La sesión de ayer estuvo marcada por el festivo de Acción de Gracias en Estados Unidos, que redujo la actividad y dejó un día con escasas referencias macro. Con los mercados estadounidenses cerrados y una liquidez más limitada, el foco se trasladó a Europa y Asia. El Libro Beige, publicado antes del festivo, confirmó una economía prácticamente estancada, con un consumo más débil y señales de moderación en el empleo, mientras el mercado mantiene abiertas las expectativas de un posible recorte de tipos en diciembre.
En Europa, los datos mostraron un crecimiento débil pero estable. El indicador de sentimiento económico avanzó ligeramente y los préstamos bancarios crecieron a ritmos consistentes, apoyados en un consumo que resiste pese a la pérdida de competitividad industrial. Alemania registró una mejora puntual en la confianza del consumidor, mientras Italia combinó un repunte empresarial con un deterioro del sentimiento de los hogares. En
el plano monetario, varios miembros del Banco Central Europeo señalaron que el ciclo de recortes podría haber concluido ante una inflación subyacente aún elevada. En Asia, los datos ofrecieron un panorama más dispar. China registró una caída del 5,5 % en los beneficios industriales de octubre, reflejo de la debilidad interna y de la presión exportadora. Japón mantuvo un tono firme, con mensajes que apuntan a subidas graduales de tipos, mientras el Banco de Corea dejó los tipos de interés sin cambios en el 2,50% y revisó al alza sus previsiones de crecimiento.