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     27 de noviembre de 2021

enfermedades infecciosas

> Esta enfermedad la causa la picadura del mosquito tigre, procedente de climas tropicales

Un hombre de 60 años y residente en Gandía es el primer caso en España de infección por el virus chikungunya, una enfermedad que se transmite por la picadura del mosquito tigre. Este es el primer caso autóctono de contagio de este virus, es decir, que la infección se produjo en España, no por viajar a países tropicales, de donde son procedentes estos insectos. El auge de las temperaturas ha favorecido que esta especie invasora habite en nuestro país, en especial en el área mediterránea. Este virus no tiene síntomas graves, a menudo se confunde con los síntomas de una gripe, pero Sanidad le ha puesto especial atención para evitar complicaciones mayores ya que este mosquito, además de este virus también puede contagiar el dengue o la fiebre amarilla.

La Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso de los Diputados ha rechazado, con los votos en contra del PP, una proposición no de ley del Grupo Parlamentario de la Izquierda Plural en la que se instaba al Gobierno a recuperar el Hospital Carlos III de Madrid como Centro de Referencia Nacional en enfermedades infecciosas, tropicales y de carácter epidémico.

Enfermedades infecciosas como la malaria, el chikunguña e incluso el ébola y su rápida propagación en los últimos años son un ejemplo más de cómo el cambio climático amenaza a la seguridad sanitaria mundial. "El cambio climático afecta las temperaturas y las condiciones climáticas de las regiones por lo que, por ejemplo, en África, los mosquitos pueden propagarse de una región a otra con más facilidad que antes, al igual como ocurre en Latinoamérica", advirtió hoy el director ejecutivo de Consejo de Administración del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), Achim Steiner.

Éxito de Médicos sin Fronteras, que pide a los laboratorios que abaraten el tratamiento

Estaban allí sobre un platito de café: cinco cápsulas color amarillo chillón, una tableta grande blanca y una cápsula marrón. De un sólo trago, Phumeza Tisile puso fin a su ritual diario de los últimos dos años. Después de haber tomado 20.000 píldoras para tratar de curarse de la tuberculosis extensivamente resistente a los medicamentos (XDR-TB por sus siglas en inglés), la variante más grave de la tuberculosis resistente a los medicamentos (MDR-TB), aquellas siete píldoras eran ya las últimas. Cuando posó el vaso de agua en la mesa, esta mujer sudafricana derramó unas lágrimas de emoción: "Se acabaron los sufrimientos, se acabaron las pastillas, se acabaron las inyecciones".
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