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Entrevista con Benito Díaz. Profesor de Historia Social de la UCLM

'El fin del trasvase no solucionaría el problema económico y ecológico en torno al Tajo pero ayudaría muchísimo'

"El fin del trasvase no solucionaría el problema económico y ecológico en torno al Tajo pero ayudaría muchísimo"

sábado 19 de octubre de 2013, 21:32h

Benito Díaz Díaz es profesor de Historia Social en la Facultad de Ciencias Sociales de Talavera de la Reina. Con varios libros publicados, es un estudioso de Talavera de la Reina y de cómo el agua, y en concreto el trasvase Tajo-Segura, han influido en el desarrollo económico de una comarca marcada por una economía en la que agricultura y ganadería tuvieron una grandísima importancia que él aboga por recuperar. En pleno debate sobre la nueva planificación hidrológica y la continuidad de un trasvase que lleva años despertando recelos entre territorios, repasamos con él algunas de las claves históricas en torno al líquido elemento, objeto político de deseo sin que hasta la fecha se haya logrado poner fin a la conocida como 'guerra del agua'.

Pregunta.- El Plan Hidrológico del Tajo contempla medidas que sus precursores defienden como una mejora para la región porque se establece una reserva mínima de 400hm3 en los embalses de cabecera y se garantiza un caudal ecológico superior... ¿Es suficiente?

Respuesta: Lo primero que se cumpla. En 1971 le habían prometido a Talavera no sé cuantos polideportivos, pavimentar calles e incluso ampliar el regadío lo cual no dejaba de ser un contrasentido.

No me acabo de creer que esto vaya a ser una mejoría. Hay que tener voluntad de creerse las promesas o seguirá todo igual y tendremos que acostumbrarnos a que el río siga siendo la cloaca que dice bastante poco de Talavera.

P.- ¿Supone un punto inflexión para avanzar hacia el fin del trasvase? Diversas fuerzas políticas y colectivos sociales creen más bien todo lo contrario...

R.- Los movimientos de izquierdas que he estudiado han buscado que no haya trasvase, dejar que el río siga fluyendo. En 1932 tenían muy claro que había que apostar por la agricultura de exportación en Talavera porque era acabar con el creciente número de jornaleros desempleados que provocaba más inestabilidad social. Se buscaba mayor estabilidad de los campesinos, aumentar su nivel de vida, y en realidad se consiguió.

La apuesta era un modelo productivo en las Vegas del Tajo. Toledo, Cáceres, Guadalajara y Talavera pedían no  detraer agua para lograr una agricultura sostenible. Lo que ocurre es que llegó la Guerra Civil.  

Ya después, desde los años setenta se ha ido viendo como o se depuraban las aguas del Jarama o Talavera terminaría siendo una cloaca. En ocasiones los alcaldes de Talavera y Toledo y el gobernador civil pidieron al gobierno que no se hiciera el trasvase o al menos una compensación. Como anécdota, cuenta el gobernador civil Carranza que era proponerle al ministro de Obras Públicas, Lorenzo Silva, mínimas pegas al trasvase y colgaba  el teléfono.

Oposición al trasvase ha habido desde todos los sectores, pero sólo las izquierdas,  de manera clandestina o luego de una manera más abierta, tenían claro que había que oponerse.

P.- La historia de Castilla-La Mancha está repleta de 'batallas' políticas relacionadas con el medio ambiente: Cabañeros o las Hoces del Cabriel, por ejemplo. Pero la del trasvase parece la de nunca acabar.  ¿A qué cree que se debe?

R.- Sobre lo de Cabañeros habría mucho que decir porque inicialmente Bono estaba a favor... El tema del trasvase el PSOE se lo encontró casi hecho aunque si no hubiera sido así es posible que se hubiese opuesto.

Había y hay intereses enfrentados de partido aunque no pasa solo con el PSOE. Solo hay que escuchar las diferentes voces que tienen en Murcia y aquí.

La del trasvase fue una obra sumamente enorme que se encontraron casi hecha. Incluso el PSOE diseñó un plan hidrológico nacional que contemplaba que no fuese tanta la cantidad de aguas que se trasvasaba del Tajo al Segura porque tenían pensado detraer aguas del Ebro, que es mucho más caudaloso. Es decir, repartir las aguas con una idea mayor de solidaridad. No hay una sola voz por parte de los partidos de izquierdas, ni siquiera de Izquierda Unida.

Es complicado porque cada uno defiende a los ciudadanos que le votan en cada momento. Durante la dictadura era más sencillo, era cuando se podían hacer este tipo de obras porque no había voces disonantes.

Pero en 1968  ya había voces latentes desde la provincia de Toledo que se oponen al trasvase,  incluso desde partidos de extrema derecha muy vinculados al franquismo. La razón es su fuerte arraigo a esta tierra y la provincia de Toledo. Cada uno cree velar por los intereses de los ciudadanos a quienes representa.

P.- ¿Estaban entonces de acuerdo en que el trasvase perjudicaba a la provincia de Toledo?

R.- Todo el mundo con dos dedos de frente sabe que detraer aguas del Tajo es perjudicial para esta tierra. Ahora mismo si nos asomamos al Tajo podemos verlo.

Una de las cosas que se prometieron es que las aguas que iban a llegar a Talavera procedentes de los afluentes que pasan por Madrid iban a ser depuradas y, evidentemente, eso no se hace.

Fue una de las promesas que escuché personalmente. Vino el teniente alcalde de Madrid, entonces de izquierdas y se prometió que el trasvase iba a llevar aparejada una depuración de aguas.

Fueron muy sibilinos a la hora de 'vender' el trasvase, ya que el que fue ministro de Obras Públicas, Garrigues Walker dijo que se trataba de "una idea de Indalecio Prieto, socialista, que llevó a  cabo un demócrata cristiano como es Lorenzo Silva y que lo va a acabar un liberal que soy yo".

Se quiso dar a entender que se trataba de un proyecto por encima de los partidos políticos y que lo que se pretendía realmente era el bien de España.  Garrigues Walker acabaría siendo diputado de las Cortes Generales por Murcia. Los que le votaron sabían del  beneficio que les había proporcionado.

P.- El agua se ha utilizado entonces como una clara herramienta política...

R.- Los partidos de corte nacional lo tienen muy complicado porque se supone que defienden los intereses de España, y en eso caben muchas cosas.

Cuando se construyó el trasvase, se hablaba de llevar aguas que aquí son excedentarias. Pero en los años 70 en la provincia de Toledo no sólo no sobraba agua sino que había unas 130.000 personas a las que había que suministrar con cisternas. Y sin embargo, se vendía la idea de que el agua es más productiva en Murcia para lograr una agricultura de exportación.

En la provincia de Toledo no había industria, lo que aquí se cultivaba,  prácticamente todo lo que se producía en las vegas del Tajo se llevaba a conserveras de Murcia.

Se reclamaba aprovechar el agua, implantar industrias manufactureras y potenciar la región pero con Bono, Barreda o Cospedal los resultados, independientemente de todo lo que se diga en ese sentido, son que al final no se resuelve nada.

Y no hay que mirar solo a las cabezas más representativas como pudo ser Bono sino que podemos ver las posturas de los máximos dirigentes locales de ambos partidos en Talavera de la Reina.  

Estamos hablando de que Talavera es una ciudad importante que podía haber tenido una voz más fuerte y rotunda en contra del trasvase pero recuerdo que en el año 77 hubo una manifestación que el PSOE no apoyó, tampoco UCD. 

Luego ya en el 79, tras las primeras elecciones, el ayuntamiento de Talavera fue siempre del PSOE y no ha habido una posición rotunda en contra del trasvase para haber conseguido un poquito más. Ha habido un plegamiento de todos estos dirigentes locales a los planteamientos generales porque, tal vez, quien se moviese no salía en la foto.

P.- ¿Cree que el fin del trasvase podría suponer un nuevo impulso para la zona?

R.- Qué duda cabe. A nivel histórico, que es lo que más conozco, cuando en el 32 se pone en marcha un nuevo modelo a pequeña escala, el regadío empieza a extenderse en la zona de Talavera y se produce exportación de fresas a Francia. Un cambio porque hasta esa fecha solo había agricultura de autoabastecimiento y mercado local.

Significa mucha más estabilidad laboral, que era lo que iban buscando los republicanos e Indalecio Prieto y luego, una exportación a Francia implica mucha más riqueza. No da la misma riqueza una agricultura de trigo o avena que una agricultura de exportación.

Si ahora mismo no se exportase ese 'excedente' de agua del que se habla y se apostase por el aprovechamiento de ese recurso hídrico en la zona y teniendo en cuenta que somos una de las zonas con más paro, evidentemente bajaría. 

Talavera creció y se apostó por un modelo inmobiliario que se ha caído y ahora se busca algo que lo sustituya pero es que no hay nada. Hablamos que si un mercado... ¡Tonterías! Aquí la apuesta clara es la agricultura y la ganadería porque esta  zona es competitiva pero hacen falta recursos y una apuesta decidida de los políticos e inversiones que no se producen.

La agricultura va a ser una de las pocas cosas a las que nos vamos a poder dedicar porque nos hemos cargado las vegas que fueron seña de identidad, la feria de ganado... y no nos queda nada porque la cerámica no es un impulso de la economía. Tenemos lo que tenemos. Es mucho más lógico explotar los recursos allí donde los tienes que exportarlos a otros sitios. Es de cajón.

P.- Pero es que el argumento de que sobra el agua en Castilla-La Mancha no ha desaparecido...

R.-  No creo que sobre agua. Es una cuestión de la inclinación de la península. Por eso los ríos desembocan más en el Atlántico que en el Mediterráneo y Murcia tiene lo que tiene. A mí me gustaría saber qué opina ASAJA de Castilla-La Mancha.

Es la cantinela. Ellos necesitan agua pero de toda la que se les ha dado y ya veremos la que se ha perdido y la que se dedica a campos de golf. Es verdad que ellos viven del turismo pero no tiene ningún sentido que porque  tengan menos recursos se quieran llevar los que hay aquí.

Lo lógico, lo más razonable y lo más sensato es utilizar los recursos allí donde los tienes. Ellos tienen una cosa que nosotros no tenemos: tienen mar y turismo.

Nosotros tenemos el agua y es nuestro único recurso, prácticamente nuestra única riqueza y si no defendemos eso y no hacemos que el agua se explote de manera inteligente aquí, vamos a conseguir lo que estamos siendo: Que Castilla- la Mancha sea una región con un enorme paro y que estemos en la cola del desarrollo en España.

Está claro que van a ser insaciables en ese sentido los agricultores y los constructores. Por mucha agua que se les dé  siempre les va a parecer poca, porque al fin y al cabo dicen que tiene mucho más valor añadido ese turismo de élite. Claro, no lo van a decir de esta manera pero sabemos que parte del agua que les estamos mandando no va para agricultura y sí para la especulación inmobiliaria.

P.- Pero hay una evidente falta de unidad en torno al agua en Castilla-La Mancha que sí parecen tener en Murcia

R.- El tema del trasvase, en realidad, afecta solo a una franja de Castilla-La Mancha que es una región reciente y que es, relativamente, una invención. Hasta hace muy poco Albacete pertenecía a Murcia y aún no hay esa conciencia de identidad.

Los intereses en torno al trasvase lo son de Toledo y Guadalajara y en el caso de Cuenca no ha sido beligerante. ¿Qué pasa con el resto? Ciudad Real que es la que más peso tiene y Albacete que es la industrial se callan porque indudablemente ellos tienen la industria y hay compensaciones por otros lados como la universidad... pero Talavera podría haber conseguido más.  

No hay una oposición férrea por parte de los poderes políticos, es más la gente la que sale a la calle ni antes ni ahora que siguen callados. El alcalde no abre la boca nada más que para agradecer a Cospedal, con palabras manidas, los recursos hídricos, porque aunque hubiese dicho que se concedía la mitad del agua lo hubiese vendido como un triunfo. Aquí la política es la que se dicta a nivel nacional e interesa Murcia.

Y a Toledo ya la contentaremos, ya la engañaremos...

El PP podría hacer más oposición pero está claro que eligen el interés de Murcia porque es un feudo suyo desde hace un montón de años y el agua no es ajena al éxito arrollador en las elecciones. Sin embargo aquí, al faltar esa conciencia y no ser una región que tenga esa identidad tan arraigada pues nos encontramos que te darán una de cal y otra de arena pero tienen todo atado y bien atado.

P.- ¿Es Castilla-La Mancha insolidaria con el agua?

R.-  Hay que ser solidario cuando se tiene. Si todavía Castilla-La Mancha fuese una región rica con excedentes de todo... Lo que se tiene que hacer es velar por que sus ciudadanos  consigan trabajo y una forma de hacerlo es utilizar los recursos que se tienen y si los dejas ir... ¿Con qué vas a generar esa riqueza? Por tanto no creo que sea una cuestión de solidaridad. Puedes compartir, pero es que a nosotros nos va a faltar en buena medida agua. No se puede generar riqueza sin aumentar los regadíos.

P.- Ya pero como usted dice aquí hay que generarla y precisamente uno de los argumentos para justificar el trasvase, en concreto por parte de Asaja Murcia, son "los regadíos de Murcia, Alicante y Almería que tanto aportan a la economía y el empleo del país"...

R.-  El turismo genera más riqueza que cualquier otra cosa. Ellos tienen turismo, tienen el mar... ¿y nosotros? Sí, hay turismo, Ruta del Quijote... pero evidentemente no podemos competir a esos niveles.

Está claro que a la parte de Almería y Murcia les falta agua pero no ya para la agricultura, sino para el turismo.

Este año el turismo ha supuesto el 11% del PIB español y está claro que van a necesitar un agua. ¿Se la tenemos que dar nosotros para que puedan mantener su actividad turística? No, lo lógico es tener una  economía no desarrollista sino sostenible y ecológica porque si no, nos vamos a cargar todo.

Necesitamos utilizar el agua allí donde se tiene y no sobredimensionar el turismo porque si no acabaremos viviendo todos en Almería en Murcia o en la franja del Este español. Teníamos agua y nos vamos desangrando en ese sentido.

P.- ¿Pero el fin del trasvase es la solución para esa economía por la que usted aboga o para que el río deje de ser una cloaca?

R.- Posiblemente no. Habría que depurar las aguas que vienen de Madrid y deberíamos plantearnos si le estamos dando a Madrid más de lo que nos da a nosotros.

Madrid sigue echando basura al Tajo y además nos va detrayendo las aguas que antes aportaba el Alberche que ahora es un río para el abastecimiento madrileño. Y cuando lo necesiten todo se lo van a llevar, que de eso no nos quepa la menor duda.

Si no se trasvasase agua, el río iba a ir mucho más limpio. ¿Completamente? No. Más agua significaría sin duda menos contaminación pero tendría que ir unido a otras medidas que nunca se cumplieron. Fíjese que incluso el trasvase iba unido a algo que era una contradicción enorme en el año 71: quitar el agua al tiempo que se ampliaban las zonas regables en la provincia de Toledo, en Torrijos y La Sagra.

Finalizar el trasvase no solucionaría el problema pero ayudaría muchísimo.

P.- ¿La ciudadanía está concienciada de la importancia del agua?

R.- Hace poco hubo en Talavera una manifestación que fue multitudinaria y a la que vino gente de todos los sitios.

No sé hasta qué punto la gente está concienciada. Y si lo estuviese no sé hasta qué punto los partidos mayoritarios serían tan mayoritarios. Pero creo que la gente es consciente que el trasvase está degradando el río. Lo que no hay es, a no ser que la gente no se entere, un gran apoyo popular.

En los años setenta, sí que es verdad, que junto a esas reivindicaciones iban unidas otras como la ampliación de la democracia. La gente se aglutinaba en torno al río y como no se había puesto en marcha, la  gente podía apostar más porque una gran movilización iba a frenarlo. Al final, una vez que está hecho... El ejemplo lo tenemos en el almacén de gas de Vinaroz. Como ha costado mil y pico millones y desmontarlo vale otros  tantos...

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