados a jugarlo, incluidos los electores.


- El CIS corona a Rajoy y reparte el segundo puesto entre Sánchez y Rivera, empatados

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios