La productora audiovisual Mediapro va a afrontar un complicado proceso de reestructuración tras los balances de pérdidas. La nueva dirección ha decidido poner en marcha un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará al 14% de la plantilla. Otra gran empresa, como Telefónica, que se suma a un ERE.
Los nuevos líderes a los mandos de la entidad, Sergio Oslé y Carlos Núñez, no tomarán las riendas definitivas hasta el 1 de enero, pero ya han hecho un minucioso análisis de cuentas y elaborado un proyecto de reestructuración tras reunirse con el comité de dirección.
El ERE afectará a unos 1.000 empleados
La hoja de ruta de Oslé y Núñez pasa por una fuerte reestructuración de la plantilla, que según las primeras previsiones, afectará a unos 1.000 empleados.
El diagnóstico ha sido ya validado por los responsables de Orient Hontai Capital , el último dueño de Mediapro a través de Southwind Media. Los propietarios chinos del conglomerado han estado las últimas semanas en Madrid y Barcelona para corroborar todos los resultados de la empresa catalana y empezar una nueva etapa.
Pérdidas de 72 millones
El contexto económico de Mediapro es difícil, pues ha registrado en 2024 unas pérdidas de 72 millones de euros.
Una cifra muy alta que está generando preocupación en el conglomerado chino y por lo que los nuevos gestores ya están pasando a la acción.
Entre los factores que más les han afectado se encuentra la pérdida de derechos de la liga de fútbol francesa, italiana y canadiense. Pérdidas que han afectado de forma muy significativa a los ingresos.
Además, las decisiones de la entidad en los eSports han sido poco fructíferas y no han conseguido reportar los ingresos estimados.
Y por último, Mediapro también ha perdido los derechos de retransmisión de la Liga española de fútbol de esta temporada, lo que ha supuesto el varapalo definitivo a las cuentas.
Donde afectará más el ERE
Según ha trascendido, la división de producción será la más afectada por el ERE, especialmente la relacionada con las unidades móviles, con las que realizan más de 25.000 eventos anuales.
La nueva dirección también ha abortado ya algunos de los proyectos iniciados por su antiguo presidente, Tatxo Benet.
Cuenta con más de 7.000 empleados en más de 30 países y en los próximos meses afrontará una fuerte reestructuración.