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II Congreso Internacional de la Felicidad

La felicidad no está en la publicidad sino en los genes

La felicidad no está en la publicidad sino en los genes

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lunes 09 de abril de 2012, 23:46h
Organizar un Congreso sobre la felicidad en plena época de crisis es una gran idea, que ese Congreso esté patrocinado por Coca-Cola es el signo de los tiempos. Las grandes ideas también tienen patrocinio y las grandes marcas ya no venden sólo su producto sino también emociones. Así con una presentación al más puro estilo del gurú de nuestra época, Steve Jobs, ha comenzado un Congreso en el que la felicidad ha sido el tema principal de grandes oradores como Luis Rojas Marcos, José Luis Arsuaga o su director, Eduard Punset que nos dijeron dónde reside.
El psiquiatra Rojas Marcos ha sido el encargado de la primera charla. Entrelazando amenamente anécdotas personales en su discurso, Rojas Marcos ha hablado de los protectores de la felicidad, entre los que ha destacado hablar ("las mujeres españolas viven tanto por todo lo que hablan... y no es un chiste"), las conexiones afectivas con otras personas (amigos, familia...), el ejercicio físico ("te hace sentir bien"), la capacidad de adaptación (ante los inevitables cambios de la vida), el tomar el control de las situaciones (cuando pasa algo reaccionar y no esperar a ver que pasa), el pensamiento positivo (ver el futuro con esperanza al igual que hacemos con el pasado, ya que solemos recordar más claramente lo bueno), la autoestima, la diversificación (diversificar las parcelas de la felicidad, por ejemplo, aficiones, amigos, trabajo, familia, para tener cosas a las que agarrarte cuando falle alguna) o el sentido del humor. Para terminar ha resumido en una anécdota personal su ponencia, contando como tras preguntar a su madre sobre si esta preferiría ser enterrada o incinerada una vez se muriese, ésta le contestó: "Sorpréndeme"

Antes había afirmado que la felicidad es genética y, por lo tanto, todos tenemos la capacidad de ser felices. Además ha constatado que la evolución de la especie se ha forjado a través de los especímenes más felices. Precisamente de esto ha tratado la segunda charla del día. El paleontólogo José Luis Arsuaga se ha embarcado en un viaje por la evolución humana y en como nuestros antecedentes más lejanos ya tenían una doble vertiente de maldad y bondad. En la que posiblemente haya sido la charla más interesante, a la vez que la más densa, de toda la jornada, el codirector de los yacimientos de Atapuerca ha intentado convencernos que lo de que "el infierno son los otros" debería ser al revés. A pesar de que desde el momento en el que los humanos se convirtieron en el factor dominante de la ecología, ya no tenían depredadores, se convirtieron también en su peor enemigo. Sólo un mundo global que se considere como un único grupo evitará estos peligros. 

Su receta personal para la felicidad ha sido la búsqueda constante del conocimiento, ya que el día que dejamos de aprender es cuando envejecemos y morimos. Se ha despedido citando a San Francisco de Asís: "Sed buenos o por lo menos intentarlo". La bondad ha sido uno de los elementos más presentes en el II Congreso de la Felicidad, ya que como ha destacado el catedrático de la Universidad Complutense, Carmelo Vázquez, "el bienestar no es sólo una cosa que nos concierna a nosotros mismos", la felicidad está tanto en lo social como en lo individual.  También ha incidido en que la felicidad es positiva para la salud, aportando distintos estudios que demuestran que cuanto más positivos somos menos nos afectan las enfermedades.

Esta ha sido una de las tónicas del Congreso, una acentuación de valores positivos, de ser felices a toda costa, tanto que la periodista  Milagros Pérez Oliva ha hablado de que tampoco hay que pasarse y llegar a una tiranía del buenismo y el positivismo en la que a los enfermos se les obligue a ser felices y a no quejarse o les hacemos responsables de sus problemas. Ha sido una de las pocas discrepancias dentro de un Congreso que, como diría su director Eduard Punset, ha sido muy "happy". Tanto que algunas intervenciones han parecido un anuncio tipo "¿a que huelen las nubes?". Entre estas últimas, ha destacado la del científico de la Universidad de Harvard, Mario Alonso Puig, que con un estilo muy americano, a veces parecía un telepredicador dirigiéndose a la congregación al que sólo faltaban los "aleluyas", ha explicado que la felicidad es un misterio y cómo tal no se descubre, sino que nos es revelado. Su revelación ha llegado en forma de amor, el amor como herramienta fundamental para la felicidad, en el que ha llegado a decir que todos nosotros albergamos dentro un héroe o heroína que haría cosas increíbles por amor, ya sea de una persona, una idea o cualquier otra cosa. Una conclusión algo preocupante si tenemos en cuenta la cantidad de acciones deleznables cometidas por amor. A pesar de todo, Alonso sólo se refería a las acciones buenas, "hay que ser buenos" ha terminado.

Este martes se cierra el II Congreso Internacional de la Felicidad con las intervenciones del fundador de la Organización de la Organización Mundial de Transplantes, Rafael Matesanz; la monja de clausura sor Lucía Caram; el fundador de la ONG "Sonrisas de Bombay", Jaume Sanllorente; el periodista José María Íñigo; la oncóloga infantil Blanca López Ibor; el filósofo Javier Sádaba; la directora del colegio Méjico, Almudena Armijo; el doctor en Psicología y escritor Javier Urra; y el monje budista Matthieu Ricard, asesor personal del Dalai Lama y, nada más y nada menos, que el hombre más feliz del planeta según una investigación realizada por la Universidad de Wisconsin.
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