Los picadores también son hijos de Dios. Y también tienen madre, que a veces mientan y no para bien desde los tendidos. Pero otras, son protagonistas positivos, cual acontece en ese lugar utópico que han logrado desde el Club 3 puyazos, de San Agustín de Guadalix, por fortuna tan alejado de la mayoritaria y vulgar tauromaquia actual. En esta quinta edición de la Feria del Aficionado para el Aficionado, que hace honor a su nombre, se valora la labor de los hombres a caballo. Cual ocurrió en el festejo que este sábado abrió el ciclo, además torista. Y donde uno de ellos, Luc Tosello, se sintió torero y dominando con arte la cabalgadura, citó al bicorne de lejos con suaves voces y cuando llegó a su jurisdicción clavó la vara cuatro veces detrás del morrillo de ‘Ilustre’, 3º de la novillada, del hierro de Isaías y Tulio Vázquez. La última de ellas utilizando el regatón para no herirle de nuevo.
Por supuesto, con la colaboración imprescindible de Jao D'Alva, a quien correspondía. Los asistentes, que, también rara avis en estos tiempos, son mayoritariamente -o todos- aficionados, le premiaron con restallante batir de palmas a Tosello, cuando se retiró. Fue el momento cumbre del festejo, ya que no hubo más. Pues tanto ‘Ilustre’, casi bravo pero en el límite, a pesar de los cuatro puyazos, no se entregó en demasía, y llegó con nulas opciones de embestir. Como, aún en menor medida, sus hermanos, con 3 varas cada uno. Todos llegaron sin fuerza ni ganas de vivir al turno de muleta.
Ninguno permitió otra cosa que intentos de Calzada y de Joao D’Alba, que cuando por aquello de la ya mencionada postmodernidad intentaron ponerse pegados en plan pegapasista recibieron protestas desde el cotarro, que ya hemos dicho/escrito que lo forman auténticos aficionados. Los dos coletudos apuntaron algún detalle con el percal y D’Alba, que recibió a sus dos enemigos de hinojos cerca de toriles, también se lució en banderillas.
Un balance artístico pobre de ambos, por las circunstancias ya explicadas, y que nadie recuerda. Pero sí tendremos en nuestra memoria 'per omnia saecula saeculorum' a un subalterno de oro, que lo bordó. Con eso fue suficiente para los aficionados: loor a Luc Tosello.
FICHA
Dos novillos, 1º y 2º, de HERMANOS DE SALVADOR GUARDIOLA, con trapío, mansotes, nobles y justos de casta, y 3º y 4º, de ISAÍAS Y TULIO VÁZQUEZ, bien presentados, con 3º dando juego en el caballo y 4º manso y noblote. JOAO D’ALBA: silencio; silencio. JESÚS DE LA CALZADA: silencio; silencio. El premio al mejor picador se lo llevó LUC TOSELLO. San Agustín de Guadalix, 25 de abril (por la mañana). Tres cuartos de entrada.