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15-M, sexto aniversario (Por Carlos Paredes)

> Es un movimiento apartidista y trabaja por objetivos, con independencia de quién los ejecute

lunes 15 de mayo de 2017, 09:23h
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15-M, sexto aniversario (Por Carlos Paredes)
(Foto: Agencias)

Como cada año, al llegar esta fecha, mucha gente mira hacia los "quincemayistas" bautizados por la prensa como "indignados".

Igual es porque toda esa gente, la que se concentró en Sol, consiguió sacar las vergüenzas a un régimen (el del 78) que continua, a fecha de hoy, más que cómodo en su charca, retozando en el lodo. Es cierto que la charca, el lodo, el olor a putrefacto, continúan, pero al menos hoy, y pese a leyes mordaza, cuando huele a podrido, hay quien dice que huele a podrido, y no a lavanda.

No sé si este año algún medio volverá a preguntarme o pedir entrevistas; tengo la fea costumbre de espetar a los periodistas "eso no es cierto, y usted lo sabe" cuando aseveran con afirmaciones tergiversadas de acuerdo a los intereses del medio. Algunos, para hacer bonito el relato, te otorgan poco menos que súper-poderes, y otros, para estigmatizar al 15-M, se ensañan con el dedo, cuando el dedo señala a la Luna.

Nuestras estructuras políticas apestan. La separación de poderes parece la nana que se le canta al pueblo para que duerma, y la economía... la economía es esa religión incuestionable, cargada de relato mitológico, que basada en la fe, promete el paraíso que nunca llega.

En esta obra, de escaños y fiscales, de policías y ladrones, de tormentas y tormentos, de sustentos y sustentados, hablando de la cosa política, de la corona que sigue rematando el escudo, y del escudo en sí, que en lugar de integrar personas integra territorios, que supuestamente nos representa a todos, pero que sólo unos pocos pueden manejar, se hace imprescindible, como cada año por estas fechas, recordar, dos frases sencillas que debieran rodear sus columnas, en denuncia a lo que hay dentro: "no somos mercancía en manos de políticos y banqueros" "Por una democracia, real , ¡Ya!"

El 15-M es apartidista, y por tanto, trabaja por objetivos, con independencia de quién los ejecute.

El 15-M promueve una democracia participativa, y es contrario a esta suerte de pantomima en la que unos supuestos representantes eligen a otros, en una mezcla de agencia de colocación multinivel y juego de "teléfono escacharrao" que para quien lo ignore, era aquél en el que un niño le susurraba algo al oído del de al lado, este trataba de transmitir el mensaje al siguiente, el siguiente a otro, y así sucesivamente... al final, lo que llegaba al último niño, no tenía nada que ver con lo que había dicho el primero y provocaba las risas en clase. Algo de eso debe estar pasando en quienes mantienen el sistema actual (incluido lo de las risas). Lo que se discute en el congreso, es muchas veces una deformidad de lo que hay en la calle, con el agravante de los egos, el egoísmo, y el interés por figurar, que cuando consigue superar el esperpento, da al traste con iniciativas muy buenas, sólo por ver quién se coloca la medalla.

Ningún partido es nueva política a fecha de hoy. La nueva política ha quedado reducida a una campaña de marketing para hacerse un hueco en el sistema de siempre. Es cierto, que quienes han ocupado históricamente el poder, hacen cuanto está en su mano por no compartirlo con nadie, pero ni las estructuras, ni los métodos, (decimonónicos muchas veces) son nada nuevo.

Entender la política como un conflicto permanente, donde de lo que se trata es de imponerte a tu adversario, es extender la religión de jungla que se pregona desde la economía, al ámbito parlamentario, donde como en el sistema económico actual, implícitamente, lo que se premia es, con demasiada frecuencia, la mezquindad.

"Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.
Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.
Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:
Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.
Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.
El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.
La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.
El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.
La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.
Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.
Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.
Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.

Por todo lo anterior, estoy indignado.
Creo que puedo cambiarlo.
Creo que puedo ayudar.
Sé que unidos podemos.
Sal con nosotros. Es tu derecho."

Manifiesto de Democracia Real Ya! para la manifestación del 15 de mayo de 2011

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  • 15-M, sexto aniversario

    Últimos comentarios de los lectores (2)

    44233 | fel - 12/05/2017 @ 11:50:53 (GMT+1)
    Releyendo el manifiesto del DRY, nos podemos dar cuenta de que nada ha cambiado...
    44226 | marisol CasaresJimenez - 11/05/2017 @ 17:45:17 (GMT+1)
    Está plenamente en vigor,no cambiaría ni una palabra,.Manifiesto del 15 d Mayo 2017.

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