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Las mejores películas de ciencia-ficción
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Las mejores películas de ciencia-ficción

miércoles 28 de febrero de 2018, 18:48h
Siguiendo con el repaso que me han encargado desde Diariocrítico a algunos de los géneros más importantes de la historia del cine, como Western o bélicas, llega el momento de hablar de la ciencia ficción, un género que ha acompañado al medio desde sus primeros balbuceos gracias al mago Georges Melies que nos llevo a la luna cuando el cine todavía estaba en pañales. Desde entonces muchas han sido las películas que nos han hecho soñar con otros mundos y realidades, estas son mis diez favoritas.
2001: Una odisea del espacio (1968)

La película con la que se miden las demás cuando hablamos de ciencia ficción. El maestro Kubrick fue un paso más allá con '2001: Una odisea del espacio'. La obra definitiva de la ciencia ficción, que la encumbró en la categoría de arte y dignificó a un género injustamente denostado. El hombre siempre ha temido ser superado por su propia inteligencia. La inteligencia artificial ha proporcionado los malos más temibles de la historia, máquinas medio indestructibles que piensan más y mejor que nosotros. HAL 9000 fue uno de los primeros ejemplos, Kubrick dotó al ordenador de 2001 de una inteligencia y un tamaño totalmente desproporcionados. A las puertas del 2020 los ordenadores son cada vez más pequeños pero todavía no se ponen a cantar cuando los desconectas. Una de las diez películas más importantes de la historia.



Blade runner (1982)

Ridley Scott crea un futuro distópico en el que las influencias de 'Metrópolis' se mezclan con el 'cyber-punk' y replicantes con alma de poeta son perseguidos por humanos robotizados. Su secuela consigue atrapar su deslumbrante belleza pero no su alma. Las obras perfectas no deberían tener continuación. Si no me hubiera autoimpuesto el elegir solo una película por director, entre estas 10 películas también debería haber sitio para la excepcional 'Alien, el octavo pasajero'.



La Guerra de las Galaxias (1977)

Contradiciéndome en el siguiente párrafo, este espacio es compartido por 'La Guerra de las Galaxias' y su secuela 'El Imperio Contraataca', dos de las películas más divertidas que se hayan hecho nunca, dos tesoros a los que no importa volver por trigésima vez ya que siempre saldrás de su visionado mucho más feliz de como empezaste. Lucas crea la franquicia más rentable de la historia y toda una generación pasa a hacer ruiditos extraños cada vez que coge un palo o algo parecido.



Metrópolis (1927)

Pónganlo así, sin ‘Metrópolis’ no habría '2001', ni mucho menos 'Blade Runner', una película que bebe sin descaro de la increíble fuerza visual que emana de esta obra maestra de Fritz Lang, sus imágenes siguen brillando con la misma intensidad que cuando se estrenó en 1927 y todavía hay gente que descubre con sorpresa que C3PO es un calco del robot de esta película. Pero es que durante el cine mudo los directores llegaron a cotas visuales que pocas veces ha vuelto a igualar el cine sonoro. Con gente como Lang o Murnau la cámara aprendió a volar (lo que era increíble porque las cámaras que manejaban pesaban como elefantes) y el cine encontró su forma más pura, contado historias únicamente con imágenes. No es exagerado decir que todo el género está en deuda con ella.



Olvídate de mí (2004)

El mejor guión, hasta la fecha, de Charlie Kauffman nos plantea el reto de cómo reaccionaríamos si pudiésemos borrar a alguien de la memoria. El resultado final es la reconstrucción de una historia de amor en la mente del protagonista, mientras le va siendo arrebatada recuerdo a recuerdo. El estilo visual de Michel Gondry se adapta perfectamente al guión de Kauffman y consigue sacar, una vez más, un prodigio de actuación de Kate Winslet, algo que, en la época, no parecía difícil, y de Jim Carrey, algo que un par de años antes de su realización casi todo el mundo hubiera tildado de imposible.



Stalker (1979)

'Stalker' es una película reflexiva y lenta, pero también es mágica e hipnótica. Tarkovsky narra el viaje de tres hombres (el Stalker del título, un escritor, representando la ficción, y un profesor, representando a la razón) a la Zona, un lugar que, según se dice, alberga un lugar llamado la Habitación donde los sueños se hacen realidad. Tarkovsky coge la realidad y la deforma a su favor, en una Unión Soviética en la que desde los 50 existían lugares cerrados, con pueblos enteros abandonados, donde se realizaban oscuras pruebas atómicas. En cierto sentido, 'Stalker' se adelantó a Chernobyl. Sus planos son largos y evocadores, es una película que avanza poco a poco y, desde luego, no es para todos los paladares. Antes de entrar en la zona hay una larga escena en la que se ve a los tres personajes en las vías sin que pase mucho más, está hecho para provocar una especie de trance, de preludio a la entrada al sueño que es la zona, hay un corte abrupto y, de repente, ya estamos allí en la zona de la magia y los sueños, el sepia del principio es sustituido por el color (como ocurría en 'El Mago de Oz'), nuevamente la dualidad entre realidad y fantasía. Los que sean capaces de llegar al final del viaje serán recompensados por una excelente escena final. Para los que gusten del realizador ruso, tampoco se puede olvidar su notable 'Solaris' a la que se calificó como el '2001' soviético.



Encuentros en la tercera fase (1977)

El éxito de 'Tiburón' le permitió a Spielberg abordar un proyecto más personal, en concreto 'Encuentros en la tercera fase', una película con la que el director iba a llevar al cine a unos alienígenas que, por primera vez, no iban a venir con ganas de invadirnos sino de ser nuestros amigos. La maestría con la que está rodada esta película es increíble, más si cabe si pensamos que el director solo contaba con 28 años. La película trata sobre varios de los temas preferidos de Spielberg, un hombre corriente puesto en una situación excepcional, o la familia. Richard Dreyfuss entrega su mejor interpretación, François Truffaut aparece en un papel especial y John Williams vuelve a entregar una banda sonora para el recuerdo.



El planeta de los simios (1968)

Charlton Heston y sus compañeros astronautas salen en viaje espacial hasta llegar a un misterioso planeta gobernado por simios en los que los humanos viven salvajes en la naturaleza. Al final no todo es lo que parece y en el último plano se nos desvelará una verdad terrible. Este clásico no envejece pero no pasa lo mismo con sus secuelas. Del 'remake' de Tim Burton solo diré una cosa, si no la han visto, considerense afortunados.



Wall E (2008)

La primera parte de 'Wall-E' es un ejemplo perfecto de narración audiovisual sin palabras. Pixar da una clase de cómo narrar con imágenes a toda una generación de directores que parece que no hayan visto nunca una película de Buster Keaton (o del primer Fritz Lang). No es que la segunda parte sea mala, pero la primera hora de esta película es, posiblemente, lo más espectacular que ha dado el cine de los últimos años.



Hijos de los hombres (2006)

Theo (Clive Owen) es un hombre desencantado que vive en una tierra donde las mujeres han dejado de tener hijos, una misión, encargada por su ex mujer (Julianne Moore) le dará la oportunidad de recuperar su antiguo humanismo. Alfonso Cuarón dibuja un futuro distópico, no tan lejano, en su mejor película hasta la fecha y Michael Caine regala uno de esos secundarios que enamoran. Una de las películas imprescindibles de lo que llevamos de Siglo XXI.



Otras 10 imprescindibles:

Origen (2010)
Terminator (1984)
La Jetée (1962)
Her (2013)
Brazil (1985)
La invasión de los ladrones de cuerpos (1956)
E.T., el extraterrestre (1982)
Regreso al futuro (1985)
Looper (2012)
Ultimátum a la Tierra (1951)
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