www.diariocritico.com
Crítica de la película 'TÁR': la ambigua sinfonía de Todd Field y Cate Blanchett
Ampliar

Crítica de la película 'TÁR': la ambigua sinfonía de Todd Field y Cate Blanchett

miércoles 25 de enero de 2023, 12:52h

Está bien saber poco de 'TÁR' antes de entrar a verla, porque está tan bien escrita que parece un 'biopic', aunque sea un personaje totalmente inventado, así que cuando comienza el lento declinar de su personaje principal y vemos sus comportamientos más objetables queda claro que estamos ante otro tipo de película y el realismo desaparece para dejar paso a un solapamiento con la cabeza de la propia protagonista y ya no queda tan claro qué es real y qué imaginado, algo que llegará a su apoteosis con una parte final, la de la caída, totalmente distinta al resto de la peli y que puede ser debatible si sucede dentro o fuera de la cabeza de su protagonista.

Esa ambigüedad es lo mejor de una película que está dirigida con un tempo perfecto, abordando todas las polémicas actuales (del MeToo a la cancelación, pasando por el sagrado canon occidental copado por varones blancos heterosexuales) y las ficticias de su personaje principal sin dar una respuesta clara, solo exponiéndolas para que sea el propio espectador, u oyente, el que tenga que sacar sus propias conclusiones. Algo casi revolucionario en el panorama actual.

Y es que 'TÁR' va mucho más allá de ser una película sobre la cultura de la cancelación, a pesar de ser el más acertado relato sobre ella que he visto hasta ahora en pantalla, siendo también un estudio microscópico de un personaje, un retrato de una mujer problemática y una artista genial, una película sobre cómo podemos lidiar con eso, con el hecho de que una persona utilice su poder para abusar de otras y, a la vez, consiga un resultado embriagador en su trabajo.

Cate Blanchett

Todd Field dirige con maestría y sin grandes aspavientos, un director menos dotado hubiera comenzado la película con estruendo, poniendo al personaje interpretado por Cate Blanchett en el atril para convencernos de su genio desde el principio, pero Field no lo hace así y comienza mucho más suave, con una charla con el escritor del New Yorker, Adam Gopnik, que se interpreta a sí mismo. Allí ya comenzamos a comprender que este personaje es capaz de interpretar diferentes versiones de sí misma. Durante los 158 minutos de duración la película vuela y no se hace pesada en ningún momento, demostrando que Field, como dice su personaje en esa presentación, es un maestro del ritmo, sabiendo dirigir con maestría tanto las escenas grandes como las más cotidianas.

Y sí, como ya habrá oído, es una absoluta locura la actuación que brinda Blanchett, si se me permite la comparación, por momentos es la primera violinista, ella, la que parece dirigir la orquesta, pero no se engañen, si su actuación es tan arrebatadora es porque su arte se pone al servicio de la obra entera que dirige Field, y ambos están en sintonía con lo que están haciendo, una sinfonía en la que director y primera violinista se entienden a la perfección. Blanchett interpreta a la protagonista como si siempre estuviera dirigiendo, con una batuta desde un atril, ya sea a la orquesta o la vida del resto de personajes, quienes no son para ella más que meros instrumentos de los que alimentarse. La película, nuevamente moviéndose en esa ambigüedad de la que hablaba no deja claro si llega realmente a arrepentirse en algún momento de sus actos, aunque el momento en el que le presentan a las prostitutas, situadas como si fueran su orquesta, puede decirnos bastante sobre el asunto.

La película está llena de grandes momentos y grandes escenas, pero todo suma al conjunto hasta lograr una de las mejores películas que he visto en bastante tiempo, con un final desarmante porque no nos dice lo que debemos sentir al respecto, no hace juicios de valor y nos trata como adultos, capaces de sacar nuestras propias conclusiones sobre lo que hemos visto, sobre si es justo o no, sobre si esa parte final sucede solo en su cabeza o en la realidad, sobre cómo es posible que personas no muy buenas hagan cosas excepcionales.

Es una película que no llevará a millones a las salas de cine, posiblemente le cueste recaudar lo que haya costado, pero cada persona que se acerque a 'TÁR' no quedará inmune ante ella, forzándola a pensar sobre lo que acaba de ver y buscando en su interior las respuestas. No es un logro menor, ni mucho menos, sino todo un acontecimiento.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios